AYUDEMOS A LOS DEMÁS

“Hay gente que tiene tanta hambre que Dios sólo puede manifestarse en forma de pan” Jesús.

La verdadera ayuda o compasión no es sentir “pena” y sentimientos similares, sino, tomar acción y hacer algo práctico por los demás para aliviar su sufrimiento.

Si no, no es verdadera ayuda. La simple pena no es compasiva. De hecho muchas veces hasta puede ser orgullo.

Para que sea verdadera compasión, ese sentimiento de “pena” tiene que ser una necesidad real por aliviar a los demás e ir seguido de una acción, un hecho.

El ser humano es una integración de sistemas. Somos un sistema dentro de otros sistemas (familia, vecinos, barrio, ciudad, etc.) y compuesto, a su vez, por sistemas: físico, emocional, mental y espiritual.

La ayuda, la compasión, se puede hacer en todos los sistemas y en diversos campos, dependiendo de cada cual y las posibilidades que tengamos.

Cada uno siente la llamada de ayudar de una manera diferente dependiendo de su cualidad predominante.

Si lo pensamos podemos ayudar siempre, de alguna forma, e incluso a muchas personas.

Podemos hacerlo empezando por trabajar en los círculos que tenemos más próximos: podemos ayudar hablando con delicadeza, con dulzura, con respeto, con amor; dando serenidad, consolando, acariciando, animando, mirando, no favoreciendo en los demás emociones negativas…Vibrando con sentimientos positivos.

En el campo físico: colaborando con acciones contra el hambre, aliviando enfermedades y dolores, dando trabajo, colaborando con los que lo necesitan económicamente….

En el plano mental: pensando adecuadamente, pensando en el bien común, enseñando a utilizar la mente, comunicando, dando conocimiento en diferentes materias, enseñando a pensar, a comprender…

En el espiritual, por ejemplo, se puede ser compasivo ayudando a las personas que lo desean a ver la vida de una forma diferente, si están sufriendo.

Pero cada uno qué elija, de acuerdo a su momento evolutivo y su cualidad, que puede hacer en la vida cotidiana para el bien de todos: desde un donativo económico, hasta, por ejemplo, un acompañamiento en una situación complicada.

Practiquemos la AYUDA SOCIAL, cada uno en nuestra medida. Todos podemos ayudar.

#anayany
#ayudemosalosdemás
#amorinfinito

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