NO ESTAMOS SOLAS

“Lo único que le pido a Dios es un corazón de carne y sangre para la humanidad” Vicente Ferrer.

Como las almas en el Purgatorio de Dante, los seres humanos no debemos conformarnos con vivir y morir sufriendo, sino que en cambio debemos aprender a ver que la vida consiste en buscar la mejor manera de afrontar las cosas a pesar de las circunstancias.

Las piedras del camino, se convertirán en parte de nuestro despertar, y con quienes lo recorramos, serán nuestros maestros y compañeros a lo largo de la vida.

Todos somos uno, conectados de por vida.

Las Mamás Especiales también formamos una unidad entre nosotras.

Y también encabezamos una unidad con quienes nos rodean a diario, por el sufrimiento que hemos pasado juntos y también por las alegrías.

Las Mamás Especiales sabemos que la interconexión con nuestros seres queridos es mágica, porque han decidido compartir junto a nosotras una vida nada fácil .Este amor que compartimos, es la base para mantener la serenidad y el principio de la felicidad a pesar de las circunstancias.

Una vez que hemos sido capaces de atravesar el temor, el miedo a lo desconocido, surge el instinto de supervivencia que nos lleva hasta conseguir la felicidad de poder compartir un día más juntos.

Tras la resistencia, la determinación y la resiliencia, aprendemos a no estar apegadas al resultado y a ofrecer amor diario sin lástima. Amor infinito e incondicional pase lo que pase.

Las Madres Especiales estamos en una posición difícil, en un viaje que nunca soñamos, por eso tenemos que trabajar duro para conseguir mantenernos fortalecidas, al mismo tiempo que ofrecemos fortaleza a nuestros hijos.

Esta es la verdadera esencia de nuestro cuidado: ESTAR con los que nos necesitan, en nuestro entorno HASTA SER SOLO UNO. No hay un yo, no hay otro. HAY UN NOSOTROS. Con el corazón suave y abierto tenemos que ser testigos del sufrimiento, con una ternura que no conoce límites: tenemos hambre pues comemos; tenemos sed, bebemos; tenemos sueño, dormimos…fluidamente, sin estrategia, sin pensar en el fin último, sin agobiarnos, tras la experiencia de años, por los problemas que nos rodean día a día…Solo disfrutando muchísimo de cada pequeña cosa de la vida de una forma que nadie nos puede enseñar a hacer, desde la fragilidad y con el AMOR incondicional a los nuestros.

No nos lastimemos buscando un resultado concreto, ni buscando ser las personas, madres, esposas o cuidadoras perfectas. Simplemente practiquemos el optimismo realista. Sin una idea preconcebida, sin apego al resultado, estando presentes controlando nuestro continuo miedo interior, que por supuesto existe, trabajando en el ahora…

Pero recordemos que cuando sufrimos, como todos los demás, lo hacemos sabiendo que no estamos solas en el dolor. Están ellos a nuestro lado, nuestros seres queridos, que son los que saben entendernos mejor.

Pero también estamos todas, todas las Mamás Especiales. Porque somos muchas Mamás y Familias en la misma situación. Ser conscientes de esto, de que no somos ni las primeras ni las últimas, nos hace disminuir la velocidad y la autoexigencia, nos arraigan y nos enseña el peso y la ligereza de ser.

Gracias. A todas esas Mamás Especiales, que nos han mostrado el camino que ellas han recorrido para acortarnos la curva de aprendizaje y que han conseguido tantos logros en temas de salud, sociales, etc. para facilitar la vida a los nuestros y a nosotras en el momento actual.

Muchos en nuestro entorno nos han pedido que nos detengamos, pero nosotras siempre seguiremos, aunque a veces nos inclinemos, pongamos la rodilla en tierra y…, pero siempre lucharemos por levantarnos, por seguir con aquello que parece imposible llevar, para finalmente, con nuestra espalda fuerte, abrir los ojos a la realidad del hoy y descubrir que vuelve a amanecer un día más.

No olvidemos nunca que no estamos solas, que estamos todas siempre unidas, que conseguimos entendernos fácilmente y que esta conexión surge entre nosotras de saber lo que es ver sufrir a un hijo.

Ser un cuidador familiar es «pescar con un anzuelo recto» como dice un antiguo dicho, pero hemos aprendido, a la fuerza, a ser la caña de nuestros seres queridos.

Gracias Any por hacerme ver la belleza incluso en los momentos más duros.

#anayany
#amorinfinito
#mamaespecialecologica

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