AMISTAD

Alguien dijo que “la amistad es un tesoro que adquiere su valor con el tiempo”.

También sabemos que un buen amigo nos aporta un valor que suma en nuestro crecimiento, marca una diferencia y de forma generosa decide tener con nosotras una sana relación desde la esencia y sin diferencias.

Para nosotras es importante los momentos de contacto, de abrazos, de sentir, de compartir energías, pero también somos conscientes de que las distancias no pueden separar los sentimientos y de que estamos en la era de las redes sociales que combinan la posibilidad de compartir una vida de amistad, verdadera y feliz, y la distancia, relacionándonos desde integridad. Así que estamos siempre a tan solo un mensaje, terminando cada día con un abrazo virtual desde el corazón.

Desde aquí queremos dar las gracias a todos los que saben lo que decir, cómo decirlo y cuándo decirlo (amamos la buena comunicación); reconocen que no todos los días son maravillosos, inspirados y llenos de optimismo y, por eso, saben escuchar, sentir y luchar (valoramos la comprensión); aceptan la diferencia y tienen la mente abierta y curiosa (sentimos por ellos admiración); se interesan sinceramente y sin poses. Dan cuando no se espera y nos dejan ser (demuestran afecto); entienden que no siempre somos lo que esperan y sin embargo siguen estando ahí (muestran su bondad); convierten los momentos en algo para recordar y para disfrutar (compartimos nuestra felicidad).

Tener a nuestro lado personas maravillosas que refuerzan y potencian lo que somos, y a las que a su vez podemos ayudar, es fantástico.

Los amigos son como un regalo que nos hacemos a nosotras mismas. Por eso los cuidamos con mimos y delicadeza, no queremos que se nos rompan. Les escuchamos y hablamos desde el corazón. Somos felices de poder tenerlos en nuestras vidas, aunque no nos veamos en años, porque ocupan un lugar privilegiado en nuestros pensamientos. Son parte de nuestro todo feliz que hemos creado bajo su paraguas. Nuestro tiempo es el suyo, y juntos caminamos hacia buenas acciones y compartimos todo. Disfrutamos juntos, nos reímos y aprovechamos cada momento. Estamos aquí para lo que deseen y de nosotras siempre obtendrán buenas vibras y abundancia de amor infinito.

Quien tiene un amigo tiene un tesoro. Gracias.

SER EL MEJOR NO IMPLICA SER PERFECTO

Ser el mejor en una actividad de nuestra vida puede ser un objetivo loable, pero eso no implica ser perfecto. Buscar la perfección en nuestros actos nos limita la toma de acción.

Si somos muy buenos en algo, es porque lo hacemos, pensamos, sentimos diferente al resto del mundo. Seremos los mejores en lo que nos apasiona si lo perseguimos, y entonces nos daremos cuenta de que la imperfección es un rasgo inevitable para ser el mejor en algo, eso es lo que nos hace únicos.

Pero ser el mejor no es compatible con la búsqueda de la perfección, ya que esa búsqueda eterna nos puede costar un precio muy alto.

También tenemos que ser conscientes de que el miedo a que el resultado no sea perfecto, limita nuestras posibilidades. Nadie puede ser perfecto, pero todos podemos trabajar para destacar en alguna actividad.

Si algo nos emociona podemos lograr hacerlo muy bien mientras estamos en el camino a la optimización y aprenderemos de los fracasos y los posibles errores para mejorar. Pero lo importante es HACER.

Todos somos únicos. Si todos fuésemos iguales el mundo sería pura monotonía y no existiría la evolución. Todos vestiríamos las mismas ropas, cocinaríamos las mismas comidas, tendríamos las mismas ideas. Realmente el mundo sería muy aburrido.

Por suerte el ser humano evoluciona precisamente por equivocarse, por no ser perfecto, y de ese cambio surgen cosas increíbles.

Igualmente las imperfecciones nos identifican, y nos hacen más accesibles a los demás, ya que en la mayoría de las ocasiones son las que nos hacen más interesantes. De hecho son las que nos han ayudado a adaptarnos a una enorme diversidad de situaciones, ya que esa diferencia en algunas circunstancias, se puede convertir en una ventaja significativa que nos ayude.

No busquemos la perfección al hacer las cosas, que no nos paralicen nuestras propias auto-exigencias, busquemos ser la mejor versión de nosotros mismos en lo que nos apasiona, y aceptemos el resto de las imperfecciones que forman parte de nuestras vidas.

#anayany

#vidafeliz

#somosimperfectas

FILOSOFEANDO SOBRE LA VIDA

Eso de tener toda la teoría pero no pasar a la práctica es muy de Eneatipo 5, pero es que la Sociedad Occidental es un poco 5. Leemos todo lo que cae en nuestras manos sobre salud, crecimiento personal, educación financiera, pero…después ni nos cuidamos, ni vivimos tranquilos y felices, ni controlamos nuestras finanzas.

Con nuestra vida en general nos pasa un poco igual. Sabemos la teoría sobre lo que nos gustaría realmente hacer y ser, pero no practicamos el camino para lograrlo. Simplemente seguimos al grupo social que nos rodea o al sistema sin cuestionar la posibilidad de que puede haber otra forma de ver las cosas.

Tenemos que escuchar a nuestro corazón y cuestionar parte de ese conocimiento para tener una vida plena, llevar nuestros deseos a la práctica, realizar la búsqueda en sí de la felicidad, practicar la abundancia, el camino hacia una vida saludable, y fomentar las experiencias a través de las cuales podamos realizar los cambios necesarios para tener acceso a la vida plena.

Todos sabemos que podemos transformarnos en algo distinto a lo que la sociedad actual parece valorar, simplemente lo podemos hacer a través del amor y así conseguir la tranquilidad necesaria para elegir por nosotros mismos. Podemos decidir naturalmente desarrollar esa parte innata de una forma más práctica y sencilla de trabajar de lo que podemos creer.

No se trata de un cambio exterior, se trata de un cambio para nosotros mismos. De preguntarnos por el verdadero camino, tomar acción y empezar a descubrir otra forma de vivir. Para ello no es necesario cambiar nada de nuestra vida actual. Si modificamos nuestros actos los cambios llegarán solos, nacerán desde nuestra verdad, serán siempre para bien y potenciarán lo que ya somos. Lograremos ser una mejor versión de nosotros mismos.

Todos los caminos nobles conducen al mismo punto esencial y no se trata de escoger un camino sino simplemente de caminar.

Es importante reconocer que más allá de nuestro trabajo, profesión, logros y éxitos, hay un espacio más profundo que necesita de nuestra atención, y que nos acompaña durante toda la vida. En este sentido, no importa lo que estemos haciendo, sino lo que estamos siendo en cada momento.

De nada nos sirve el conocimiento o las plegarias si no pasamos a la acción e integramos ese aprendizaje a nuestros pensamientos, palabras y acciones diarias.

Probablemente, este es el paso más decisivo para lograr un cambio sustancial y concreto en nuestras vidas.

Llegar a esa parte de nosotros mismos está en nuestras manos. No se trata de seguir una u otra opción, sino de algo tan fácil y a la vez tan complicado como vivir desde el amor.

#anayany
#vidafeliz
#amorinfinito

ENERGICEMOS NUESTROS CHAKRAS

Cada día nosotras estimulamos nuestros chakras de una forma u otra, por ejemplo, por medio de los pensamientos que tenemos, o físicamente por medio de nuestros sentidos (olores, colores, texturas…)

A diario energizamos nuestros centros, consciente o inconscientemente, de muchas formas complementarias.

Por nuestros pensamientos. Son una forma de energía. Los pensamientos positivos permiten que nuestra energía fluya libremente y sin restricciones, mientras que los pensamientos negativos disminuyen la energía en nuestro cuerpo. Cada pensamiento (ya sea mental o emocional) está conectado a un chakra. Por ejemplo, un pensamiento apasionado es una energía roja estimulante, pero un pensamiento de enojo disminuye el flujo del pensamiento rojo positivo. Esto significa que un continuo pensamiento de enojo disminuirá la raíz de la energía chakra. Somos los responsables de nuestros pensamientos. Cuidémoslos.

Con la visualización, meditación y respiración. Con el pensamiento, con esa forma de energía, también podemos estimular nuestros centros por medio de ejercicios prácticos como la meditación, visualización o respiración, llevando la energía muy adentro. Son acciones conscientes que alinean nuestros chakras y dejan que la energía fluya libre por nuestro cuerpo.

Por el sol. Es una de nuestras fuentes de energía más importantes. Por medio de la luz, las siete energías de colores fluyen de los rayos del Sol a la Tierra. Las personas, animales, plantas, minerales, agua y nuestros chakras reciben la energía de la Luz del Sol. Saludemos al Sol cada mañana, abramos las ventanas de par en par y expongámonos directamente a los rayos solares con las precauciones ya conocidas, pero sin filtros de ningún tipo: ni cremas, ni gafas, ni cristales que hacen de lupa.

Por la comida. Los rayos del sol dan vida y energía a los seres vivos. La planta absorbe energía que es la misma que brota cuando la ingerimos. Es la energía que contiene esa fruta, vegetal, flor…la que obtenemos a través de la alimentación. Sin esa energía nuestro cuerpo no podría asimilar el valor nutricional de la comida. Balanceemos nuestros chakras diariamente comiendo alimentos con vida, ecológicos, de cercanía para poder asimilarlos y con distintos colores, texturas, sabores, etc.

Con gemas/minerales. Las piedras y minerales también son formas de energía. Los cristales contienen una estructura cristalina que amplifica la energía. Colocar piedras y minerales en nuestro ambiente es una manera simple de absorber las vibraciones curadoras de las piedras y minerales.

A través del agua. Es un gran conductor de energía. Mientras nos sumergimos en agua de mar nuestro cuerpo absorbe su frecuencia y vibración. Mientras nos duchamos podemos balancear los chakra pensando en lo que nos gustaría conseguir de esa específica energía y mejor aún si añadimos aceites esenciales que se relacionen. Y no somos solo lo que comemos, sino también lo que bebemos. Consumir agua saludable hace vibrar a nuestro cuerpo. Invertir en agua saludable es invertir en vida.

Con la aromaterapia. Los aceites esenciales son la pura esencia de las plantas o de las flores. Cada aceite tiene una vibración. Los aceites tienen las propiedades curativas de las hierbas, las flores y las plantas. Usemos solo aceites esenciales ecológicos de calidad.

La música también nos afecta. Ciertos sonidos pueden estimular una respuesta emocional, mental, física o espiritual. Por ejemplo, escuchar o bailar música primaria, como el sonido de tambores, puede energizar nuestro cuerpo físico y estimular nuestro chakra raíz. O escuchar en casa música a 432 Hz o repetir nuestros Mantras favoritos acompañados de hermosas melodías. Podemos hacer sonidos para vibrar a la misma frecuencia como varios órganos en nuestro cuerpo (🕉, campanillas, cuencos, etc.) La contaminación sonora por el contrario puede perturbar nuestro ambiente. Escuchemos los sonidos de la naturaleza que nos hacen felices mientras tomamos el sol y miramos al horizonte.

Con la tonificación de colores. Al proyectar la luz a través de varios filtros de colores las vibraciones de los colores serán absorbidos por nuestra piel, interviniendo en distintas áreas. El Arcoíris, la naturaleza, las flores, los animales nos muestran como los colores son energías.

Por el ambiente material que nos rodea en el hogar. Mantengamos el orden, la limpieza, ventilemos a diario, usemos los colores conscientemente en el ambiente de nuestra casa: almohadones de diferentes colores, cuadros, alfombras, etc., hagamos del silencio el mejor sonido, y del minimalismo una virtud.

Por la ropa. La ropa que llevamos tantas horas nos influencia nuestro animo, mente y nivel de energía. La luz penetra nuestra ropa amplificando la energía del color y los tejidos naturales ecológicos que estamos usando. La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, tratémosla como si de un tesoro se tratara, a la vez que respetamos el medio ambiente, vistiendo ropas que no hayan provocado vertidos tóxicos, ni con tintes dañinos ni tejidos plásticos-sintéticos. El lino, la lana, el algodón orgánico, la seda, el hilo de flor de loto… son tejidos nobles que no interfieren con nuestros centros de energía.

Con la estimulación adecuada de nuestra fascia. Practicando ejercicio físico consciente (yoga, taichí, etc.) o de forma pasiva estimulando nuestra fascia, el cuerpo llega a su máxima relajación y equilibrio, también a nivel de los centros chakras. Hagamos todos los días una pequeña tabla de ejercicios muy básica buscando la activación energética de nuestro cuerpo, que no nos lleve más de tres minutos en varias repeticiones. Así nuestro cuerpo activará nuestra energía física.

En esencia nuestros chakras reciben la salud de nuestro ambiente, incluyendo las personas con las que tenemos contacto y también nosotras irradiamos una energía de vibración, con la que influimos a los demás.

Por eso para nosotras es muy fácil vibrar con personas que nos dan buen rollo. Los buenos pensamientos vibran de amor infinito. Y que no falte un buen ABRAZO DE OSO para compartir esa vibración superpositiva con los demás💗💗💗

#anayany
#vidafeliz
#espiritualidad

SOMOS UN TODO DE ENERGíA

“El día que nacemos empezamos a morir y hay que saber disfrutarlo” Jose Luis Sampedro.

En el momento de nacer, un bebé tiene en promedio 100.000 millones de neuronas. Es el momento en que el ser humano tiene la posibilidad de ser la mejor versión de la especie humana. A partir de entonces empezamos un viaje en el que vamos perdiendo, no solo neuronas (se crean conexiones pero el número de neuronas disminuye) sino la posibilidad de desarrollar cualidades excepcionales que en pocos meses desaparece. A partir del nacimiento va disminuyendo imparablemente nuestra Energía Vital, está en nuestras manos administrarla de manera correcta.

Los reguladores de nuestra Energía Vital son nuestra inteligencia interna (que no tiene nada que ver con lo que entendemos por intelecto, ésta es intrínseca a la vida) y el instinto del cuerpo por sobrevivir. Ambos dirigen el reparto de energía en nuestro organismo y tienden naturalmente al equilibrio.

Aumentar una función, por ejemplo la de curación, supone la disminución de las demás actividades indispensables (digestión, relación, crecimiento, etc.) o si el cuerpo necesita más energía momentáneamente, disminuye las actividades relacionadas con el movimiento para poder cumplir con los requisitos básicos de supervivencia (respiración, alimentación, eliminación). Un yogui por ejemplo puede pasar semanas sin comer ya que renuncia al movimiento en un estado de profunda meditación sin gastar esa energía, por lo que no tiene que reponerla a través de la alimentación. En el lado opuesto estaría por ejemplo un culturista.

Cuando nuestra energía se reparte de forma equilibrada entonces estamos bien de salud. En el equilibrio está la virtud.

Si algún sistema de nuestro cuerpo nos “roba” más energía de lo normal por algún problema, el cuerpo sabiamente prescinde del buen funcionamiento de alguna otra función, no fundamental, para obtener ese extra de energía consumida. Podemos vivir sin movernos, por ejemplo, pero no podemos sobrevivir sin respirar, beber o eliminar. Así que si necesitamos respirar mejor, hidratarnos más o asimilar nutrientes básicos, el cuerpo se paralizará a favor de la vida.

Trabajemos en evitar ingerir o respirar tóxicos , meditemos para evitar las emociones negativas y expulsemos las unidades de desecho de nuestro cuerpo. Encapsular todos estos problemas en el interior no es buena idea, le estaremos dando trabajo extra a nuestro cuerpo que no parará de intentar eliminarlos, o enfermaremos como resultado de la excesiva acumulación. No le demos más trabajo del necesario a nuestro organismo.

Seamos también conscientes de que optimizar una parte del organismo por separado puede traer más problemas que ventajas. Avancemos en todas las áreas de la vida para tener el menor desgaste por compensación, siendo sabedores de que las funciones energéticas vitales son controladas por nuestra inteligencia interna y no por nuestros deseos.

Cuidemos de nuestro Prana.

#anayanay
#vidafeliz
#antifragilidad

ENTRAMOS EN DOJO

Estamos entrando en la transición entre el invierno y la primavera, energéticamente hablando, y

en España, el indicio de que esta energía empieza a ascender es el florecimiento de los almendros.

Que la NATURALEZA sea nuestro ejemplo, aprovechemos la ENERGÍA ASCENDENTE para llevar a cabo todas las cosas que nos proponemos para este año.

Empezar un nuevo ciclo, es como RENACER, tener una nueva oportunidad de FLORECER tras un largo invierno.

Lo más difícil ya lo hemos dejado atrás, ahora la energía nos empuja hacia el cielo.

En Oriente estos periodos energéticos de transición entre las estaciones son conocidos como “dojos”.

En japonés, dōjō (道場) significa literalmente «lugar donde se practica la Vía» o «lugar del despertar» y se refiere a la búsqueda de la perfección física, moral, mental y espiritual. Tradicionalmente es supervisado por un maestro de la vía/del camino.

Se trata de un momento de muchos cambios, alteraciones y disfunciones, así que cuidemos de nuestro cuerpo y nuestra mente para comenzar con fuerza cualquier propósito en primavera.

#anayany

#vidafeliz

#dojo

MAMÁS “RARAS”

“Es mi responsabilidad apartarme de lo que me daña. Es mi responsabilidad defenderme de los que me hacen daño. Es mi responsabilidad hacerme cargo de lo que me pasa y saber mi cuota de participación en los hechos”. Jorge Bucay.

Nuestros hijos tienen enfermedades “raras”, capacidades diferentes, condiciones diversas, necesidades especiales…como quieran que lo llamen ahí afuera.

A Any y a mi nos gusta verlo como Mamá Especial (porque yo también soy “rara”), desde la neutralidad, sin ninguna connotación ni positiva ni negativa. El lenguaje no debe de ser una barrera que nos aleje a las madres del objetivo real: ayudar a nuestros hijos formándonos, con pleno compromiso elegido y siempre desde el amor infinito.

También nos encanta el concepto de Mamá Terapeuta porque engloba múltiples aspectos: educativo, físico, emocional, nutricional, cuidados, etc. Incluso el financiero, porque para optimizar todos estos campos es indispensable controlar la economía familiar. Nuestra querida Sonia Castro, a quien estaremos eternamente agradecidas por compartir su historia e inspirarnos a nosotras y a cientos de madres, es nuestra querida y más ilustre Mamá Terapeuta. Pero Mamás Terapeutas hay muchas. Conocemos a muchas, a algunas personalmente, otras por redes sociales o blogs, y a millones ni las conocemos, pero somos conscientes de que están.

Yo particularmente me veo como una Mamá Especial Terapeuta, Maestra, Ecológica, Espiritual…son las partes que más ejerzo, como madre y cuidadora, y a las que les dedico, desde el corazón y por elección propia, más tiempo. Conozco a Mamás Especiales Deportistas, Diseñadoras, Cocineras, Profesionales, etc. Todas englobamos un montón de capacidades diferentes y hay cosas que nos entusiasman y nos definen, ya que es lo que mejor hacemos desde el amor.

Pero no somos Super-heroínas, ni Super-mamás, ni las mejores Mamás del Mundo, ni nadie se puede poner ni por lo más remoto en nuestro lugar 24/7 de cuidados desde el amor más profundo, donde el dolor se transforma en fuerza y el cansancio en resiliencia.

Somos mujeres, ni más ni menos. Ni médicos, ni fisioterapeutas, ni taxistas…Pero la vida nos ha hecho especializarnos en un millón de cosas, aunque el único Título que queremos es el de MAMÁ, en el resto nos hemos saltado la teoría para pasar obligatoriamente a la práctica.

Tenemos hijos con capacidades diferentes (como todo el mundo), con inteligencias múltiples (como todos) y con un corazón que no les cabe en el pecho y que les ancla a la vida.

Tenemos derecho como Madres Especiales a sufrir, equivocarnos, probar…como todo el mundo. Y tenemos derecho a que se nos hable con respeto, se tenga en cuenta nuestra opinión y a decidir lo que consideramos mejor para nuestros hijos. Somos mujeres con criterio, que si lo necesitamos, pedimos ayuda a profesionales o amigos.

Con los años hemos aprendido a escuchar, reflexionar y decidir, aceptando la realidad como es, porque sabemos que todos somos iguales, aunque todos diferentes. Siempre respetamos la historia vital de los demás, porque somos conscientes de que nadie se puede poner en los zapatos del otro. Y eso no lo hemos aprendido en ningún sitio, eso nos lo enseñan día a día nuestros hijos. Nuestros Maestros.

Intentamos ser coherentes con lo que hacemos, pensamos, sentimos, y decimos. Antes que nosotras, ha habido cientos de madres luchadoras que han conseguido los derechos que hoy tienen nuestros hijos, y aunque aún quede mucho por hacer, somos mujeres comprometidas que creamos conciencia a través de nuestros actos.

Respetamos el espacio y los momentos de quien nos acompaña en el camino, porque somos conscientes de que tampoco ha sido fácil para ellos y sabemos que nos ayudan desde el cariño de quien nos ha escuchado en los momentos más duros, pero también en los mejores, sabedores de la debilidad de nuestra situación vital. Gracias a todos los que nos cubren en algún momento porque eso nos da el respiro necesario para continuar: nuestras parejas, los abuelos, amigos, etc.

Somos mujeres atentas y amables porque apreciamos más que nadie el calor humano, pero al mismo tiempo somos guerreras y valientes, porque a veces la sociedad no es capaz de incorporar el término empatía en situaciones de quiebra emocional.

Somos mujeres positivas. Nuestros hijos nos han enseñado a observar la vida desde el lado de la bondad. Su compañía es un regalo diario, así que disfrutamos de cada momento con ellos. Aunque lloramos y nos derrumbamos, sabemos que nuestro ánimo es el que sustenta a la familia, así que somos conscientes de que desde el lado positivo todo es más fácil.

Intentamos configurar un entorno protector, porque nadie nos puede privar de tener momentos malos, pero está claro que si tenemos un entorno saludable, esos espacios estarán más ajustados a las situaciones que así lo requieran.

Nos contagiamos también de emociones saludables. Cuando estamos en compañía de personas pesimistas, un día tras otro, es posible que en algún momento nos sintamos arrastradas hacia esa corriente. Por el contrario, cuando nos rodeamos de personas optimistas, experimentamos sensaciones de bienestar con mayor facilidad gracias a las neuronas espejo. Ya sabemos todo lo negativo que nos rodea, pero necesitamos centrarnos en los positivos, y vibrar de felicidad.

Tenemos un gran poder de reacción. Todas hemos tenido que superar el diagnóstico y sacar fuerzas de no sabemos donde. Después de recibir la noticia todo cambia, y al principio es muy duro y desconcertante. Pero no nos queda más remedio que reaccionar y volver tarde o temprano a la serenidad, tranquilidad y felicidad de nuestra vida familiar.

Buscamos información y soluciones coherentes, aprendemos todos los cuidados necesarios por duros e imposibles que nos parecieran al principio, acompañamos a nuestros hijos desde el amor a lo largo de su camino. Conocemos momentos de profunda felicidad y satisfacción, pero también de máximo dolor. Cada logro, cada progreso de nuestros hijos es una esperanza un pasito para facilitarle la vida . Trabajamos a tiempo completo dentro y fuera de casa para llegar con nuestros hijos al punto de partida del resto de los niños, la salud.

En un día tan señalado como hoy 28 de Febrero, todo nuestro apoyo a las Mamás, a las Familias, a los Amigos que están recorriendo el camino de tener un niño con una de las llamadas “ENFERMEDADES RARAS”. ABRAZO DE OSO AMOROSO PARA TODOS💗💗💗

#anayany
#diadelasenfermedadesraras
#mamásespeciales

¡VOLVEMOS A EMPEZAR!

Algo muy importante para nosotras, y que marca nuestra filosofía de vida, es seguir y seguir (continuidad de propósito). Y si hace falta volver a empezar…, ¡pues volver a empezar! (paciencia). Y aprender, aprender en cada paso (estudiar, reflexionar, meditar) y gozar del camino, y del avance de otros (inspiración y guía).

Hoy volvemos de nuevo a empezar. Lo hacemos sabiendo que no podemos hacerlo sin otros. Así que como siempre nos unimos a los mejores.

Avanzamos en nuestro camino vital afrontando el cambio en familia, como siempre, ya que es una decisión tomada entre los tres y que nadie la puede tomar por nosotros. Pero lo hacemos siendo conscientes de que en el camino hay otros muchos, que todos estamos intentado crecer por nuestros hijos, y que la inmensa mayoría de nosotros necesitamos de alguna forma a los demás. Por eso actuamos desde el corazón para el beneficio común.

Por otro lado, aspirar a obtener resultados maravillosos solo para nuestra hija es una pura contradicción. Somos conscientes de que el camino lo hacemos primero por nosotros, pero inconcebible sin los demás. Todos estamos en el mismo barco.

Nuevas ilusiones, retos, metas, cambios…Una nueva etapa para evolucionar, para mejorar, pero partiendo de la experiencia y sin miedos.

Normalmente se suele ver la vida como si fuera una línea recta ascendente, un camino que si lo transitamos durante cierto tiempo, a cierto ritmo dará como resultado llegar en cierto momento a cierto destino. Todo calculable y previsible. Y muchas personas desean este falso ideal.

Nosotros hemos descubierto que en verdad el camino es en ESPIRAL, no en línea recta ascendente, desde la mínima claridad y compresión hasta la mayor claridad y realización. Por el camino, por supuesto, hemos tropezado, y siempre habrá cosas que no salgan del todo bien…Pero esto forma parte del camino y del aprendizaje necesario para evolucionar, seguir disfrutando, compartiendo y siendo felices.

Otra cosa que hemos aprendido con los años es que cuando toca volver a empezar, pero queremos seguir en el camino de una vida feliz, no debemos transitarlo para adelantar a nadie, ni para ganar sobre otros, ni para una creciente perfección, ni por el poder o la riqueza; sino para crecer, todos juntos, conocernos a nosotros mismos, cambiar a nivel individual y grupal, y apoyar el cambio en el Mundo, y así ser más felices, más libres y en definitiva para lograr una creciente plenitud.

Como familia hemos cambiado cientos de veces, y cada cambio nos ha ayudado a llegar hasta aquí y ahora, así que agradecidos infinitamente a todos los que nos han dado el privilegio de seguir a su lado para aprender, crecer y obtener los máximos resultados para nosotros y todos los que nos acompañan.

Hacia el infinito y más allá con todas las familias ABR . Os queremos. Abrazo de OSO.💗💗💗

GRACIAS LEONID BLYUM. Te queremos. Abrazo de OSO 💓💓💓

#anayany
#abr
#leonidblyum

SE ACABARON LOS EXÁMENES


“Me permito buscar lo que considero que necesito del mundo, y no esperar que alguien me dé el permiso de obtenerlo”. Jorge Bucay.

Esta maravillosa frase puede resumir la diferencia entre aprender y estudiar.

Todos los días aprendemos millones de cosas nuevas, y no necesitamos estudiar nada relacionado con ellas. Si un tema nos apasiona profundizaremos en él de forma espontánea, le dedicaremos tiempo y esfuerzo y nos haremos expertos sin querer, porque amamos que eso forme parte de nuestras vidas.

Incorporar de forma aislada y mecánica conocimientos a nuestras vidas ( establecidos por edades), no es aprender. Más bien es cumplir con unas exigencias externas sin sentido alguno para nuestras circunstancias vitales particulares, aunque pedagógicamente perfectas. Es más, puede llegar a ser una forma de desaprender, porque mientras nos tienen entretenidos con sus cosas, nos estamos perdiendo el florecer de los almendros, las mareas más profundas del año, la mejor nevada del invierno…y todo lo que lleva asociado. Un crecimiento personal que no se recupera, porque una y otra vez nos tienen entretenidos con sus lecciones para no dejarnos ver lo que hay ahí afuera.

Resulta triste sacrificar ni un momento tan siquiera, por elegir vivir en sociedad en un país civilizado cualquiera, mientras contemplamos con admiración la libertad de los “salvajes” que están ahí afuera.

Si la educación reglada nos diera la felicidad, todos los occidentales seríamos felices, con nuestras carreras y sabiduría, con nuestro materialismo sin medida y con nuestros conocimientos que nada tienen que ver con la vida.

Quizás haya que buscar un equilibrio, para no perder la niñez y la juventud de los nuestros, sentados en un pupitre estudiando otra vez lo mismo. Y mientras, nosotros trabajando duro para poder pagarles una carrera.

Por fin se han acabado los exámenes y de nuevo otra cosa hemos aprendido. Que el sol sale todos los días para dejarnos ver su brillo y con él la vida, no solo estar pegados a un “libro”.

#anayany
#educacionlibre
#vidafeliz

DESPLEGUEMOS NUESTRAS ALAS

Todos tenemos alas.

Algunas personas las utilizamos desde que éramos niñas. Y otros no las verán en toda su vida, pero eso no significa que no las tengan.

Las alas son lo que nos hace volar.

Cuando abrimos nuestras alas, es más fácil llegar que cuando las tenemos cerradas. Con las alas abiertas volamos libres, aunque solos temporalmente, pero quizás por eso vemos las cosas más claras.

Lo bueno es que podemos cerrarlas conscientemente, cuando queramos, y ceder esa fuerza para otras cosas maravillosas.

Si las mantenemos replegadas por un tiempo, estamos sacrificando nuestra posibilidad de volar. Cuando ayudamos a los demás somos muy consciente de que quizás tengamos que tenerlas replegadas mucho tiempo. No es nuestro momento de volar, es el momento de estar con los pies en la tierra, arrimando el hombro. A las madres nos pasa mucho esto. Hasta que dejamos que nuestros hijos vuelen solos, y entonces nosotras podemos volver a desplegarlas del todo.

Siempre que replegamos nuestras alas debemos hacerlo desde el corazón, para que no nos invada la melancolía o la pena. Así permanecerán ahí fuertes, robustas, ágiles, esperando a ser abiertas en el momento necesario.

Nunca es tarde para volar. No importa si hace mucho que no desplegamos nuestras alas o si no lo hemos hecho nunca antes o si solo podemos hacerlo ocasionalmente. Sabemos que están ahí, dispuestas a trabajar por y para nosotras cuando más lo necesitemos.

Si las tenemos replegadas, de vez en cuando paremos. Y disfrutemos abriendo nuestras alas en la intimidad. Es importante verse a uno mismo tal y como es. Recordar nuestra grandeza.

Si en algún momento nos cruzamos con alguien que piensa que ya no puede más, recordémosle que puede extender sus alas y volar sobre la tierra. Que no hace falta llegar al cielo, para nada. Que aunque el dolor sea un fuerte pegamento, el amor es el disolvente, y enseñémosle nuestras alas para que vea el camino.

Cuidado con el ego o la falta de autoestima que nos ciegan. Por eso muchas personas no las ven en toda su vida. Si quieren, podemos ayudar a que las vean través de un espejo, es mucho más rápido.

Y sobre todo, si somos conscientes de la fuerza de nuestras alas, enseñemos a nuestros hijos a volar libres.

#anayany
#antifragilidad
#despleguemosnuestrasalas