ECOHUMANISMO RESPONSABLE

“Todo extremismo destruye lo que afirma“ María Zambrano.

El odio o la crítica destructiva no solucionan los problemas. Amor es la palabra.

Amor. Amor a la Naturaleza pero también Amor al Hombre, porque el Hombre es parte de ella.

Nosotras nunca hemos aspirado, ni mucho menos, a ser perfectas, pero buscamos el virtuosismo de intentar hacer lo correcto, y esto pasa por ser firmes con las leyes.

Por ejemplo, lo que ha pasado con mis queridos vecinos estos días.

Es fácil en nuestra sociedad actual estar al día sobre los problemas salutogénicos y medioambientales de los tóxicos en jardinería, tales como la contaminación de la atmósfera, el peligro de la exposición directa y miles de problemas más. Y hasta es fácil reconocer a un jardinero que va con medidas de protección, que parece que fuera a aterrizar en Marte más que a cuidar una zona ajardinada comunitaria, y que muy saludable no debe ser pasar a su lado a las doce de la mañana mientras aplica el herbicida o fumiga. El Real Decreto 1311/2012, del 14 de septiembre, establece el marco de actuación para conseguir un uso sostenible de los productos fitosanitarios, que obliga a adoptar las medidas necesarias para evitar que se produzca el acceso de terceros, tanto durante la ejecución de los tratamientos como durante el periodo de tiempo siguiente que se haya determinado necesario para cada caso y también a realizar los tratamientos en horarios en que la presencia de terceros sea improbable, salvo que se trate de jardines cerrados o que sea posible establecer una barrera. https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2012-11605&fbclid=IwAR3lrJvqzSDASzhIUyeoeKMTC9GOqjXsNOfBR4LeAzTwjQ2aeseiORPB8b8

Encontrar soluciones pacíficas a estos problemas en una comunidad de vecinos es, en general, complicado. Más aún si tenemos en cuenta las respuestas a este asunto que buscan el aplauso en las redes sociales, más que la mejora de nuestro entorno o la salud de nuestros seres más queridos.

Para nosotras, la postura más adecuada es informar a los demás de nuestras razones para realizar la denuncia pública e intentar dar a conocer un problema contemplado por la ley. Las zonas comunes por las cuales pasean nuestros hijos y mascotas pueden cuidarse mejor o peor, pero dentro de la ley. El problema surge cuando habiendo normas estas no son aplicadas, bien por desobediencia o desconocimiento del trabajador, o bien por mala gestión de la empresa responsable de la jardinería. Es un error grave no darse cuenta de la categoría de este problema. El problema con los tóxicos es una realidad, no una opinión, por eso hay una ley al respecto a nivel europeo.

En definitiva, la conciencia ecológica no es exclusiva de un grupo de radicales, es un BIEN COMÚN al ser humano. Defender la salud solo puede ser criticado por algunos que ven intolerancia y fascismo ecológico en la información. Pero eso nace de un problema personal de interpretación según las experiencias de cada uno, no de la realidad neutra que nos aborda.

Razonemos primero e intentemos convencer después, no imponer. Y si convencemos razonando, conseguiremos comportamientos más respetuosos y cumplir las leyes de carácter ecológico que sí pueden imponerse, por la fuerza que otorga un estado de derecho.

Un ecologismo responsable no se basa en radicalizarse, en las típicas frases ecologistas o en aislarse de la vida en sociedad. Por el contrario, lo que es ridículo es intentar separar la defensa del hombre de la defensa de la Naturaleza y la defensa de la Naturaleza de la salud del hombre. En muchos casos las personas lo ven como una elección entre preservar la Naturaleza o ayudar a la población urbanizada que no sabe convivir con las hierbas. Es una postura capciosa que nace de la ignorancia, del interés o de una simplificación exagerada e irreal de la vida.

¿Gente o Naturaleza? La respuesta es AMBAS, las dos cosas. No puede despreciarse la Naturaleza para que la Gente viva mejor, la Gente depende de la Naturaleza. Es tan fácil como limitarse a cumplir la ley respecto a los tratamiento químicos para los jardines comunes. Ahí están los límites.

Nosotras somos eco-humanistas, porque defendemos la Naturaleza sin ponerla por delante de las Personas, sino juntas, al mismo nivel. Es la base de la vida: absolutamente todo lo que usamos o comemos proviene de la Naturaleza. Y que decir del aire que respiramos. Somos uno, somos vida.

El ejemplo anterior en el que existe contaminación por insecticidas y herbicidas químicos y posible riesgo de intoxicación por tales productos, por desgracia se sigue tolerando en los países menos desarrollados. Y lo que me extraña es que mis vecinos del norte de Europa no consientan en sus países de origen estas prácticas y aquí, en España, las toleren como si no nos amparara la UE. Error.

Nosotras siempre apoyaremos la justicia y defenderemos la salud y la vida.

Es necesario reclamar un sentimiento de responsabilidad y de respeto que vaya más allá de lo políticamente correcto, para llegar a un sentimiento de eco-humanismo virtuoso.

No basta un humanismo basado en solo lamentaciones y quejas, ni un ecologismo pervertido que se preocupe de reciclar una lata pero no se preocupe por la salud de sus vecinos…

Debemos denunciar los abusos que se cometen y la falta de respeto hacia lo valioso. Denunciar no es sólo denunciar ante la policía, lo cual se puede hacer incluso anónimamente cuando se infringen las leyes. Se puede también denunciar escribiendo en redes sociales o llamando a los medios de comunicación.

Quejémonos como vecindad y digamos alto y claro a los responsables que no queremos estar expuestos a más tóxicos mal utilizados de forma irresponsable.

Nosotras ayudamos a los demás y a la Naturaleza desde la claridad de conciencia que da el saber que informar es necesario, y desde la tranquilidad y felicidad de hacer lo que uno cree que debe hacer. El motor de nuestra queja es la información, la conciencia, el conocimiento de la realidad y el impulso de promover que la actuación sea la correcta.

La cuestión no es buscar culpables y crear mal ambiente. La cuestión es saber reconocer que podemos ser parte de la solución a un incumplimiento de la ley.

Hay que vivir con los ojos abiertos y el corazón expectante, saber reconocer cuándo podemos ayudar y cuándo debemos denunciar. En muchos casos denunciar es la mejor ayuda, porque evita que haga falta ayudar más.

Nos encanta vivir aquí, es un paraíso en la tierra, pero no vamos a consentir las prácticas ilegales de ningún tipo sin protestar, primero frente a nuestros vecinos para intentar solucionarlo en común y después frente a los responsables y quien haga falta.

El sentimiento eco-humanista nace de un auténtico Amor a la Naturaleza y sus Habitantes, de un Amor por la vida, por la salud de todos, por los múltiples seres vivos.

Este tema no tendría fin. Algunos lo llamamos filosofar pero quizás es sencillamente vivir y compartir inquietudes.

#anayany

#notóxicosenmientorno

#salutogenesis

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