LA SALUD LO ES TODO, SIN SALUD NO HAY NADA

Hay un detalle al que le prestamos poca atención, la salud. Hasta que nos falta. 

Con el primer diagnóstico de Any nos asustamos mucho, a nivel de desarrollo, pero no cambiamos nada. Hacíamos todo lo que nos marcaba el Sistema Médico y listo. Creíamos que ya estábamos en el camino correcto para una vida mejor a pesar de las circunstancias y libres de todo mal, al fin y al cabo seguimos fielmente los pasos establecidos.

La segunda vez, fue mucho peor. Volvimos a tardar años en reaccionar. No nos podía estar pasando otra vez. Primero una lesión cerebral con afectación motórica grave (tetraparesia espástica) y ahora una de las llamadas enfermedades raras. Desahuciados doblemente por el Sistema. Un caso único, muy grave y sin soluciones. Sobrevivíamos como podíamos. Hasta que nos dimos cuenta…

¡Alto!, esto es una señal que no estamos escuchando. Y si seguimos haciendo lo mismo…

Reflexionando, comprendimos que a todos se nos olvida que cada minuto cuenta y que no tenemos tiempo infinito para reaccionar y que las alternativas existen por algo.

La primera gran decisión fue admitir que la salud es lo primero que debe ocupar nuestra agenda diaria. Ningún sueño, ningún propósito se puede lograr sin salud. De qué sirve el reconocimiento, el dinero, el sueño logrado si no tenemos salud. DE NADA.

“Tanto prevalece la salud por sobre todos los bienes exteriores que probablemente un mendigo sano sea más feliz que un rey enfermo” Arthur Schopenhauer.

Aprendimos la lección después de muchos años, con nuestras propias experiencias y con las de los demás, y encontramos el camino para tener una VIDA feliz a pesar de las circunstancias. Y por eso también nos decidimos un día a empezar anayany.com, para compartir que SI se puede, aunque muchas personas todavía desconozcan cómo.

Hay personas que han priorizado lo material, o seguir con la misma vida que tenían, incluso a costa de la salud. Otras le ponen precio a temas de salud y NO al ocio o a un coche o una casa mejor o deciden mirar para otro lado y dejar en manos de otros su propia salud y con ello su vida. Los entendemos a todos. Nosotros también estuvimos ahí. Pero el sufrimiento máximo nos llevó a otro camino, y si nosotras le podemos ahorrar a alguien sufrir y encontrar algunas pequeñas soluciones para mejorar la salud (con algo tan fácil como contando nuestra experiencia con el cambio de dieta) pues felices estamos.

Recuerdo que como todos, seguíamos las instrucciones de los médicos alopáticos “a pies puntillas”, cumplíamos con todo y con más, también por lo privado, que para eso queríamos los ahorros de nuestra vida. Pero nada parecía tener sentido ni ayudarnos a mejorar aunque fuera un poco.

Y sin salud y tranquilidad no se vive.

El tiempo no es infinito. El tiempo va pasando sin que nos demos cuenta.

Mejor es pensar en el ahora, aún estamos a tiempo, anticiparse y prevenir, que lamentarse. Así que mejoremos en todo lo que esté en nuestras manos nuestra calidad de vida. Prioricemos lo realmente importante y hablemos desde la experiencia de lo que merece realmente la pena en la vida.

Cuidemos de nuestra salud y vivamos la vida, de tal manera que en el presente podamos decir: ¡Vivimos Felices! Y somos los actores principales de nuestra salud.

Siempre hay grandes profesionales en todos los campos que nos pueden ayudar en este camino, GRACIAS a todos, pero no olvidemos que la responsabilidad sobre nuestra SALUD es solo NUESTRA.