DISFRUTAR

“Da un paso atrás, evalúa lo que es importante, y disfruta de la vida” Teri Garr.

Disfrutar de la vida día a día.

Nosotras disfrutamos con todo lo que hacemos: en nuestro hogar o fuera, con lo que comemos, de la buena compañía, con lo que leemos… es el mayor motor de nuestras vidas. Disfrutar con todo.

No se trata de perseguir un fin, como sería un deseo que es egoico en realidad, o de ser ilusas, sino que simplemente nuestro propio camino es el que genera el disfrute.

Para nosotras recorrer el camino es el logro y entonces no hay diferencia entre logro final y el logro de los pasos que se dan día a día. Todos los días damos las gracias por poder disfrutar de un día más y lo valoramos así.

Lo más normal es pensar que se disfruta solo si hacemos cosas. Por ejemplo si pensamos “disfruto yendo al cine” parece que si no podemos ir al cine no podemos disfrutar, pero entonces estamos poniendo el disfrute en algo externo.

Disfrutar es algo distinto, no basado en algo en concreto. Es producto de estar totalmente presentes en lo que hacemos y disfrutarlo a tope. En el ejemplo anterior si disfrutamos yendo al cine porque ahí no pensamos en los problemas, ese es el problema. Pero si aplicamos el principio de estar presentes se puede disfrutar y tener nuestra mente en paz en cualquier lugar, no hace falta huir al cine. Leyendo un libro, tomando el sol en la terraza o haciendo la terapia, nosotras disfrutamos de cada pequeña cosa, no necesitamos escapar.

Entonces la llave del disfrute está en ser conscientes plenamente de lo que hacemos, mientras que el ego nos ha vendido que el goce es la consecución de un resultado o hacer algo concreto.

Cuando somos conscientes de lo que hacemos, nuestra vida pasa a estar dirigida por ese SER que somos y no por influencias externas.

Entonces es cuando sentimos que todo el universo vibra con nosotras en la misma frecuencia a pesar de las circunstancias.

Tradicionalmente siempre se nos ha dicho que para lograr una meta hay que poner mucho esfuerzo, y que al final, sólo al final y si el esfuerzo ha sido suficiente, se llega a alcanzar lo deseado. Ese es el montaje del ego.En realidad eso es falso ya que la culminación del deseo se acaba en seguida y siempre queremos más.

Aprendamos a disfrutar del camino.

Recordemos nuestra vida. Hace 10 años. Yo era una Mamá Especial que no paraba en todo el día. Me tiraba horas y horas yendo y viniendo a terapias, pruebas, etc. pensando que cuantas más cosas hiciera, mejor estaría mi hija. En el mejor de los casos, tras forzar al máximo, llegaba a obtener algún pequeño resultado. Veía cumplido mi deseo y podía pensar que todo el esfuerzo anterior se justificaba. Pero los momentos de gloria pasaban, siempre había una próxima meta, así que volvíamos a empezar otra vez en un círculo vicioso. La tensión y el estrés eran continuos y no había tiempo para disfrutar.

Veamos el ahora. Una Mamá Especial que ya ha pasado por todo eso y decide probar una vida más tranquila, aunque al principio le cuesta porque tiene la sensación de que ella hace menos que las demás. Pero ya tienen la experiencia propia y la de todas las demás madres que durante años han hecho de todo. Ahora se ha informado, formado y trabaja a diario por su hija en casa obteniendo resultados mucho más satisfactorios y globales que cuando iba a miles de terapias. Descubre que lo importante no es hacer muchas cosas, lo importante es decidir disfrutar del camino con su hija aunque eso externamente no se valore, pero para ellas tiene una importancia capital. Ahora su tiempo se reparte entre trabajo real de terapia en el hogar, no se trata de no hacer sino de hacer consciente, y al mismo tiempo y durante el resto del día, disfruta de cada pequeña cosa con su familia.

En resumen: es en el camino no en la meta donde reside el disfrute.

Disfrutar de lo que hacemos es algo que está totalmente a nuestro alcance, ya sea como yo, haciéndole la terapia a mi hija en la calidez del hogar mientras escuchamos música y nos damos amor mutuo, o en la playa un buen día de sol o…

Esa sensación de gozo debe estar presente en toda nuestra vida.

Y para disfrutar no hay que pedir permiso a nadie, ni a la mente.

Es una simple vivencia al alcance de todos.

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#amorinfinito
#vidafeliz

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