MAMÁS “RARAS”

“Es mi responsabilidad apartarme de lo que me daña. Es mi responsabilidad defenderme de los que me hacen daño. Es mi responsabilidad hacerme cargo de lo que me pasa y saber mi cuota de participación en los hechos”. Jorge Bucay.

Nuestros hijos tienen enfermedades “raras”, capacidades diferentes, condiciones diversas, necesidades especiales…como quieran que lo llamen ahí afuera.

A Any y a mi nos gusta verlo como Mamá Especial (porque yo también soy “rara”), desde la neutralidad, sin ninguna connotación ni positiva ni negativa. El lenguaje no debe de ser una barrera que nos aleje a las madres del objetivo real: ayudar a nuestros hijos formándonos, con pleno compromiso elegido y siempre desde el amor infinito.

También nos encanta el concepto de Mamá Terapeuta porque engloba múltiples aspectos: educativo, físico, emocional, nutricional, cuidados, etc. Incluso el financiero, porque para optimizar todos estos campos es indispensable controlar la economía familiar. Nuestra querida Sonia Castro, a quien estaremos eternamente agradecidas por compartir su historia e inspirarnos a nosotras y a cientos de madres, es nuestra querida y más ilustre Mamá Terapeuta. Pero Mamás Terapeutas hay muchas. Conocemos a muchas, a algunas personalmente, otras por redes sociales o blogs, y a millones ni las conocemos, pero somos conscientes de que están.

Yo particularmente me veo como una Mamá Especial Terapeuta, Maestra, Ecológica, Espiritual…son las partes que más ejerzo, como madre y cuidadora, y a las que les dedico, desde el corazón y por elección propia, más tiempo. Conozco a Mamás Especiales Deportistas, Diseñadoras, Cocineras, Profesionales, etc. Todas englobamos un montón de capacidades diferentes y hay cosas que nos entusiasman y nos definen, ya que es lo que mejor hacemos desde el amor.

Pero no somos Super-heroínas, ni Super-mamás, ni las mejores Mamás del Mundo, ni nadie se puede poner ni por lo más remoto en nuestro lugar 24/7 de cuidados desde el amor más profundo, donde el dolor se transforma en fuerza y el cansancio en resiliencia.

Somos mujeres, ni más ni menos. Ni médicos, ni fisioterapeutas, ni taxistas…Pero la vida nos ha hecho especializarnos en un millón de cosas, aunque el único Título que queremos es el de MAMÁ, en el resto nos hemos saltado la teoría para pasar obligatoriamente a la práctica.

Tenemos hijos con capacidades diferentes (como todo el mundo), con inteligencias múltiples (como todos) y con un corazón que no les cabe en el pecho y que les ancla a la vida.

Tenemos derecho como Madres Especiales a sufrir, equivocarnos, probar…como todo el mundo. Y tenemos derecho a que se nos hable con respeto, se tenga en cuenta nuestra opinión y a decidir lo que consideramos mejor para nuestros hijos. Somos mujeres con criterio, que si lo necesitamos, pedimos ayuda a profesionales o amigos.

Con los años hemos aprendido a escuchar, reflexionar y decidir, aceptando la realidad como es, porque sabemos que todos somos iguales, aunque todos diferentes. Siempre respetamos la historia vital de los demás, porque somos conscientes de que nadie se puede poner en los zapatos del otro. Y eso no lo hemos aprendido en ningún sitio, eso nos lo enseñan día a día nuestros hijos. Nuestros Maestros.

Intentamos ser coherentes con lo que hacemos, pensamos, sentimos, y decimos. Antes que nosotras, ha habido cientos de madres luchadoras que han conseguido los derechos que hoy tienen nuestros hijos, y aunque aún quede mucho por hacer, somos mujeres comprometidas que creamos conciencia a través de nuestros actos.

Respetamos el espacio y los momentos de quien nos acompaña en el camino, porque somos conscientes de que tampoco ha sido fácil para ellos y sabemos que nos ayudan desde el cariño de quien nos ha escuchado en los momentos más duros, pero también en los mejores, sabedores de la debilidad de nuestra situación vital. Gracias a todos los que nos cubren en algún momento porque eso nos da el respiro necesario para continuar: nuestras parejas, los abuelos, amigos, etc.

Somos mujeres atentas y amables porque apreciamos más que nadie el calor humano, pero al mismo tiempo somos guerreras y valientes, porque a veces la sociedad no es capaz de incorporar el término empatía en situaciones de quiebra emocional.

Somos mujeres positivas. Nuestros hijos nos han enseñado a observar la vida desde el lado de la bondad. Su compañía es un regalo diario, así que disfrutamos de cada momento con ellos. Aunque lloramos y nos derrumbamos, sabemos que nuestro ánimo es el que sustenta a la familia, así que somos conscientes de que desde el lado positivo todo es más fácil.

Intentamos configurar un entorno protector, porque nadie nos puede privar de tener momentos malos, pero está claro que si tenemos un entorno saludable, esos espacios estarán más ajustados a las situaciones que así lo requieran.

Nos contagiamos también de emociones saludables. Cuando estamos en compañía de personas pesimistas, un día tras otro, es posible que en algún momento nos sintamos arrastradas hacia esa corriente. Por el contrario, cuando nos rodeamos de personas optimistas, experimentamos sensaciones de bienestar con mayor facilidad gracias a las neuronas espejo. Ya sabemos todo lo negativo que nos rodea, pero necesitamos centrarnos en los positivos, y vibrar de felicidad.

Tenemos un gran poder de reacción. Todas hemos tenido que superar el diagnóstico y sacar fuerzas de no sabemos donde. Después de recibir la noticia todo cambia, y al principio es muy duro y desconcertante. Pero no nos queda más remedio que reaccionar y volver tarde o temprano a la serenidad, tranquilidad y felicidad de nuestra vida familiar.

Buscamos información y soluciones coherentes, aprendemos todos los cuidados necesarios por duros e imposibles que nos parecieran al principio, acompañamos a nuestros hijos desde el amor a lo largo de su camino. Conocemos momentos de profunda felicidad y satisfacción, pero también de máximo dolor. Cada logro, cada progreso de nuestros hijos es una esperanza un pasito para facilitarle la vida . Trabajamos a tiempo completo dentro y fuera de casa para llegar con nuestros hijos al punto de partida del resto de los niños, la salud.

En un día tan señalado como hoy 28 de Febrero, todo nuestro apoyo a las Mamás, a las Familias, a los Amigos que están recorriendo el camino de tener un niño con una de las llamadas “ENFERMEDADES RARAS”. ABRAZO DE OSO AMOROSO PARA TODOS💗💗💗

#anayany
#diadelasenfermedadesraras
#mamásespeciales

¡VOLVEMOS A EMPEZAR!

Algo muy importante para nosotras, y que marca nuestra filosofía de vida, es seguir y seguir (continuidad de propósito). Y si hace falta volver a empezar…, ¡pues volver a empezar! (paciencia). Y aprender, aprender en cada paso (estudiar, reflexionar, meditar) y gozar del camino, y del avance de otros (inspiración y guía).

Hoy volvemos de nuevo a empezar. Lo hacemos sabiendo que no podemos hacerlo sin otros. Así que como siempre nos unimos a los mejores.

Avanzamos en nuestro camino vital afrontando el cambio en familia, como siempre, ya que es una decisión tomada entre los tres y que nadie la puede tomar por nosotros. Pero lo hacemos siendo conscientes de que en el camino hay otros muchos, que todos estamos intentado crecer por nuestros hijos, y que la inmensa mayoría de nosotros necesitamos de alguna forma a los demás. Por eso actuamos desde el corazón para el beneficio común.

Por otro lado, aspirar a obtener resultados maravillosos solo para nuestra hija es una pura contradicción. Somos conscientes de que el camino lo hacemos primero por nosotros, pero inconcebible sin los demás. Todos estamos en el mismo barco.

Nuevas ilusiones, retos, metas, cambios…Una nueva etapa para evolucionar, para mejorar, pero partiendo de la experiencia y sin miedos.

Normalmente se suele ver la vida como si fuera una línea recta ascendente, un camino que si lo transitamos durante cierto tiempo, a cierto ritmo dará como resultado llegar en cierto momento a cierto destino. Todo calculable y previsible. Y muchas personas desean este falso ideal.

Nosotros hemos descubierto que en verdad el camino es en ESPIRAL, no en línea recta ascendente, desde la mínima claridad y compresión hasta la mayor claridad y realización. Por el camino, por supuesto, hemos tropezado, y siempre habrá cosas que no salgan del todo bien…Pero esto forma parte del camino y del aprendizaje necesario para evolucionar, seguir disfrutando, compartiendo y siendo felices.

Otra cosa que hemos aprendido con los años es que cuando toca volver a empezar, pero queremos seguir en el camino de una vida feliz, no debemos transitarlo para adelantar a nadie, ni para ganar sobre otros, ni para una creciente perfección, ni por el poder o la riqueza; sino para crecer, todos juntos, conocernos a nosotros mismos, cambiar a nivel individual y grupal, y apoyar el cambio en el Mundo, y así ser más felices, más libres y en definitiva para lograr una creciente plenitud.

Como familia hemos cambiado cientos de veces, y cada cambio nos ha ayudado a llegar hasta aquí y ahora, así que agradecidos infinitamente a todos los que nos han dado el privilegio de seguir a su lado para aprender, crecer y obtener los máximos resultados para nosotros y todos los que nos acompañan.

Hacia el infinito y más allá con todas las familias ABR . Os queremos. Abrazo de OSO.💗💗💗

GRACIAS LEONID BLYUM. Te queremos. Abrazo de OSO 💓💓💓

#anayany
#abr
#leonidblyum

SE ACABARON LOS EXÁMENES


“Me permito buscar lo que considero que necesito del mundo, y no esperar que alguien me dé el permiso de obtenerlo”. Jorge Bucay.

Esta maravillosa frase puede resumir la diferencia entre aprender y estudiar.

Todos los días aprendemos millones de cosas nuevas, y no necesitamos estudiar nada relacionado con ellas. Si un tema nos apasiona profundizaremos en él de forma espontánea, le dedicaremos tiempo y esfuerzo y nos haremos expertos sin querer, porque amamos que eso forme parte de nuestras vidas.

Incorporar de forma aislada y mecánica conocimientos a nuestras vidas ( establecidos por edades), no es aprender. Más bien es cumplir con unas exigencias externas sin sentido alguno para nuestras circunstancias vitales particulares, aunque pedagógicamente perfectas. Es más, puede llegar a ser una forma de desaprender, porque mientras nos tienen entretenidos con sus cosas, nos estamos perdiendo el florecer de los almendros, las mareas más profundas del año, la mejor nevada del invierno…y todo lo que lleva asociado. Un crecimiento personal que no se recupera, porque una y otra vez nos tienen entretenidos con sus lecciones para no dejarnos ver lo que hay ahí afuera.

Resulta triste sacrificar ni un momento tan siquiera, por elegir vivir en sociedad en un país civilizado cualquiera, mientras contemplamos con admiración la libertad de los “salvajes” que están ahí afuera.

Si la educación reglada nos diera la felicidad, todos los occidentales seríamos felices, con nuestras carreras y sabiduría, con nuestro materialismo sin medida y con nuestros conocimientos que nada tienen que ver con la vida.

Quizás haya que buscar un equilibrio, para no perder la niñez y la juventud de los nuestros, sentados en un pupitre estudiando otra vez lo mismo. Y mientras, nosotros trabajando duro para poder pagarles una carrera.

Por fin se han acabado los exámenes y de nuevo otra cosa hemos aprendido. Que el sol sale todos los días para dejarnos ver su brillo y con él la vida, no solo estar pegados a un “libro”.

#anayany
#educacionlibre
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DESPLEGUEMOS NUESTRAS ALAS

Todos tenemos alas.

Algunas personas las utilizamos desde que éramos niñas. Y otros no las verán en toda su vida, pero eso no significa que no las tengan.

Las alas son lo que nos hace volar.

Cuando abrimos nuestras alas, es más fácil llegar que cuando las tenemos cerradas. Con las alas abiertas volamos libres, aunque solos temporalmente, pero quizás por eso vemos las cosas más claras.

Lo bueno es que podemos cerrarlas conscientemente, cuando queramos, y ceder esa fuerza para otras cosas maravillosas.

Si las mantenemos replegadas por un tiempo, estamos sacrificando nuestra posibilidad de volar. Cuando ayudamos a los demás somos muy consciente de que quizás tengamos que tenerlas replegadas mucho tiempo. No es nuestro momento de volar, es el momento de estar con los pies en la tierra, arrimando el hombro. A las madres nos pasa mucho esto. Hasta que dejamos que nuestros hijos vuelen solos, y entonces nosotras podemos volver a desplegarlas del todo.

Siempre que replegamos nuestras alas debemos hacerlo desde el corazón, para que no nos invada la melancolía o la pena. Así permanecerán ahí fuertes, robustas, ágiles, esperando a ser abiertas en el momento necesario.

Nunca es tarde para volar. No importa si hace mucho que no desplegamos nuestras alas o si no lo hemos hecho nunca antes o si solo podemos hacerlo ocasionalmente. Sabemos que están ahí, dispuestas a trabajar por y para nosotras cuando más lo necesitemos.

Si las tenemos replegadas, de vez en cuando paremos. Y disfrutemos abriendo nuestras alas en la intimidad. Es importante verse a uno mismo tal y como es. Recordar nuestra grandeza.

Si en algún momento nos cruzamos con alguien que piensa que ya no puede más, recordémosle que puede extender sus alas y volar sobre la tierra. Que no hace falta llegar al cielo, para nada. Que aunque el dolor sea un fuerte pegamento, el amor es el disolvente, y enseñémosle nuestras alas para que vea el camino.

Cuidado con el ego o la falta de autoestima que nos ciegan. Por eso muchas personas no las ven en toda su vida. Si quieren, podemos ayudar a que las vean través de un espejo, es mucho más rápido.

Y sobre todo, si somos conscientes de la fuerza de nuestras alas, enseñemos a nuestros hijos a volar libres.

#anayany
#antifragilidad
#despleguemosnuestrasalas

¡¡NOSOTRAS NO COCINAMOS!!

La verdad es que cocinar es un arte. Pero nosotras no cocinamos mucho. Más bien crucinamos, elaboramos, especiamos, condimentamos…

Nuestros alimentos son ecológicos así que los respetamos mucho no haciendo ni fritos, ni cocciones largas, ni nada que estropee las propiedades del alimento.

La carne y el pescado a la plancha o al horno, con aceite de coco y especiadas. El pan en la panificadora, con masa madre y harinas sin gluten. Las verduras y hortalizas escalfadas o cocidas, fermentadas, crudas o en zumo. Las legumbres y cereales son lo que más cocinamos estilo macrobiótico (con algas, jengibre y cúrcuma). Y el resto crudo: frutos secos, semillas, fruta, germinados, etc.

Somos muy puristas y disfrutamos del sabor, textura y color de los productos frescos, ecológicos y sin muchas preparaciones. Además no nos gusta combinar alimentos, preferimos saborear cada uno de estos manjares por separado: acelgas, espinacas, coliflor, brócoli, romanescu, tomate, lechuga, zanahoria, pepino, etc. Y las hortalizas de raíz o aéreas las incorporamos a las legumbres (patata, cebolla, ajo, puerros, apio, calabaza, boniato, remolacha, etc.) y algunas a los zumos.

Simplemente nos relajamos, masticamos muchísimo y a disfrutar.

Cocinamos en conjunto para toda la familia pero cada uno hacemos nuestros aliños preferidos en el plato, con hierbas aromáticas, aceites de sabores, vinagres, miso, etc. cada uno a su gusto.

Lo que si hacemos es una Alimentación totalmente Consciente

– Sabemos que la calidad de los alimentos y su procedencia determina la calidad de nuestra salud. Una buena salud nos hace libres y ágiles. Así que seleccionamos alimentos de temporada, de cercanía y biológicos.

– Dedicamos el tiempo necesario para cocinar, es un acto de cariño hacia nosotras y hacia los que nos acompañan en la mesa, estimula los cinco sentidos y nos hace estar en el aquí y ahora. Si nos quita demasiado tiempo no nos resulta placentero, así que fácil, rápido y sobre todo rico.

– Las cocciones tienen la capacidad de cambiar la cualidad de los alimentos. La cantidad de agua, sal, tiempo y el corte producen efectos en el organismo. Utilizamos diferentes estilos de cocción (escalfado, vapor, salteado) y evitamos el microondas y materiales como el teflón y el plástico.

– Intentamos combinar texturas y consistencias en cada comida: cremoso, blando, crujiente… para evitar los antojos.

– Nosotras hemos decidido hacer una alimentación disociada, evitando el gluten, la lactosa, la soja… con nuestra particular combinación de alimentos, hasta conseguir unas digestiones ligeras y una nutrición óptima.

Si os gusta cocinar, os relaja, divierte o forma parte de vuestro ocio, a continuación os dejamos unos enlaces a nuestras recetas favoritas de nuestras maestras de la alimentación saludable. Esperamos que os gusten y ¡qué aproveche!!!

https://www.malvanutricion.com/recetas/

https://www.jorgeperezcalvo.com/sopa-de-rape-con-quinoa

https://www.rawfooddietforlife.com/alimentos-crudos-por-…/…/

https://tunutricionistaintegrativa.com/category/recetas

http://www.mireiagimeno.com/lista-recetas/ultimas-recetas

https://www.aqdv.es/recetas.php

https://canalcocina.es/recetas/buscar/cocinero/ana-moreno

https://www.misrecetasanticancer.com/p/recetas-anticancer.h…

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ECOSOFÍA ALIMENTARIA

No somos vegetarianas. Comemos carne. Aunque por salud menos carne que la media de la población española y siempre ecológica. Y pescado. Comemos de todo. Todo lo que es comestible claro, es decir, todo lo que nuestro cuerpo pueda digerir sin tener que gastar energía extra, sin que lo elimine directamente o sin que lo acumule porque no sabe que hacer con ello.

Practicamos un estilo de vida en el que escuchamos a nuestro cuerpo y le damos lo que nos pide. Mente sana, cuerpo sano.

Como somos libres para poder elegir lo que queremos comer, elegimos lo que nos sienta bien. Ya hace muchos años que la salutogénesis forma parte de nuestra felicidad, así que hemos adoptado una alimentación consciente basada en alimentos frescos y ecológicos cocinados de una forma sencilla y saludable.

Comer comida real o elegir, por el contrario, productos envasados de un supermercado depende del nivel de claridad que cada uno tenga o viva.

Lo que si hemos comprobado a lo largo de estos años es que a medida que elevamos nuestra consciencia, nuestro cuerpo y nuestra mente no quieren comida basura. O al revés, cuanto mejor comemos, más claridad mental tenemos y más nos comprometemos con lo natural.

Otra cosa que tenemos muy claro es que todos somos diferentes, y a la hora de comer también. Yo soy más de verduras aéreas, legumbres y cereales y Any más de carne, semillas y verduras de tierra. Yo tiendo a subir, y Any a poner los pies en la tierra. Es importante también que seamos conscientes de esto. No se trata de hacerle a cada miembro de la familia un plato cocinado diferente, sino más bien de amoldarse a todos los gustos a lo largo del día, aprovechando los restos y jugando con los crudos y las cantidades. Una vez que se coge el truco, es muy fácil que todo el mundo quede satisfecho.

Todo esto tiene que ver con el hecho de que en el karma, la intención de cada acción tiene muchísima importancia. Casi más que el hecho mismo. Y de que cada organismo vivo es único e irrepetible y necesita un equilibrio diferente.

Cuidar cuerpo y mente van de la mano. No se trata de dietas, de estética, de ropa…Nosotras nutrimos nuestro cuerpo con la energía de los alimentos, nos hidratamos con agua de calidad e intentamos pasar la mayor parte del tiempo en sitios donde podamos tomar el sol al aire libre. Así nuestro cuerpo no consume tanta energía en depurar continuamente, y puede utilizar esa energía para optimizar otras funciones vitales.

Nuestra filosofía de vida es sencilla, natural y lo más limpia posible de tóxicos ambientales y alimenticios, pero sobre todo de pensamientos tóxicos. Somos felices sentándonos juntos a comer, mientras compartimos que tal nos ha ido el día y nos encanta reímos juntos. De nada sirve cuidar el cuerpo y descuidar la mente.

Esta filosofía de vida la aplicamos en todos los campos. Por ejemplo, Any estos días está de pre-exámenes, así que también lo tenemos en cuenta en su alimentación. Para cenar ayer, por ejemplo, PIZZA DE COLIFLOR: bases de trigo sarraceno, con tomate ecológico casero, coliflor, cebolla, caballa, queso de coco y para acompañar ensalada mixta de cogollos, palmito, remolacha, aceitunas, tomates cherry, germinados de alfalfa y chucrut ¡para chuparse los dedos!! Y lista para seguir estudiando a tope.

Cuerpo sano, mente despierta.

#anayany
#vidafeliz
#salutogenesis

SOMOS SIERVOS VOLUNTARIOS


“Lucho contra tres gigantes; estos son: el MIEDO, que tiene fuerte raigambre y que se apodera de los seres y los sujeta para que no vayan más allá del muro de lo socialmente permitido o admitido; el otro es la INJUSTICIA, que subyace en el mundo disfrazada de justicia general, pero que es una justicia instaurada por unos pocos para defender mezquinos y egoístas intereses; y el otro es la IGNORANCIA, que anda también vestida o disfrazada de conocimiento y que embauca a los seres para que crean saber cuándo no saben en realidad y que crean estar en lo cierto cuando no lo están”.
Miguel de Cervantes, El Quijote de la Mancha.

Todos somos conscientes de que hay cosas diariamente en nuestro torno que no se gestionan de la forma más adecuada. Cuestionamos las decisiones de los cargos políticos, podemos no estar de acuerdo con la distribución de la riqueza, repudiamos los actos de violencia social, etc. Pero al día siguiente volvemos a hacer lo mismo que todos los días. Sin cambiar nada.

Y si nada cambia en nosotros, nada cambiará en el Mundo.

¡Existen alternativas! Informémonos y después podremos tomar decisiones diferentes libremente. Solo se puede elegir entre lo que se conoce. Y por desgracia la mayoría de las veces nos conformamos con “esto es lo que hay”…

A no ser que pase algo dramático en nuestras vidas…

Entonces vencemos el MIEDO y nos decidimos a dar el paso y buscar el cambio. O hasta que somos recibidores directos de INJUSTICIAS y entonces buscamos algo diferente que nos de otros resultados. O hasta que nos damos cuenta de nuestra IGNORANCIA conformista y nos interesamos por conocer y saber cosas nuevas.

Para cambiar solo hay que abrir los ojos y mirar un poco más allá. Podemos descubrir que hay otras maneras de ser y estar, de recibir y dar, de compartir y colaborar, de crecer y ayudar. Y una vez que conozcamos alternativas, descubriremos que somos realmente libres para elegir. No pasa nada por cambiar, o mejor dicho, puede pasar mucho y cambiarnos la vida para siempre.

Una de nuestras expresiones favoritas cuando observamos el “normatismo” es “Panem et circenses” («pan y circo»), término peyorativo que describe lo que hace el poder para mantenernos tranquilos u ocultar controversias, proveyendo a las masas, nosotros, de “alimento, medicamentos y entretenimiento” DE BAJA CALIDAD para que no nos demos cuenta de la situación en la que vivimos o nos limitemos a manifestar nuestro enfado, sin que nada cambie.

Está en nuestras manos alcanzar un conocimiento más amplio de posibilidades saludables en distintos ámbitos: economía, alimentación, salud, ocio…buscando otras alternativas, otros resultados y encontrar muchas soluciones a problemas que el sistema desahucia. Y después podremos elegir desde la libertad.

Si mirásemos más a nuestro interior, a nuestro corazón y espíritu, nos daríamos cuenta de que no necesitamos casi nada para comenzar ese cambio, solo sacar a pasear lo mejor de nosotros mismos, interesarnos por conocimientos más amplios y decidirnos a tomar acción.

La Boétie, en el siglo XVI en su tratado “Sobre la servidumbre voluntaria” constata que la mayor parte de los problemas perduran únicamente debido al CONSENTIMIENTO de la población, más que a la existencia de “tiranos”.

Para cambiar las cosas primero tenemos que dejar de percibir que “las cosas son así y ya está”. Y colaborar en el cambio a un mundo mejor.

Ya es hora de que despertemos y nos demos permiso a nosotros mismos para ser felices, vivir en paz y amarnos los unos a los otros.

Las cosas están cambiando poco a poco, y nosotras desde anayany.comqueremos aportar, compartiendo nuestras experiencias una visión distinta de la vida para un Mundo Más Feliz para TODOS.

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#libertad
#abrirlosojos

ADMINISTREMOS BIEN NUESTRO TIEMPO

Estamos vivas lo cual implica que tenemos tiempo, todos estamos vivos, así que TODOS tenemos el mismo tiempo. Pero no todos lo utilizamos de la misma manera.

Nosotras tenemos muy claras nuestras prioridades e intentamos dedicarle mucho tiempo a las cosas que más nos gustan: leer, aprender, cuidarnos, meditar, querernos, estar juntas, etc.

Ponemos por delante las cosas que para nosotras son importantes y prescindimos de las que no nos aportan nada.

Lo tenemos claro, hacemos pocas cosas pero muy significativas. Si no nos va a aportar nada nuevo, no gastamos nuestro tiempo en ello. Seguimos con nuestra maravillosa rutina que es lo que más felices nos hace. Poder disfrutar y hacer la mayoría de los días del año lo que queremos es la verdadera libertad.

Por ejemplo, nosotras ahorramos mucho tiempo haciendo la compra por internet. Así evitamos lo que para nosotras es un ladrón de tiempo: ir de compras. Comprar online en el mismo comercio, por ejemplo, nos supone 5 minutos de tiempo. Si tuviéramos que ir a comprar varias veces a la semana a una tienda física (comida, ropa, etc.), sería dedicarle tiempo a algo que no nos daría nada extra. Ir de compras para nosotras es una pérdida de tiempo. Por eso no lo hacemos habitualmente. Y todo ese tiempo lo invertimos, por ejemplo, en tomar el sol, que nos encanta y lo necesitamos, por prescripción médica, para sintentizar bien la vitamina D.

Otro tema en el que ahorramos mucho tiempo es en la rehabilitación de Any. Tras probar varias terapias, fisioterapeutas, sistemas, etc. nos encanta poder obtener los máximos resultados haciendo terapia en casa. Nos ahorramos mucho tiempo y dinero al evitar desplazamientos continuos, micropagos continuos, esperas, etc. Yo misma tras la formación técnica adecuada le puedo dedicar las horas que quiera a la rehabilitación. Y al mismo tiempo puedo estar con Any compartiendo momentos muy especiales de amor, relajación y aplicación de la técnica, con buenísimos resultados. Al final nos sale mucho más barato y ahorramos un montón de tiempo de esperas, desplazamientos y sesiones, que lo utilizamos por ejemplo para leer, estudiar, jugar y escribir mientras hacemos la terapia en el hogar.

Las tareas rutinarias las solemos hacer en muy poco tiempo, concentradas en lo que hacemos y así acabamos lo antes posible, por ejemplo las tareas de limpieza de la casa. En poco tiempo trabajamos duro y acabamos pronto.

El orden es también muy importante a la hora de ahorrarnos infinidad de horas al año. No nos gusta perder tiempo en encontrar algo. Así que somos felices en nuestro personal orden “antirobo de tiempo”.

Hemos sido capaces de estirar al máximo nuestras horas de placer y reducir al mínimo nuestras horas de “tener que…” hasta casi eliminarlas. Entre otras cosas porque hacemos a diario lo que más nos gusta, y más que un trabajo es cumplir nuestros sueños.

El tiempo es un bien tan valioso, que no estamos dispuestas a gastarlo en cosas que no nos gustan. Tener tiempo y poder decidir lo que queremos hacer con él es parte importante de nuestra felicidad, paz, armonía y libertad.

Nos encanta pasar tiempo juntas y compartir pensamientos, aprendizajes, sensaciones, resultados, disfrutando del estilo de vida que hemos elegido.

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#vidafeliz
#tiempolibre

APRENDAMOS A PEDIR AYUDA

Hay un proverbio Zen que dice que “El obstáculo es el camino.”

Y en ese camino hemos aprendido que no podemos hacerlo todo solas.

Hemos aprendido, con el tiempo, a pedir ayuda y recibir la generosidad de otras personas con el corazón abierto.

Hemos aprendido a hacer las paces con necesitar, con pedir, con recibir.

Nos sentimos felices y conectadas, contentas y acompañadas. Sentimos una gratitud infinita por regalos de tanta generosidad.

También es una emoción abrumadora saber que hay cientos de personas ahí afuera que ayudan desinteresadamente a otras personas. Gracias a todos por compartir desde la abundancia, no solo con nosotras, sino con muchas familias y así poder darles a nuestros hijos una justa equidad social.

Y esto ratifica nuestro sentir de humanidad compartida, de dar y recibir, de sentirnos felices por formar parte del círculo virtuoso de ayuda continua de los unos a los otros, aportando cada uno lo mejor de si mismo al servicio de los demás.

Sentimos agradecimiento y renovación. El pasado, con la barrera para desplazarnos, ya no está y ahora construiremos un nuevo presente, el de hoy y ahora, gracias a la ayuda recibida.

Damos las gracias por hacernos la vida más fácil a la Fundación Sobre Ruedas al ayudarnos con parte de las adaptaciones que Any necesita para sus desplazamientos. Una Fundación creada por padres y madres que van más adelantados que nosotras en el camino y decidieron hace años ayudar a otras familias en sus mismas circunstancias.

Un abrazo de OSO GIGANTE.

Y MIL GRACIAS.

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#ayuda

EDUCAR DESDE EL AMOR


La Educación es parte de nuestras vidas y el amor para nosotras es el ingrediente principal en todo lo que hacemos, también en los procesos de aprendizaje.

Aprender nos produce alegría y placer y forma parte de nuestro día a día. Aprendemos de todo y de todos, a veces como afrontar emocionalmente diferentes situaciones y otras veces conocimientos, destrezas, culturas…

Pero para aprender no solo tienen que acomodarse a nuestros conocimientos previos los nuevos para que se produzca un avance, para nosotras tiene que ser un acto de amor recíproco entre el aprendiz y el maestro o de autorealización en el caso del aprendizaje autónomo.

Una inquietud que tenemos clara como padres es no confundir Educar con Instruir. La familia Educa. El Sistema Educativo, por lo general, y según está planteado, Instruye.

Creemos que si no hay amor en el proceso, entonces se trata de pura Instrucción, no Educación.

Nuestro objetivo como padres siempre ha sido ayudar a que nuestra hija descubra el amor por las cosas (la naturaleza, la lectura, las inversiones…) y al mismo tiempo adquiera los valores que le permitan ser una persona feliz y ayudar a los demás. Por eso siempre hemos considerado que somos nosotros los que tenemos que intervenir y ayudarla cuando lo necesite para lograrlo.

La adquisición pura de conocimientos siempre ha sido voluntaria por parte de Any mediante el autoaprendizaje de conocimientos: filosóficos, científicos, financieros, geográficos, históricos, etc. Le encanta alimentar su mente metódicamente. Le cuesta un esfuerzo como a todos, indispensable por otra parte para poder asimilarlo, pero tiene la inquietud natural de cualquier niño por descubrir cosas nuevas y a la vez una emoción sin fin por saber, con lo cual se perpetúan sus ganas de aprender.

Además de aprender desde el amor, lo segundo más importante que nosotros le hemos intentado trasmitir a Any es la disciplina. No como sinónimo de castigo sino como marco de independencia y responsabilidad.

Creemos que los padres tenemos que acompañar el proceso educativo de nuestros hijos en cuestiones que no forman parte de un currículum, sino del desarrollo integral del ser humano: Educación cognitiva, emocional, espiritual, sexual, corporal, salutogénica, etc. Y por otra parte hacer que su Formación Reglada Obligatoria vibre pedagógicamente con los valores de nuestra familia.

Todos queremos que nuestros hijos tengan la mejor Educación, pero sin amor y disciplina no creemos que se pueda alcanzar la esencia de todo aprendizaje, que no es otra que la transformación.

Ya lo decía Santa Teresa de Calcuta, la diferencia no está en lo que hacemos sino en el Amor que ponemos en lo que hacemos. Es por ello que creemos que una buena Educación, que no Instrucción, necesita de algo que no se puede comprar con el dinero: Amor.

Démosles a nuestros hijos las herramientas y el ejemplo para pensar y descubrir por si mismos el mundo, y su naturaleza hará el resto.

#anayany
#neuroeducación
#antifragilidad