MI EDUCACIÓN FINANCIERA por Any Pascual.

 

Según nos cuenta Robert Kiyosaki en su libro “Despierta el genio financiero de tus hijos”  hay tres ventanas de aprendizaje para introducir y fomentar la Educación Financiera en los más jóvenes.

Primera ventana del aprendizaje financiero (0 – 12 años)

Segunda ventana del aprendizaje financiero (12 – 24 años)

Tercera ventana del aprendizaje (24 – 36 años)

 

Yo respeto y quiero a Robert, pero en su libro, cosa que no sucedió cuando le conocí en persona, no ha tenido en cuenta  la pequeña muestra de la población mundial que somos orgullosamente diferentes, y a cuyos padres me dirijo.

Si quieres tener un hijo normótico, felicidades, sólo tienes que hacer lo que hacen el resto de los padres: escolarización regular, creerte la autoridad, imponer, no compartir con la familia y esperar que tu hijo sea capaz de sacarse una oposición el día de mañana.

Pero si eres un Papá o una Mamá Especial, por el motivo que sea y aspiras a que tus hijos sean mejores que tú (hay padres que su propio ego paraliza el crecimiento de sus propios hijos), entonces espero poder ayudarte como ejemplo de “experimento” sociológico de cómo hacer las cosas de otra manera.

Y la verdad es que después de recibir hoy algunas de mis calificaciones del CIDEAD (Centro Integrado de Educación a Distancia) en el que curso estudios regulados online sin ninguna adaptación por discapacidad, he llegado a la conclusión de que cuando tu Educación de base es buena, superar las pruebas del Sistema es algo fácil e incluso divertido.

Y tras esta introducción os voy a contar cómo he adquirido yo mi Educación Financiera. Tras cruzarme con personas de avanzada edad y ver cómo gestionan sus vidas en todos los sentidos, también económicamente, me he dado cuenta de que he elegido bien a mis padres, ya que ellos han sabido ver mi yo, sin importarles la edad, la condición física, mis cualidades o aptitudes. Simplemente me han dejado ser yo y sacar lo mejor de mí en cada momento.

Primera ventana del aprendizaje financiero (0 – 12 años)

En mi opinión, tanto la lectura como los conceptos matemáticos más básicos pueden formar parte del mundo del niño desde el primer momento.

Mi madre, como Mamá Maestra,  utilizó el Método Doman para fomentar en mí, en la más tierna edad, la adquisición de la Lectura, el Cálculo Matemático y miles de  Conocimientos Enciclopédicos. Ella sabe cómo enseñar sin esfuerzo y cómo aplicar las distintas teorías educativas a la realidad. Así que el juego fue siempre nuestra forma de aprendizaje, y aún hoy nos lo pasamos pipa por ejemplo diseñando un Juego de Criptos, mezcla de Monopoli, Cash Flow, Alta tensión, Se vende, Tesoros Encontrados… donde aprendemos de temas Financieros, a la vez que metemos ideas de Ikonikus para trabajar temas Emocionales y de Relaciones, o  características que se ven en el Dobble, para estimular la rapidez mental, la agudeza visual y la coordinación oculomanual.

Si alguien se anima a crear este juego para conocer y practicar cómo sacar la máxima rentabilidad en el Mundo Cripto, que nos contacte.

A los 3 años de edad, ya era una lectora imparable, una friki del cálculo mental,  de la  lógica matemática, la visión espacial y la resolución de problemas ( que trabajamos también con Smartick), y era capaz de reproducir listas y listas memorizadas de datos enciclopédicos, desde Banderas del Mundo hasta temas relativos con la Física Cuántica.

Yo veía la  Educación Financiera como una mezcla de lectura, matemáticas y conocimientos, fácil de entender y poner en práctica.

Es cierto que también lo he tenido fácil al contar en casa con Papá Inversor Invisible (PII), que es como llamamos mi madre y yo a mi padre en este Blog, para que pase desapercibido.

Pues eso, que mi padre hasta dedicar su tiempo laboral a A.N.Y. (Ayudar a Niños como YO), era Director Financiero de grandes Multinacionales, y un apasionado de los dividendos y de cualquier ingreso pasivo, por lo que siempre ha sido normal escuchar en casa frases, que aún hoy, y literalmente digo hoy, se escuchan en mi casa.

Frases del estilo:

“Tengo 200 euritos para invertir en…”

“Hoy hemos cobrado 200 euritos en dividendos de la empresa…”

Así que el objetivo familiar siempre ha sido tener lo que deseamos e invertir lo que no necesitamos.

Creo que con 8 años ya sabía más de Educación Financiera que la media de los adultos españoles. Y hablo de práctica vital, del día a día, no de leer libros, que también.

Y hablando de libros.

Sólo tengo 14 años, así que la mayoría de mis lecturas se han producido en esta etapa.

He leído de todo, todo bueno, porque el “olor” a libro me ayuda mucho a seleccionar mis lecturas de calidad, y sobre todos los temas que os podáis imaginar. Amo los libros. Todos los días leo para levantarme, durante la terapia,  en la terraza, antes de dormir.  Leo en papel, en electrónico, en el teléfono, en el Ipad, en el Mac..

Leo y comparto. Porque me encanta compartir tantas cosas. Con mis padres, por ejemplo, leemos, jugamos, hablamos, trabajamos y estudiamos juntos. Desde que PII trabaja desde casa, la mayor parte de nuestro tiempo estamos juntos, muy juntos, muchas horas. Mi madre bromea siempre con que nuestra próxima casa será un loft, porque nos sobran todas las habitaciones, siempre estamos en la Sala de Terapia o en la Terraza los tres.

Y ese es mi resumen sobre la primera ventana financiera: aprender lo antes posible a leer, matemáticas y conocimientos varios y aplicarlos mediante el juego o con la ayuda de mis padres, a la vida real.

Segunda ventana del aprendizaje financiero (12 – 24 años)

De esta etapa todavía no puedo hablar mucho, aunque sí que sé que todo el aprendizaje anterior es la base de mis pensamientos en cuanto a Educación Financiera.

A parte, siempre he sido más madura de lo que representa mi edad cronológica, así que puedo decir sin miedo a equivocarme que creo que sé algo más del tema que la gente de mi edad, y además tengo mis propios ingresos pasivos a través de distintas inversiones: en bolsa, criptomonedas, etc.

Mis problemas de Salud me han dado una Educación en Valores y Consciencia, que difícilmente se encuentra en chicas de mi edad, exceptuando a mis amigas claro.

Así temas como Ayudar a los demás, la Ecología y el cuidado de la Madre Tierra, el Control Emocional o la visión Espiritual de la Vida, los he adquirido mientras un montón de personas a lo largo de mi vida me han ayudado y servido de ejemplo para saber algo tan básico como que estamos en esta vida para ser felices.

Por otro lado, mis padres siempre han hablado conmigo y delante de mí todos los temas posibles, desde sexo a los datos bancarios, así que soy consciente de todo lo que supone una vida plena en todos los sentidos: salud, dinero y felicidad y que no se puede cojear en ninguna de las áreas.

Vendimos nuestro microondas en una tienda de segunda mano y puesto en alquiler nuestros inmuebles… Hemos vivido en un montón de lugares diferentes y compartido con personas alucinantes momentos únicos. Hemos sufrido al máximo y llegado al climax de la felicidad. Así que… a pesar de mi  edad, he vivido experiencias muy fuertes en todos los aspectos.

Por cierto, para que veáis que la edad es solo un número, mi madre pegó un salto cuántico en su cualificación financiera tras asistir con nosotros al Evento de Robert Kiyosaki en Barcelona. Ahora esa Educación la aprovecha para desarrollar otros campos que le apasionan en su vida: ayudar a Niños Especiales, los temas de Salud, etc.

Siempre intentamos invertir en formación una parte de nuestros ahorros, diversificando la temática, desde cosas como Registros Akáshicos o Tantra a Formación en Criptomonedas…Y aunque sea siempre la más joven del grupo, creo que la mayoría de las veces soy la que más rendimiento les saco a este tipo de formaciones.

Resumen de mi segunda ventana de aprendizaje: si has tenido una buena primera ventana, ahora sólo tienes que dejarlo fluir.

Tercera ventana del aprendizaje (24 – 36 años)

Se supone que en este periodo se producirá mi desarrollo profesional, y eso espero, porque llevo años trabajando muy duro para cumplir mi sueño: tener un taller de costura en el centro de Nueva York.

Lo que tengo claro es que para poder dedicar mi vida a lo que me gusta, necesito alcanzar una Libertad Financiera mayor a la actual y garantizarme tener cubiertas todas mis necesidades sin pensar en temas económicos, gracias a mis activos que me producen ingresos pasivos.

He aprendido mucho de mis padres y mis maestros, y ellos siempre me recuerdan que aprenden todos los días de mí, así que parece que hemos creado un equipo ganador.

Seguiré formándome y aprendiendo, invirtiendo e investigando, creando y colaborando para conseguir mi sueño que cada día está más cerca porque trabajo duro todos los días.

Resumen general:

Si tú no has tenido la suerte de tener un “Padre Rico” quizás puedas crecer al lado de personas que tienen los resultados que tú quieres tener. Hay muchas personas que pueden ayudarte a ti y a tus hijos a tener una mejor calidad de vida.

Pasa de la teoría a la práctica, no hay tiempo que perder. Deja que tus hijos reciban una buena Educación Financiera desde sus primeros años de vida.

Enséñales con tu ejemplo, tu compañía, tu respeto. Déjales equivocarse, lee con ellos, aprende con ellos (no te olvides que nosotros somos nativos digitales).

Y sobre todo acompáñalos, porque el amor de una Madre o un Padre o ambos, es la base de una buena Educación.

 

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