CRECIMIENTO PERSONAL

VIVIR

“Cada vida y experiencia personal es un microuniverso“. Richard Buckminster Fuller

Muchos piensan que aceptar la vida como viene es sinónimo de pasividad y resignación.

Nosotras lo hemos visto siempre como el primer paso del cambio y por lo tanto el primer paso en nuestro propio camino de la felicidad.

Si queremos cambiar algo que no nos gusta, primero aceptamos que existe una situación que queremos mejorar y tomamos acción para mejorarla.

Negar la realidad o conformarse con lo que hay, no es nuestro estilo, ya que implica parálisis y bloqueo en situaciones que nos pueden generar malestar y todavía nos queda muchísimo por vivir, aprender y mejorar.

Para poder ser felices nosotras empezamos siempre por aprender a aceptar todo lo que nos ocurre y luego decidimos conscientemente qué podemos hacer.

Hay situaciones que podemos cambiar o mejorar y otras sobre las que prácticamente no tenemos ningún control. En este caso lo que hacemos es cambiar nuestra actitud.

Asumir una condición vital compleja, por ejemplo, parte de que hay cosas que no nos agradan en el día a día, pero aún así lidiamos con ellas y seguimos adelante sumando positivos.

Nosotras trabajamos a diario para ser felices a pesar de las circunstancias, porque hacemos que las cosas positivas pasen, y que pesen más que las negativas, siendo nosotras las actrices principales de nuestra propia vida, tomando el control y buscando siempre un plus de “buenrollismo”, conocimientos y amor .

Nos encanta ver a la gente medrar, y ver que cada vez somos más los que despertamos y vemos la vida desde la CONSCIENCIA. Por eso nos parece tan interesante el AUTOCONOCIMIENTO a través del ENEAGRAMA.

ENEAGRAMA

“Encantado de conocerme” de Borja Vilaseca

Una vez que sabemos quienes somos, nos conocemos suficiente a nosotros mismos y  somos conscientes de que en la neutralidad está la esencia, podemos profundizar más en el campo espiritual.

INTELIGENCIA EMOCIONAL

“Educar las emociones es una llave de libertad para las personas” Elsa Punset

Ahora sabemos que cada emoción deja una huella en el cuerpo, que nuestra salud depende de una buena integración del cuerpo con la mente y que la felicidad tiene un impacto fortísimo en nuestra salud física, emocional y mental, en nuestra inteligencia, en nuestra creatividad…

¡Hay que ponerse manos a la obra para ser más felices! Y en eso se basa la Inteligencia emocional.