PARTE DE NUESTRA FELICIDAD: LA PACIENCIA

“No es necesario que te vayas de la casa. Quédate en tu mesa y escucha. Ni siquiera escuches, espera tan solo. Ni siquiera esperes, estate completamente callado y solo. El mundo se te ofrecerá para desenmascararlo, no puede hacer otra cosa, extasiado se retorcerá ante ti”. Kafka.

Es una de las tareas más complicadas no solo a nivel individual, sino en general en la sociedad actual. 

Cualidades como la proactividad y la rapidez son mucho más populares, alentadas y valoradas.

Para mi, ser paciente era una tarea prácticamente imposible. Resistir el impulso de actuar de nuevo, incluso estar sin hablar, hacer o intervenir de alguna manera era mucho más difícil que observar, estar en silencio, reflexionar, interiorizar, meditar… ¿Será cosa de la edad o simplemente la vida me ha dado la oportunidad de elegir y he decidido cambiar? Quizás un poco de ambas cosas.

Ahora se que asociar la paciencia a una actitud pasiva es reduccionista. No se trata de parar sino de una actitud frente a la vida que, combinada con ir despacito, en silencio, casi sin movimiento, en la intimidad, etc,. da grandes resultados. 

Solo es cuestión de tiempo, de valorar el uso de ese tiempo limitado que es la vida,  y apreciar el postergar las gratificaciones. 

El ritmo de vida actual nos lleva a sobrevivir en vez de vivir.

Solo cuando algo no va bien nos percatamos de que, sin la paciencia, el resto de las cualidades pueden ser bastante volubles. Porque una posibilidad  brillante, sin la paciencia necesaria para llevarla adelante, se quedará en el cajón de los proyectos frustrados.

Ser pacientes no implica simplemente solo esperar sino ser capaces de usar inteligentemente ese tiempo hasta la gratificación (para seguir aprendiendo,;seguir trabajando en la sombra; teniendo nuevas experiencias para crecer como personas y poder adaptarnos a los cambios que estén por venir; conociendo o implementando nuevas herramientas que necesitamos para hacerle frente al reto que nos hemos planteado; creando puentes hacia nuestros sueños…). 

Practicar la paciencia consiste en notar lo que sucede, en ser consciente y, en vez de reaccionar, aguardar el momento oportuno para actuar. Ni voy deprisa ni retrocedo, pero tampoco me quedo estática. Sigo mi camino…

Al final, con paciencia, ahorro una energía preciosa y obtengo mejores resultados en las acciones importantes.

Aprendizaje: Practiquemos la paciencia para poder ser más eficaces.

#anayany

#vidafeliz

#antifragilidad

NUESTROS SEXTOS SENTIDOS

“La fina observación y reflexión sobre lo vivido, lo sentido, lo aprendido, lo equivocado nos enriquece y libera. La sabiduría se cultiva”. Álex Rovira.

El sexto sentido de Papá es el sentido del humor.

El sexto sentido de Any es el sentido común.

Mi sexto sentido es el sentido de la intuición.

Al ser conscientes de que existen muchos sentidos de la vida, no nos limitamos a esta enumeración escasa y por el contrario potenciamos todos nuestros sentidos a la vez que disfrutamos en todos los sentidos. 

Por eso como familia, compartimos todo lo que sentimos, a favor de algo más grande, aportando cada miembro el sentido de la felicidad propio de cada sueño individual a los demás miembros de la familia, haciendo posible un gran sueño común: ·ser felices independientemente de las circunstancias; y al mismo tiempo contribuyendo con nuestro granito de arena a un Mundo más feliz. 

Tener el sentido de una vida feliz no se trata de tener solo pensamientos positivos, sino de caminar por la vida cubriendo etapas, unas mejores y otras peores, para llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos mientras disfrutamos del camino y aprovechando al máximo nuestros dones por un bien común mayor.

Por eso no nos limitamos a los sentidos habituales, al llamado sexto sentido o al concepto de sentimiento. Abrazamos todo lo que nos hace vibrar, nos ayuda a vivir o ayuda a los demás.

Practicar el sentido del humor, el sentido común, la intuición, etc.de forma individual y colectiva abre a nuestro ser a ser consciente de muchos sentidos más.

Aprendizaje: Aprovechemos nuestros sentidos para ayudar al bien común.

#anayany

#vidafeliz

#amorinfinito

YA SALE EL SOL

“ Ya no hace viento, ya pasó el invierno; no sé, no sé, no sé, no sé. Llegó el verano, bonito verano…” Mecano.

Para nosotras el SOL es la más generosa fuente de energía. El SOL nos da esa maravillosa sensación agradable del abrazo del “padre”: saludable, cálido y protector.

Comer adecuadamente, beber agua saludable, respirar aire suficientemente puro, dar y recibir afecto, tomar el sol…, son aspectos básicos para nosotras. Nos hacen sentir bienestar y a la vez nos producen placer.

Todo el mundo deseamos sentirnos bien, buscamos la plenitud y aquello que nos la proporciona. 

Pero todos no encontramos esa felicidad en las mismas cosas. La libertad nos da la posibilidad de elegir cada uno su camino.

Nosotras en la simpleza de la naturaleza encontramos los mayores placeres de la vida. Nuestro camino de la felicidad, que es la vida, se compone de cosas simples. Dejamos que la propia felicidad nos encuentre de manera natural, no parándonos ni los buenos ni los malos momentos, viviéndolos cuando llegan, aceptándolos; evitando los juicios hacia nosotros mismos y hacia los demás; compartiendo lo que somos y trabajando los diferentes aspectos de nosotras mismas. Si necesitamos ayuda, pidiéndola y si nos piden ayuda, dándola.

La felicidad está más cerca de lo que pensamos. Por ejemplo…tras el viento que se lleva las nubes y nos deja disfrutar del Sol.

Aprendizaje: Demos todos los días las gracias al Sol.

#anayany

#vidafeliz

#amorinfinito

#yasalelsol

CONOCIMIENTO FRENTE A SABIDURÍA

«Cuando el maestro está preparado las preguntas inquietantes del discípulo le convierten de nuevo en aprendiz, de esta forma el maestro sigue creciendo junto con su discípulo.» Carlos González Pérez.


Todo aprendizaje supone un avance hacia el autoconocimiento como la esencia de toda experiencia. Por eso nosotras valoramos tanto nuestras relaciones con el entorno o con las personas. Aprendemos muchísimo de la naturaleza y también en cursos, eventos, formaciones; a través de libros; charlando con una amiga; etc. Toda experiencia implica un aprendizaje. La simple relación con el entorno y con las persona nos hacen cambiar y acomodar las nuevas  experiencias a nuestras experiencias previas. Por eso nosotras pensamos que todos somos maestros y a la vez eternos aprendices que al soñar dejamos atrás el sentido del deber. 

Pero solo unos pocos somos Profesores vocacionales. Nos hemos formado y hemos desarrollado nuestro “don” para aplicar la práctica pedagógica. Así podemos sacar lo que el otro lleva dentro y ayudarlo a llegar al equilibrio entre sensibilidad, poder y sabiduría. 

Ser profesor no se limita a transmitir conocimientos, que se pueden adquirir fácilmente mediante el autoaprendizaje. El Profesor muestra al alumno que la esencia está en el poder del corazón, no en las creencias. Porque sentir desde el corazón supone igualdad sin juicio mental. 

El objetivo es que la mente del alumno se entere de lo que siente el corazón para alcanzar la felicidad plena. Y también mostrarle cómo sus emociones más complicadas como la rabia por no poder “arreglar” el mundo, simplemente es el trampolín que lo  va a acercar al cambio. Mostrar que las emociones, como la ira, la injusticia, etc.; como el amor, la compasión, etc. son el motor para el cambio individual y colectivo, para crecer y ayudar a los demás, es la base de la Pedagogía detrás de todo Profesor vocacional. Conocernos a nosotros mismos nos ayuda a aceptar nuestro ego. Si renunciamos a nuestro ego, renunciaremos a nuestro crecimiento. La Educación se realiza a través del equilibrio de las emociones, desde la sensibilidad y la experiencia que nos acerca a la sabiduría.

Y el Profesor vocacional sabe que el ego sin autoestima se traduce en miedo. Pero que el ego con autoestima supone crecimiento. Por eso desde la pedagogía el Profesor acerca al alumno a su interior para su propio conocimiento, crecimiento y por el bien común.

Educar es ayudar al otro a sacar lo mejor de sí para ayudar a los demás.

Aprendizaje: La pedagogía es una herramienta para acercar al alumno a su interior.

#anayany

#amorinfinito

#vidafeliz

“CAPTAIN FANTASTIC”

“Si asumes que no hay esperanza, entonces garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que hay un instinto de libertad, que hay oportunidades para cambiar las cosas, entonces, quizá, puedas contribuir a hacer un mundo mejor». Noam Chomsky.

Ayer vimos por casualidad una película que nos ha hecho reflexionar mucho: “Captain Fantastic” (2016). Para resumir la trama, sin hacer “spoiler”, os podemos contar que Ben y su difunta mujer fueron padres de seis hijos. Durante diez años habían vivido en los remotos bosques situados al noroeste del Pacífico, alejados de la civilización. Juntos habían criado a sus hijos en un ambiente de alta capacitación intelectual, física, espiritual y emocional. Debido a la muerte dramática de la Madre, el resto de la familia se ve obligada a convivir por unos días en la sociedad distópica actual. 

Nos ha encantado cómo se trata en la película la educación libre, la formación, la autorrealización. Cómo refleja la realidad de las capacidades infravaloradas de la infancia debido a la sobreprotección y dependencia social actual que limita sus capacidades a lo básico, tanto intelectual como espiritual, física y emocionalmente. 

Nosotras gracias a diferentes métodos, desde que Any era muy pequeña, pudimos comprobar que sí se puede aprovechar mucho más nuestro cerebro, nuestro cuerpo y nuestro corazón, independientemente de las circunstancias. Los niños con problemas en el desarrollo que mejoran día a día no son “superhéroes”, son niños que aprovechan al máximo sus capacidades para vivir, para simplemente poder vivir. Por eso somos conscientes de la infravaloración actual de las capacidades de un ser humano saludable. 

Si Any puede alcanzar un desarrollo físico, por ejemplo, muy por encima proporcionalmente al de un niño sin problemas ¡Qué podría alcanzar ese niño sin parálisis cerebral si cultivara un poco su cuerpo! No digo que, como hace Any, trabajen de alguna forma 24 horas al día su cuerpo, para no irnos al extremo, pero ¡¿Qué tal si los padres hiciéramos a nuestros hijos conscientes de sus posibilidades?! ¿No estaremos cortándoles las alas limitando sus capacidades? y por otro lado ¿Quiénes somos los padres para moldear mentes, cuerpos, espíritus y emociones? De ahí la importancia que para nosotras tiene educar en la libertad, la paz, el autoconocimiento y la felicidad.

Nos ha gustado ver como las niñas hablan esperanto entre ellas, ¡A Any le encanta el esperanto! y cualquier idioma que no limite su conocimiento. El cuidado del cuerpo en la naturaleza. La lectura y la música en familia. La democracia real y la discusión como forma pacífica de expresar los distintos puntos de vista. Nos encantaron muchas de las acciones, filosofías y pensamientos que reflejaban los personajes y nos sentimos muy identificadas a excepción de la moral política, porque no deja de ser una película occidental.

Nos quedamos con la esencia de que sí se puede educar a tu familia potenciando capacidades diferentes a las cultivadas por la sociedad en general o por las instituciones como las escuelas o por las políticas o religiones populares. 

Nosotras, por propia experiencia, sabemos que la educación libre puede ser real porque siempre ha sido nuestra elección. Sabemos que las cosas se pueden hacer de otra forma, ni mejor ni peor, pero sí enseñando a nuestros hijos las dos caras de la moneda y dándoles libertad de elección para que ellos elijan la forma de vida que quieran. 

Nos quedamos, porque lo experimentamos, con que se pueden combinar lo mejor de la naturaleza con lo mejor de la tecnología, lo mejor del cuidado propio con las relaciones sociales, lo mejor de los conocimientos clásicos con los más avanzados, lo mejor del liberalismo con el capitalismo y la ayuda al prójimo.

Nos ha parecido una película muy interesante para comentar en familia, para mostrar las dos caras a aquellos que piensan cómo podría ser algo diferente, pero no se atreven a dar el paso. 

Puede parecer muy extremista al principio, pero el final nos da una gran lección de cómo equilibrar la vida para disfrutar de lo mejor para el hombre.  

Aprendizaje: En el equilibrio está la virtud.

#anayany

#vidasana

#amorinfinito

FELICES SUEÑOS

“La sabiduría suprema es tener sueños lo bastante grandes como para no perderlos de vista mientras se persiguen” . William Faulkner.

Conocernos, aceptarnos y saber pedir la ayuda que necesitamos es básico para tener la fuerza necesaria para alcanzar nuestros sueños.  

Pensemos en ellos, en nuestros sueños, en los propósitos de nuestra vida. Nada necesariamente material. Pueden ser emocionales, espirituales, mentales, etc.

Nosotras tenemos unos sueños muy claros: aceptar el aprendizaje continuo, compartir amor infinito y vivir conscientemente felices. Por eso hace tiempo que dejamos de buscar cual era nuestra misión, la tenemos clara (ser felices independientemente de las circunstancias) y simplemente caminamos siendo nosotras mismas utilizando libremente nuestro Darma, nuestros dones y talentos propios (que todos tenemos, muy distintos, y que pueden parecer difíciles de encontrar pero están ahí) para hacer del camino vital un sueño cumplido. Cuando “la vida es sueño”¡ todo es mágico! Y eso pasa cuando nuestros sueños son nuestra realidad. Entonces dejamos de perseguir una visión para disfrutar de la vida soñada.

Como somos conscientes de nuestras virtudes y de nuestras carencias, nos relacionamos saludablemente respetando a los demás y a nuestra realidad cambiante, nos rodeamos de lo que vibra con nuestros valores: la paciencia, la compasión, la generosidad, la gratitud.. y así nos autofacilitamos el camino en los momentos duros para no perder de vista nuestros sueños. 

Además tenemos un «Sueño regular para un futuro saludable». 

Feliz día Mundial del sueño (¿o de los sueños?).

Aprendizaje: Soñemos saludablemente para tener una vida feliz independientemente de las dificultades del camino.

 #anayany

#vidafeliz

#amorinfinito

#unabrazodeoso

#sueños

SER FELICES

«Da un paso atrás, evalúa lo que es importante, y disfruta de la vida» Teri Garr.

Ser felices día a día para nosotras no se trata de perseguir un fin o de ser ilusas. Para nosotras se trata de ser conscientes de que siendo libres podemos elegir nuestro propio camino vital que genere felicidad. 

Para nosotras ese es el truco: aprender continuamente a “caminar” por la vida cambiante y ser felices con el mero hecho de estar vivas y ser libres. Todos los días damos las gracias por poder disfrutar de un día más y lo valoramos así.

Si pensáramos “disfruto yendo al cine” o “seré feliz cuando…” nos limitaríamos a disfrutar con ciertas cosas y momentos, no siempre, así que estaríamos poniendo la felicidad en algo externo, fuera de nuestro alcance. 

Ser felices para nosotras es algo distinto, no basado en algo en concreto. Es producto de estar totalmente presentes en lo que hacemos y disfrutarlo a tope. No ocultamos los problemas, ese sería un gran error, simplemente los aceptamos y cambiamos para tener mejores resultados. Aplicamos el principio de estar presentes para poder ser felices independientemente de las circunstancias. Disfrutamos de lo positivo que nos acompaña, porque nosotras creamos a diario nuestra propia felicidad, que pesa más que los negativos vitales y así tenemos nuestra mente en paz, sin hundirnos solo en problemas, aceptando las piedras del camino y creando relaciones, experiencias y expresiones de nuestros talentos y capacidades al servicio de los demás, que es lo que más nos genera felicidad. 

Disfrutamos de cada pequeña cosa: leyendo un libro, tomando el sol en la terraza o haciendo ABR. La llave del disfrute está en nosotras, en ser conscientes plenamente de lo que vivimos, y no en la consecución de un resultado o en hacer algo concreto. Al ser conscientes de la importancia de estar vivas, nuestra vida pasa a estar dirigida por ese SER que somos y no por cosas externas. Entonces sentimos que todo el universo vibra con nosotras en la misma frecuencia a pesar de las circunstancias.

Tradicionalmente siempre se nos ha dicho que para lograr una meta hay que poner mucho esfuerzo, y que al final, sólo al final y si el esfuerzo ha sido suficiente, se llega a alcanzar lo deseado. Nosotras hemos podido comprobar que eso es falso, ya que cuando basas tu felicidad en la culminación del deseo, esa experiencia se acaba en seguida y siempre queremos más. Por eso aprendimos a disfrutar del camino. 

Recordando nuestra vida, hace 11 años, yo era una Mamá Especial que no paraba en todo el día. Me tiraba horas y horas yendo y viniendo a terapias, pruebas, etc. pensando que cuantas más cosas hiciera, mejor estaría mi hija. En el mejor de los casos, tras forzar al máximo, llegaba a obtener algún pequeño resultado. Veía cumplido mi deseo y podía pensar que todo el esfuerzo anterior se justificaba. Pero los momentos de gloria pasaban, siempre había una próxima meta, así que volvíamos a empezar otra vez en un círculo vicioso. La tensión y el estrés eran continuos y no había tiempo para la felicidad. 

Ahora soy una Mamá Especial que ya ha pasado por todo eso, con una experiencia propia y con la información de cientos de Madres Especiales que han compartido la misma experiencia, y elijo una vida más tranquila. Ahora tengo la información, me formo continuamente y creo a diario mi vida con resultados mucho más satisfactorios y globales que cuando iba a decenas de terapias, médicos, colegios, etc. Descubrí que lo importante no es hacer muchas cosas, lo importante es decidir disfrutar del camino con mi hija, aunque eso externamente no se valore. Nuestra vida es plena, no exenta de problemas, pero llena de felicidad. He pasado de “hacer” a “ser” consciente, disfrutando de cada pequeña cosa que la vida nos brinda a la familia.

He cambiado y he podido comprobar que disfrutar de la vida está totalmente a nuestro alcance, ya sea como yo, haciéndole la terapia a mi hija en la calidez del hogar mientras escuchamos música y nos damos amor mutuo, o en la playa un buen día de sol o lo que cada uno elija libremente.

Nosotras elegimos ser libres para poder ser felices. Para disfrutar no hay que pedir permiso a nadie. Es una elección vivencial al alcance de todos.

Vive y ayuda a vivir.

Aprendizaje: En la simplicidad del día a día está la felicidad.

#anayany

#amorinfinito

#vidafeliz

CUIDÁNDONOS PROPIA Y MUTUAMENTE.

«Deja de luchar y comienza a construir». Leonid Blyum.


Soy una Mamá Especial así que conozco perfectamente el concepto de: cuidar al cuidador. Pero la realidad diaria es mucho más complicada que una buena intención tras una frase. 

Hace tiempo que me di cuenta de que para poder seguir años y años ocupándome de mi hija, necesito respiros, entretenimiento, mimitos y muchas cosas bonitas. Estar centrada en el cuidado de Any voluntariamente, no significa que no dedique tiempo también a mi cuidado y el de toda la familia.

Lo que sí tengo claro es que para pedir a los demás (pareja, familia, amigos, “Papá Estado”, etc.) que me ayuden, soy yo misma la que tengo que dar ejemplo con mis actos y cuidarme a diario.

Mi hija ya es una adolescente, y hemos llegado las dos a la buena situación actual gracias a los cuidados y amor mutuos. Está apunto de  ser una “gran” adulta dependiente y este es otro reto complicado: seguir gestionando un saludable estilo de vida. Así que hemos llegado a la conclusión de que es necesario aprender a pedir la ayuda que ahora necesitamos ambas, porque las cosas han cambiado. No es lo mismo el manejo de un niño que el de un adulto, ni física ni emocionalmente.

Lo que está claro es que como en cualquier familia nuestras necesidades son y serán  propias y reales, y por eso ya hace tiempo que hemos decidido tomar las medidas necesarias para poder cuidarnos juntas durante años.Cuidar de mí, igual que cuidar de ella, no es una opción, es vital para poder vivir felices y tener bienestar y calidad de vida. 

Por eso llevo años siendo consciente de que independientemente de las circunstancias, no debo sabotear a mi “yo” futuro pensando que actualmente  puedo afrontar la situación. Por nuestras circunstancias, los excesos presentes pasarán factura a mi cuerpo y a mi mente. Si no me cuido hoy, todo será más difícil luego.

Por eso en anayany.com queremos compartir que sí se puede ser felices independientemente de las circunstancias. Para ello necesitamos:

– Cuidados físicos. Somos conscientes de que las prisas las tienen los demás y no nosotras. Darnos cuenta de esto ha sido fundamental. Nosotras vamos poco a poco, de forma constante, consistente y consciente. Hacemos juntas los traslados, cambios de posición, comidas, baños, etc. Nos cuidamos mutuamente nuestros cuerpos y a través del trabajo de nuestra fascia nos mantenemos saludables. Tanto Any como yo realizamos ejercicios de forma pasiva o activa, relajadamente, y gracias a ABR podemos mejorar la condición de Any y mantener el mío.

– Vigilamos nuestro descanso. Respeto los ritmos de terapia en el hogar de Any para obtener el máximo avance sin forzar nada, de forma armónica y natural, y al mismo tiempo soy consciente de incluir en nuestra rutina periodos cortos donde yo me siento o tumbo durante 5 minutos para relajar mi fascia. Esto me hace recargar las pilas y poder seguir adelante. Ambas tenemos nuestros periodos de recuperación, y tenemos claro que, por ejemplo, un sueño reparador es el mejor de nuestros descansos. Pero como Any requiere de cuidados también durante la noche, siendo conscientes de nuestras circunstancias personales, elegimos la posibilidad de descansar también durante el día para evitar el cansancio acumulado de ambas, que puede traer consecuencias peores: reducción de la atención, concentración, memoria y menor  capacidad para organizarnos, irritabilidad, insomnio, etc. Un compromiso mutuo que hemos adquirido es dormir no menos de ocho horas. Asumir una carga de tareas excesiva o no descansar lo suficiente, puede jugar en nuestra contra, produciéndonos cansancio, tensión y nerviosismo elevado que quizás podremos sostener una temporada, pero no toda la vida.

– No descuidamos nuestra alimentación. Una buena alimentación es importante para una buena salud y una mejor calidad de vida. Comer alimentos orgánicos cuando tenemos hambre, evitar las comidas procesadas y llevar una dieta sana, equilibrada y variada, aporta a nuestro organismo todos los nutrientes necesarios para reponer energías y poder realizar todas las tareas. Le damos mucha importancia a poder sentarnos a comer y comemos de manera pausada. 

– Cuidados sociales. Necesitamos ayuda, no solo de familiares y amigos, también de los profesionales. Ellos nos  ayudan compartiendo la dura mochila de la responsabilidad en temas de salud. Aunque como somos conscientes de que ninguno somos dioses, nosotras nos responsabilizamos de todo lo que podemos. Compartir nuestros criterios y tener una atención adecuada, respetuosa y comprometida es para nosotras fundamental, ya que en el caso de enfermedades raras se trata de una larga relación con altibajos en temas de salud. Siempre hemos tenido claro que si no nos asignan la persona adecuada para el camino, solicitamos el cambio de atención, para que todos podamos ser felices. No estamos aquí para sufrir aún más por relacionarnos con profesionales apáticos o funcionarios de organismos públicos que pueden ayudarnos con temas de recursos técnicos, Ley de Dependencia, adaptaciones en el hogar, etc. pero no les gusta su trabajo y no disfrutan de ayudar a los demás.

– Cuidados emocionales. Nosotras oramos, meditamos y trabajamos nuestras emociones. Yo mientras cocino, limpio o le hago terapia a mi hija en el hogar, me encanta calmar mi mente y disfrutar de paz. Meditar para mí es como neutralizar positivamente los pensamientos incorrectos. Mi mente también necesita descanso. Por eso también practicamos técnicas de relajación o ponemos música a tope y a bailar como locas o hablamos con una buena amiga. 

Cuidar de nosotras mismas, independientemente de las circunstancias, es la mejor manera de vivir felices. Felicidad no es lo mismo que alegría (nos encanta la alegría pero no es lo mismo). La felicidad para nosotras es vivir aceptando, eligiendo y cuidando la vida que nos ha tocado vivir. Por eso podemos ser felices independientemente de las circunstancias.

Ninguna vida es fácil, todos sufrimos en algún momento por algún problema, pero nosotras hemos visto que el camino de la libertad nos permite ser felices. Aprovechemos el hoy para crear nuestra vida feliz y cuidarnos para poder disfrutarla.

Aprendizaje: Por un futuro mejor, trabajemos en un presente consciente.

#anayanay

#vidafeliz

#antifragilidad

#mamaespecialecolcologica

INTELIGENCIA VITAL

«El día que nacemos empezamos a morir y hay que saber disfrutarlo» Jose Luis Sampedro.

Nuestra inteligencia interna regula nuestra energía vital (que no tiene nada que ver con lo que entendemos por intelecto, la inteligencia interna es intrínseca a la vida) y el instinto del cuerpo nos hace sobrevivir. Ambos dirigen el reparto de energía en nuestro organismo y tienden naturalmente al equilibrio.

Aumentar una función, por ejemplo la de curación, supone la disminución de algunas actividades indispensables (digestión, relación, etc.) o si el cuerpo necesita más energía momentáneamente, disminuye las actividades relacionadas con el movimiento para poder cumplir con los requisitos básicos de supervivencia (respiración, alimentación, eliminación).

Un yogui por ejemplo puede pasar semanas sin comer ya que renuncia al movimiento en un estado de profunda meditación sin gastar esa energía, por lo que no tiene que reponerla a través de la alimentación. En el lado opuesto estaría por ejemplo un culturista.

Cuando nuestra energía se reparte de forma equilibrada entonces estamos bien de salud. En el equilibrio está la virtud.

Si algún sistema de nuestro cuerpo nos “roba” más energía de lo normal por algún problema, el cuerpo sabiamente prescinde del buen funcionamiento de alguna otra función, no fundamental, para obtener ese extra de energía consumida.

Podemos vivir sin movernos, por ejemplo, pero no podemos sobrevivir sin respirar, beber o eliminar. Así que si necesitamos respirar mejor, hidratarnos más o asimilar nutrientes básicos, el cuerpo se paralizará a favor de la vida.

Nosotras nos cuidamos a diario para evitar pensamientos repetitivos y emociones negativas, ingestas pesadas o respirar tóxicos. Somos conscientes de nuestro estado actual y de que con nuestro estilo de vida ayudamos a evitar excesos o deficiencias.

Comemos siendo conscientes de la necesidad del cuerpo de expulsar las unidades de desecho de nuestro cuerpo, etc. Sabemos por propia experiencia que encapsular problemas en el interior no es buena idea, ya que le estaríamos dando trabajo extra a nuestro cuerpo que no parará de intentar eliminar o enfermaremos como resultado de la excesiva acumulación.

Elegimos no darle más trabajo del necesario a nuestro organismo.

Somos también conscientes de que optimizar una parte del organismo por separado puede traer más problemas que ventajas.

Por eso avanzamos en todas las áreas de la vida para tener el menor desgaste por compensación, siendo sabedoras de que las funciones energéticas vitales son controladas por nuestra inteligencia interna y no por nuestros deseos.

Aprendizaje: Cuidemos de nuestro Prana.

#anayanay

#vidafeliz

#antifragilidad