LECHE DE AVELLANAS CON SABOR A COCO Y MUCHO AMOR

Leche de Avellanas.

La leche de avellanas es una bebida saludable y fácil de elaborar.

Esta bebida vegetal se obtiene al mezclar agua con avellanas.

Entre sus propiedades más importantes está el calcio y el magnesio.

Si está a tu alcance, que la avellana sea ecológica y entera o lo más natural posible, para obtener todas sus cualidades nutritivas y el mejor sabor.

 

BENEFICIOS

  • Es rica en vitamina E, por lo que tiene poder antioxidante.
  • Es una fuente de energía, pues contiene hidratos de carbono y grasas buenas.
  • Contiene arginina, un aminoácido que estimula el sistema inmunitario y ayuda a cicatrizar más rápido las heridas.
  • Posee grasas monoinsaturadas que ayudan con el colesterol malo y los triglicéridos.
  • La avellana es rica en cobre, manganeso, selenio, magnesio, zinc, hierro, y calcio.
  • Contiene ácido fólico, que ayuda al trabajo celular y en la formación de los tejidos orgánicos.
  • Ayuda a la absorción de las grasas y azúcares naturales.
  • Ayuda a prevenir la osteoporosis, artritis y demás enfermedades relacionadas al desgaste de los huesos o descalcificación.
  • Ayuda a incrementar la conexión nerviosa y el tejido neuronal.
  • Tiene propiedades antiinflamatorias.

Dado que posee hidratos de carbono es una excelente fuente de energía. Tiene más calorías que la leche de vaca: un vaso contiene unas 180 calorías.

Por esto es una buena opción tomarla  en el desayuno o la merienda, incluso, antes de hacer deporte.

Al ser una bebida fácil de digerir, es recomendada para personas que padecen acidez estomacal, indigestión o gastritis.

​En lo que se refiere a su contenido en minerales, contiene calcio. De ahí que esta bebida sea un buen sustituto de la leche de vaca.

CONTRAINDICACIONES

  • ¡OJO!!! No se puede administrar a menores de tres años, pues al ser producto de un fruto seco, éste puede causar alergias en los más pequeños.
  • Contiene bajo contenido de sodio.
  • Contiene muy pocas proteínas, por lo que debemos cuidarnos y tener una dieta balanceada.

RECETA

La leche de avellanas es una buena opción para empezar a hacer leches vegetales.

Obtienes un líquido blanco suavemente teñido con un profundo sabor a avellana tostada y una textura suave y cremosa.

Para hacer leche de avellanas casera necesitarás:

INGEDIENTES

  • 200 gramos de avellanas crudas de origen ecológico. Evita que el fruto esté frito o que contenga sal, eso le cambiaría totalmente el sabor.
  • 1 litro y medio de agua filtrada alcalina, si es posible.

SABORES

  • 1 cucharadita de coco, como podéis ver el el VÍDeO
  • Puedes hacer de distintos sabores sustituyendo el coco por 1 cucharadita de cacao endulzado, o algarroba o miel…al gusto. Elige cada día tu sabor favorito y deja libre a tu imaginación.
  • Semillas de chía. Es la fuente vegetal más rica en ácido alfa-linolénico, un ácido graso esencial conocido como Omega 3.
  •  Semillas de amapola. Es una gran fuente de calcio y tiene un alto contenido en vitamina A.

UTENSILIOS

Vas a necesitar una batidora, licuadora o chufa mix, y dependiendo de la textura que quieras conseguir, un colador o una bolsita para escurrir leches vegetales y un recipiente.

PROCEDIMIENTO

1.- Es fundamental que durante la noche previa pongas las avellanas en remojo para que se ablanden.

Los llamados “antinutrientes” son sustancias que impiden la buena asimilación de nutrientes (minerales, vitaminas, proteínas, etc.). Las avellanas tienen ácido fítico que se elimina con el remojo.

Si estás en una zona cálida, lo mejor será remojarlas dentro de la nevera para evitar que se fermente.

2.- Al día siguiente retira el agua e introduce las avellanas en una batidora.

Luego licua las avellanas hasta obtener un líquido color blanco y de aspecto cremoso.

3.-Puedes filtrar la bebida con un colador, una gasa de algodón o un paño especial para leches vegetales, o aprovechar parte de la pulpa que queda  y consumir  la leche sin colar, asimilando así algo de fibra al mismo tiempo.

¡Qué APrOVECHE!!!

Es totalmente natural que la leche de avellanas se separe cuando está en reposo en el frigorífigo.

Si haces para varias veces, cuando vuelvas a consumirla, un simple agitado solucionará el problema.

Siempre es preferible hacerla antes de consumirla.

*Si te interesa sacarle todo el provecho posible a este fruto, entonces puedes usar la pulpa resultante del colado en la elaboración de panes u otro tipo de recetas.

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Ana & Any

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