FLUYENDO CON LA VIDA

“Como seres humanos, todos queremos ser felices y estar libres de la desgracia, todos hemos aprendido que la llave de la felicidad es la paz interna. Los mayores obstáculos para la paz interna son las emociones perturbadoras como el odio, apego, miedo y suspicacia, mientras que el amor y la compasión son las fuentes de la paz y la felicidad” Dalai Lama.

No hemos venido a esta vida a sufrir, pero desde que nacemos nos roban el permiso para ser libres (“haz esto”, “come esto”, “mira esto”, “habla así”, “consigue esto otro”, etc.) y ese viaje dirigido nos aleja de nuestra felicidad primigenia y nos lleva a un mayor o menor sufrimiento, dependiendo de cuánto nos alejemos de nuestros sueños con las idas y venidas de la vida. Y a la mayoría nos cuesta años resolver este conflicto vital que nos separa de lo que realmente somos, mientras intentamos seguir, tapando con emociones lo que no podemos afrontar. Sufriendo. Sin saber que el sufrimiento simplemente nos indica una actitud de oposición frente a lo que somos realmente.

Entonces llega un día en el que nos damos cuenta de que tenemos que cambiar y aceptar la realidad para ser de nuevo libres, tal y como nacemos, en vez de tapar continuamente nuestra vida impostada con un montón de emociones contenidas. Parece que nos hubiéramos acostumbrado a que es más fácil tapar el sufrimiento, escondiéndonos tras las emociones más sencillas de resolver para nosotros, que solucionar el verdadero problema, que dejar de sufrir cambiando.

Todas las personas sentimos miedo, rabia, alegría y tristeza pero no a todos nos afectan por igual, depende de dónde estemos en el camino.

Estas emociones no son ni buenas ni malas, son adaptativas, nos ayudan a seguir adelante, a sobrevivir, y nos acompañan hasta el despertar. Lo mejor entonces es que seamos conscientes de por qué están ahí y de cómo las estamos utilizando para tapar lo que no queremos en nuestra vida o para avanzar en el camino.

La alegría, por ejemplo, no es indicativo de que todo vaya bien. Si la utilizamos como refugio, puede manifestarse en euforia, ansiedad, en que seamos unas personas muy mentales, o estemos muy en las ideas y poco conectados con la realidad y con el suelo.

La rabia, por el contrario, no tiene por qué reflejar nada negativo. Cuando queremos avanzar en el camino, la podemos utilizar para que nos de coraje, fuerza, determinación, capacidad de lucha, etc.

Con la tristeza podemos intentar manipular la situación buscando deseo de aprobación, reconocimiento, necesidad de que nos quieran, etc., en vez de afrontar la vida como es en ese momento.

Y otras actitudes combinan varias emociones como la culpa que puede suponer por ejemplo una mezcla de rabia con tristeza. O la resignación que puede ser una mezcla de tristeza con miedo, etc.

Otro ejemplo de cómo podemos utilizar las emociones para avanzar puede ser la aceptación desde el empoderamiento. Entonces estamos aceptando que sí hay cosas que podemos hacer y que hace falta que nos movamos. Aceptar entones no consiste en no cambiar, sino que implica empoderamiento desde la aceptación de la realidad actual pero cambiando cosas para avanzar en el camino.

La aceptación puede servirnos también como refugio por un dolor inevitable y nosotras podemos elegir que no haya sufrimiento. Entonces afrontaremos el dolor desde la aceptación y no nos supondrá resignación. En ese aceptar hay paz. Asumamos que la resignación descontrolada impacta en el empoderamiento, la aceptación, la honestidad, etc.

Otro ejemplo es la empatía. Tener dificultades en las relaciones sociales, por no ponernos en el lugar de los demás, nos puede causar a la larga sufrimiento si acabamos refugiándonos tras alguna emoción en vez de trabajar la causa del problema.

Identifiquemos nuestras emociones a través de nuestros deseos: la tristeza implica deseo de aprobación; la rabia, deseo de control; el miedo, deseo de seguridad; y la alegría deseo de ser únicos. Y seamos conscientes de lo que estamos haciendo para seguir sufriendo escondidos tras esa emoción, en vez de ser nosotros mismos con todas las consecuencias.

Lo importante es que por el camino de la vida vayamos despertando y dejemos de utilizar las emociones para escondernos. Así disfrutaremos de nuestros sentimientos desde la libertad.

Para ser libres solo hace falta respirar y estar vivos. Sin más.

#anayany
#amorinfinito
#vidafeliz
#aceptarlareali

ALIMENTANDO NUESTRO SER DE LUZ

“En el mundo todo es señal, amigo mío. El azar no existe”. Antonio Buero Vallejo.

Necesitamos reequilibrar, rearmonizar y energetizar nuestro ser a través de los alimentos.

Nutramos nuestro cuerpo físico para poder respirar, beber y seguir viviendo, pero seamos conscientes de que también, en este camino que es la vida, tenemos que nutrir nuestros pensamientos, nuestro ánimo y el alma.

A veces comemos por supervivencia, por placer, por pertenencia a un grupo… pero nos olvidamos de que también tenemos que comer con el objetivo consciente de optimizar nuestra vida.

Tenemos que aprender a equilibrar el hambre física, emocional, mental y espiritual.

Una vez que tenemos afortunada y saludablemente satisfecha el hambre física, viajemos por los diferentes tipos de hambre para que todos estén satisfechos.

Cuando nuestros pensamientos rápidos dirigen nuestras vidas según unas normas y sistemas establecidos por otros y nos dominan las creencias en blanco o negro, le damos la espalda al resto de sensaciones que nos envía el cuerpo, a nuestro instinto, impidiendo que el resto de hambres sean nutridas.

Miremos hacia el interior, hacia que necesitan como alimento nuestro cuerpo emocional, espiritual y mental.

Sabemos que los cambios en el cuerpo físico son muy lentos. Así que es cuestión de paciencia si queremos conseguirlos. Nosotras hemos tenido que estudiar mucho para entender que el proceso de avance de Any a nivel físico tiene que ser necesariamente lento. Un avance rápido puede suponer un desequilibrio inaguantable.

A muchos, a los cuerpos emocional y espiritual no nos han enseñado cómo alimentarlos, por eso nos dan miedo, por lo desconocido. Y a veces no los queremos conocer bien, porque entonces pesan mucho. Así que utilizamos la comida para alejarnos de ellos, inhibirnos, taparlos con comida chatarra y bebida. Basta ya.

Nuestro cuerpo metal, la torre de control, está lleno de información y es rápido como un cohete. No nos deja tiempo para reflexionar, porque ya está en otra cosa. Así que nos paraliza o nos confunde con todas las posibilidades.

Miremos nuestros cuerpos desde el corazón, buscando alimentarlos para el equilibrio, la moderación y sin extremos.

Démosle importancia a los alimentos que ingerimos: texturas, colores, sabores, sensaciones, energías, temperaturas… Estamos alimentando todos nuestros cuerpos y órganos vitales. Pero al mismo tiempo seamos conscientes de otras necesidades que también nos nutren.

El cuerpo físico necesita descanso, respirar, movimiento, lavarnos, que vayamos a terapia, etc. que son también alimentos.

El cuerpo emocional necesita que nos escuchen, nos ayuden, nos acompañen, etc. Y un medio de eliminación de la basura acumulada. Y que seamos nosotros los creadores de nuestras emociones, no los demás. Necesitamos amor, ver el amanecer, una flor, música…

Para el cuerpo mental tenemos que buscar tranquilidad, silencio, relajación, meditación… Calmemos la mente. Cuando el cuerpo se cansa la mente descansa: ejercicio físico para aquietar nuestros pensamientos.

Y el cuerpo espiritual lo podemos alimentar trabajando nuestras creencias limitantes. Nuestros pensamientos crean nuestra realidad, así que seamos conscientes y agradezcamos, oremos y meditemos. Tenemos que elevar nuestra vibración como seres de luz que somos, seres energéticos.

Los cuatro cuerpos tienen que formar un equipo para vivir en PAZ desde el AMOR y ser FELICES.

Y cuánto nos queremos, está muy relacionado con lo que comemos a todos los niveles.

Alimentemos todos nuestros cuerpos siendo conscientes de nuestras acciones. Tenemos un cerebro en la cabeza y otro en el intestino y ambos están conectados. Esta conexión es muy importante para que nuestros neurotransmisores funcionen bien, como la dopamina o la seratonina. Ëstas controlan nuestro estado de ánimo, nuestro comportamiento, y depende también de la calidad de nuestro sistema digestivo. Por su lado cada órgano corporal tiene una emoción diferente, y según cómo comamos, nuestros órganos estarán más o menos saludables: mucha proteína nos hará estar irascibles y coléricos; etc. Peso, barrera de toxinas, síntesis de vitaminas, formación de neurotransmisores, defecación, absorción de nutrientes, estado de microbiota… todo está basado en la conexión entre nuestro sistema digestivo y el cerebro.

Por lo tanto nuestra consciencia depende también de los alimentos que ingerimos, la calidad de la microbiota que tengamos y de la absorción correcta de los nutrientes para nuestro cerebro. No intoxiquemos nuestros cuerpos con alimentos sucios. Nada de comida ultraprocesda, azúcar, carbohidratos simples, gluten, leche, exceso de proteína, aditivos, etc. que nubla nuestra vida, que nos hace confundir la falta de voluntad con el no poder hacer algo. Evitemos los antinutrientes (trabajo externo) y favorezcamos la asimilización de los alimentos (proceso interno).

Seamos conscientes de que nuestras Hormonas, Sistema Digestivo y Sistema Nervioso van de la mano.

Necesitamos comida saludable, higiene en nuestra vida y aprender a gestionar nuestros recursos.

Tenemos que distinguir si necesitamos comer mejor, o saber que aunque comamos de forma saludable necesitamos un abrazo, salir a dar un paseo, desconectar… Todo es alimento.

Y descansar durante la noche también es importante para nuestro sistema. Es tan simple como hacer un ayuno 12/12. Un ayuno físico, pero también emocional y mental. Paremos.

Sensibilidad, amor y consciencia a la hora de alimentarnos.

Descodifiquemos nuestra alimentación, para que nuestro campo áurico esté equilibrado.

#anayany
#DíaMundialdelaNutrición
#amorinfinto
#vidafeliz

APRENDER A “NO HACER”

“En nuestra sociedad hay fobia al aburrimiento” Verne Santandreu.

A las personas muy activas, sobre todo, nos cuesta parar.

Siempre hay algo que hacer: niños, trabajo, casa, amigos, etc.

Para Any, por ejemplo, parar forma parte del movimiento, como la muerte forma parte e la vida o el ser humano de la Madre Tierra. Algo natural.

Lo que no nos parece natural, a ninguna de las dos, es estar continuamente cargadas de actividades de todo tipo, y con una agenda que de miedo. Por eso apreciamos tanto la libertad, porque elegimos lo que queremos hacer y elegimos conscientemente también tener tiempo para “no hacer”. Y cuanto más alejadas estamos de una vida distópica, hemos comprobado que más tiempo tenemos para nosotras.

A veces, simplemente, nos escondemos en el hacer y también nos da miedo ser conscientes al no hacer.

Mucha gente expresa que, por su vida, no puede parar, que no tiene tiempo. Pero nosotras hemos visto que no es tanto cuestión de tener o no tener tiempo, sino de ser organizadas, aplicadas y productivas. El día tiene 24 horas para todos. Si otros pueden, preguntémonos qué están haciendo diferente.

Además parar no está bien visto socialmente, aunque forme parte de una vida saludable, porque se ve como sinónimo de perder el tiempo.

Pero si parar lo vivimos como crecimiento, no haremos de ese momento un espacio vacío sin sentido que nos genera estrés, sino un espacio de descanso y exploración personal que nos permite reflexionar e incluso nos puede ayudar a tomar decisiones sobre nuestra vida.

Podemos rodearlo de momentos tranquilos como pasear, meditar, leer ese libro que tanto queríamos o escuchar algún podcast tranquilo. Pero después que reine el verdadero “no hacer” sobre cualquier actividad, aunque sea relajante. No se trata de abandonar por horas nuestras obligaciones familiares, renegar de las amistades, etc. Se trata de saber que podemos tener nuestro momento de parar, entrando casi en un estado meditativo.

Estos momentos realmente pueden ser muy productivos aunque solo estemos pensando y creando, y esto nos ayudará cuando recuperemos la actividad. También podemos pensar en qué debemos cambiar para que nuestra vida sea de otra manera, reflexionar sobre alternativas, para tener más tiempo de “no hacer”.

El silencio nos ayudará también.

Hace unas semanas hicimos en la Familia “una semana del silencio”. No se trataba de no hablar, sino de ser conscientes del valor del silencio. Papá y Any hablaron muy poquito, a mí me costó un poco más, pero no me sentía culpable cuando empezaba uno de mis “monólogos”, simplemente tras un par de frases era consciente de que realmente no tenía más que decir. Fue muy bonito. Parar de hablar es otra forma que ayuda a parar. Os lo recomendamos y podéis probar a hacerlo en Familia, en compañía, es maravilloso…

Y solo los que se deciden a convivir con el “no hacer” saben el regalo sorpresa que viene después, descubriendo cómo aflora nuestra creatividad y cómo surge la magia bajo la Ley del Mínimo Esfuerzo.

Y si nos aburrimos, que no es nada negativo, bostezamos. Y bostezar es muy positivo. Permite que nuestro cerebro se oxigene, entra aire fresco y se activa el organismo. También ayuda a despertar la fascia facial cuando nos despertamos y bostezamos, etc. Así que todo son ventajas.

Permitámonos descansos sanos y repetitivos para mejorar nuestras vidas. Cero excusas.

#anayany
#amorinfinito
#vidafeliz

UNA DE CUENTOS (XVII)

“El Pozo” Jorge Bucay.

Esa ciudad no estaba habitada por personas, como todas las demás ciudades del planeta. Esa ciudad estaba habitada por pozos. Pozos vivientes,… pero pozos al fin.

Los pozos se diferenciaban entre si, no solo por el lugar en que estaban excavados sino también por el brocal (la abertura que los conectaba con el exterior).

Había pozos pudientes y ostentosos con brocales de mármol y metales preciosos; pozos humildes de ladrillo y madera y algunos otros mas pobres, con simples agujeros pelados que se abrían en la tierra. La comunicación entre los habitantes de la ciudad era brocal a brocal y las noticias cundían rápidamente, de punta a punta del poblado.

Un día llego a la ciudad una “moda” que seguramente había nacido en algún pueblito humano. La nueva idea señalaba que todo ser viviente que se precie debería cuidar mucho mas lo interior que lo exterior. Lo importante no es lo superficial sino el contenido.

Así fue como los pozos empezaron a llenarse de cosas. Algunos se llenaron de joyas, monedas de oro y piedras preciosas. Otros mas prácticos, se llenaron de electrodomésticos y aparatos mecánicos. Algunos más, optaron por el arte, y fueron llenándose de pinturas, pianos de cola y sofisticadas esculturas post-modernas. Finalmente los intelectuales se llenaron de libros, de manifiestos ideológicos y de revistas especializadas.

Paso el tiempo. La mayoría de los pozos se llenaron a tal punto que ya no pudieron incorporar nada mas. Los pozos no eran todos iguales, así que, si bien algunos se conformaron, hubo algunos que pensaron que debían hacer algo para seguir metiendo cosas en su interior.

Uno de ellos fue el primero: en lugar de apretar el contenido, se le ocurrió aumentar su capacidad ensanchándose.

No paso mucho tiempo antes de que la idea fuera imitada. Todos los pozos gastaban gran parte de sus energías en ensancharse para poder hacer mas espacio en su interior. Un pozo, pequeño y alejado del centro de la ciudad, empezó a ver a sus camaradas ensanchándose desmedidamente. El pensó que si seguían hinchándose de tal manera, pronto se confundirían los bordes y cada uno perdería su identidad.

Quizás a partir de esta idea se le ocurrió que otra manera de aumentar su capacidad era crecer, pero no a lo ancho sino hacia lo profundo. Hacerse mas hondo en lugar de mas ancho. Pronto se dio cuenta que todo lo que tenia dentro de el le imposibilitaba la tarea de profundizar. Si quería ser mas profundo debía vaciarse de todo contenido.

Al principio tuvo miedo al vació, pero luego, cuando vio que no había otra posibilidad, lo hizo.

Vació de posesiones, el pozo empezó a volverse profundo, mientras los demás se apoderaban de las cosas de las que él se había desecho.

Un día, repentinamente el pozo que crecía hacia adentro tuvo una sorpresa: Adentro, muy adentro, y muy en le fondo encontró ¡¡¡agua!!!

Nunca antes otro pozo había encontrado agua.

El pozo supero la sorpresa y empezó a jugar con el agua del fondo, humedeciendo las paredes las paredes, salpicando los bordes y por ultimo sacando agua hacia afuera.

La ciudad nunca había sido regada mas que por lluvia, que de hecho era bastante escasa, así que la tierra alrededor del pozo, revitalizada por el agua, empezó a despertar.

Las semillas de sus entrañas, brotaron en pasto, en tréboles, en flores y en tronquitos endebles que se volvieron árboles después.

La vida exploto en colores alrededor del alejado pozo al que empezaron a llamar “El Vergel”.

Todos se preguntaban como había conseguido el milagro.

– Ningún milagro – contestaba el Vergel – hay que buscar en el interior, hacia lo profundo.

Muchos quisieron seguir el ejemplo del Vergel, pero desanidaron la idea cuando se dieron cuenta que para ir mas profundo debían vaciarse. Siguieron ensanchándose cada vez más para llenarse de más y más cosas.

En la otra punta de la ciudad otro pozo, decidió correr también el riesgo al vació.

Y también empezó a profundizar.

Y también llego al agua.

Y también salpico hacia fuera creando un segundo oasis verde en el pueblo.

– ¿Qué harás cuando se termine el agua? – le preguntaban.

– No se lo que pasará – contestaba – Pero, por ahora, cuanto mas agua saco, mas agua hay.

Pasaron unos cuantos meses antes del gran descubrimiento.

Un día, casi por casualidad los dos pozos se dieron cuenta de que el agua que habían encontrado en el fondo de si mismos era la misma.

Que el mismo río subterráneo que pasaba por uno inundaba la profundidad del otro.

Se dieron cuenta de que se abría para ellos una nueva vida.

No solo podían comunicarse, de brocal a brocal, superficialmente, como todos los demás, sino que la búsqueda les había deparado un nuevo y secreto punto de contacto: la comunicación profunda que solo consiguen entre sí, aquellos que tienen el coraje de vaciarse de contenidos y buscar en lo profundo de su ser lo que tienen para dar.

#anayany
#vidafeliz
#amorinfinito

UNA DE CUENTOS (XVI)

“Hace un tiempo me puse a observar detenidamente la vida de las hormigas, y confieso que quedé asombrado al verlas trabajar con tanto orden y empeño.

Pero una hormiga en particular atrajo mi atención. Negra y de tamaño mediano, la hormiga llevaba como carga una pajita que era seis veces más larga que ella misma.

Después de avanzar casi un metro con semejante carga, llegó a una especie de grieta, estrecha pero profunda, formada entre dos grandes piedras.

Probó cruzar de una manera y de otra, pero todo su esfuerzo fue en vano.

Hasta que por fin la hormiguita hizo lo insólito.

Con toda habilidad apoyó los extremos de la pajita en un borde y otro de la grieta, y así se construyó su propio puente, sobre el cual pudo atravesar el abismo. Al llegar al otro lado, tomó nuevamente su carga y continuó su esforzado viaje sin inconvenientes.

La hormiga supo convertir su carga en un puente, y así pudo continuar su viaje. De no haber tenido esa carga, que bien pesada era para ella, no habría podido avanzar en su camino…”

#anayany
#amorinfinito
#vidafeliz

VIDA SANA

“Creer es crear y crear es creer. Creas lo que creas y crees lo que crees. Lo que creas es porque lo has creído y lo que creas creará”. Any Pascual.

Todos queremos una vida feliz, en la que seamos libres y que de verdad esté alineada con quiénes somos.

Pero conseguirlo en la sociedad en la que vivimos no es fácil.

Desde pequeños nos crean costumbres, “necesidades” de confort, cuando podemos ser felices con muy poco, de forma natural y disfrutando del día a día.

Nos han enseñado un camino, pero hay muchos.

Si seguimos ese camino marcado, acabamos sin darnos cuenta en una espiral dándole vueltas al coco y viviendo entre la melancolía o la culpa del pasado, y el deseo o la ansiedad del futuro.

En definitiva, vivimos para lo externo y sumidos en el hacer, sin cuestionar nada.

Pero podemos elegir otro estilo de vida, una vida más saludable, feliz y sostenible.

Vivir de forma más consciente, tener una alimentación más saludable, sin dañar el medio ambiente… una vida, en general, más acorde a nuestra naturaleza, donde prioricemos utilizar nuestro tiempo en estar con las personas que queremos y disfrutar del contacto con la naturaleza.

Todo es cuestión de prioridades. Lo importante es alinear las nuestras con lo que es verdaderamente importante para nosotros.

Lo que suele pasar frecuentemente es que queremos llevar una vida más saludable y feliz, pero, a pesar de tener cierta información para poder hacer cambios, finalmente no los realizamos y todo sigue igual. Queremos una solución mágica a nuestros problemas, sin creer en la magia.

Nosotras te animamos a lanzarte y dar el primer paso, si realmente quieres cambiar las cosas.

Podemos empezar por no exigirnos ser perfectos en todo.

Seamos nosotros mismos en los cambios que queramos realizar, sin hacer daño a los demás, pero libres para tener la vida que deseamos.

Pongamos presencia en todo lo que hacemos porque así nos alinearemos con lo que verdaderamente somos y queremos, independientemente de lo que pase en el exterior.

Somos libres de hacer con nuestra vida lo que queramos. Lo que importa es que lo más genuino de nosotros sea lo que esté presente en cada momento.

#anayany
#vidafeliz
#vidasana

UNA DE CUENTOS (XV)

El árbol de los problemas.

“Un carpintero que había sido contratado para ayudar a reparar una vieja granja, acababa de finalizar su duro primer día de trabajo. Su cortadora eléctrica se dañó y le hizo perder una hora de trabajo y después su antiguo camión se negó a arrancar.
Mientras su jefe lo llevaban a casa, se sentó en silencio. Una vez que llegaron, le invitó a conocer a su familia. Mientras se dirigían a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos.
Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara estaba plena de sonrisas. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa. Posteriormente acompañó a su jefe de nuevo hasta el coche.
Cuando pasaron cerca del árbol, este sintió curiosidad y le preguntó al carpintero acerca de lo que le había visto hacer un rato antes.
“Oh, ese es mi árbol de problemas”, contestó
“Sé que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa es segura: los problemas no pertenecen a la casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa. Luego en la mañana los recojo otra vez”
”Lo divertido es”, dijo sonriendo, “que cuando salgo en la mañana a recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior”…

#anayany
#amorinfinito
#vidafeliz

VER OPORTUNIDADES EN LA VIDA

“La vida del ser humano es como recorrer un camino en el que transitamos por senderos, montañas, bosques y desiertos. La vida a veces te mece, como en una cuna o una hamaca, y otras te agita, como una tormenta en medio de la mar.” Karmelo Bizkarra

La Vida nos ofrece toda una visión de posibilidades y alternativas.

Podemos estancarnos o crecer, podemos continuar dando vueltas en la rueda sin hacer nada por remediarlo o podemos seguir el sendero ascendente.

En el espejo de la vida podemos vernos reflejados si tenemos el valor para hacerlo o podemos mirar para otro lado y dejarnos llevar por la corriente.

Nosotras elegimos sonreírle a la vida desde la libertad y el amor, desde la felicidad y la paz, desde la responsabilidad y la transformación continua.

Siempre hacia delante. CAMINANDO POR LA VIDA.

#anayany
#amorinfinito
#vidasana
#yomequedoencasa

DESINFECTARSE DEL EGO

NO librarse de él, sino ser conscientes de su presencia.

Cuanto más inconscientes somos, más oscuridad hay en nuestra vida. Y cuanta más oscuridad, más sufrimiento y menos capacidad de comprender y aceptar los acontecimientos que no se adecúan a nuestros deseos y expectativas.

Los únicos que podemos encender o apagar este interruptor de presencia del ego somos nosotros mismos.

No aprovechemos nuestros momentos de ego, que todos tenemos, para echar basura sobre los demás. Es una simple cuestión de adquirir la empatía social necesaria, así como de tener energía y ganas para convertir la teoría de la empatía en práctica y aprender.

Practiquemos ponerse en el lugar de los demás, la escucha activa y la asertividad para alejar nuestros egos; prudencia, respeto y madurez; primemos la capacidad de servicio y ofrezcamos nuestra ayuda; gestionemos educadamente el lenguaje en la RRSS: no olvidemos que el exceso de “buenismo” y de “humor” se hace desde el ego; mantengamos conversaciones no violentas, defendiendo nuestros derechos, sin cortar los derechos de los demás, y fomentemos la retroalimentación.

En definitiva, seamos responsables de cómo nos comunicamos en medios físicos y en entornos digitales y conectemos con nuestros vecinos, las personas que nos ofrecen sus servicios profesionales, etc. como con la familia y amigos, desde el amor y la comprensión, y no lancemos comentarios hechos desde la prepotencia, el sarcasmo y el autoritarismo del ego.

Nadie somos perfectos, así que compasión para quienes desde el ego demuestran a los demás lo lejos que están de su libertad.

El ego aparece en muchas formas en nuestras vidas para hacernos de espejo, maestro y ejemplo de por qué debemos seguir siendo conscientes, libres y vivir desde el amor.

#anayany
#vidasana
#yomequedoencasa

CALMA

«Soy un hombre viejo y he conocido muchos problemas, pero la mayoría de ellos nunca sucedieron”. Mark Twain.

Mantengamos la calma y valoremos las oportunidades del momento presente.

Nosotras estamos creando momentos mágicos: releyendo libros maravillosos juntas, haciendo juntas los ejercicios de la Terapia ABR, escribiendo juntas, colocando nuestras cosas, meditando, cantando…y respetando los momentos de soledad, silencio y trabajo de la otra.

Nuestra vida no ha cambiado mucho, pero somos conscientes de que nada volverá a ser igual.

En nuestras manos está que sea todo mucho mejor para todos…

Vivamos desde el amor, la paz y la felicidad del momento presente. El tiempo pasa deprisa y no podemos perder ni un instante.

Disfrutemos de una oportunidad única aunque nunca deseada. Cuando pensamos sobre el futuro o recordamos el pasado, no agradecemos el presente.

Calma. Silencio. Relajación. Meditación. Ayuno… Evitemos la ansiedad, al vivir preocupados nuestra mente se siente inquieta.

Nadie puede predecir que es lo que va a pasar y no podemos controlarlo. No existe la seguridad absoluta en ninguna ocasión y menos ahora.

A la preocupación le gusta jugar con nuestra mente, y a esta le gusta anclarse en lo conocido. La preocupación pues es un síntoma de un miedo profundo que experimentaremos cuando tenemos que enfrentarnos a lo desconocido. Preferimos las cosas que son predecibles. Nuestro miedo es que cualquier cambio inesperado en los acontecimientos tire abajo nuestros deseos. Pero cuanta mas energía le damos al miedo, mas ansiosos estaremos.

Nos cuesta confiar en la bondad de la vida. En realidad, todas las formas de preocupación representan una falta de confianza. Aún cuando las cosas pueden cambiar de diferentes formas, tenemos una tendencia a creer que las cosas van a cambiar para peor en vez de mejorar.

Pero reflexionemos, cuando nuestra mente está constantemente en el pasado o en el futuro, es difícil pensar en el presente y nos perderemos entonces la capacidad de experimentar la vida aquí y ahora, de tener la oportunidad de vivir estos momentos en libertad confinada. Muchos podemos disponer de lo más valioso: tiempo, familia, maneras de comunicarnos con seres queridos, alimento, agua, luz…otros quizá no tengan esta suerte.

Es importante reconocer la incertidumbre como una parte natural de la vida, porque no podemos saber con absoluta certeza que es lo que va a pasar a continuación.

Pero no intentemos controlarlo todo, no podemos, es más fácil respirar, aprender a vivir en paz y desde el amor y aprovechar el momento presente.

#anayany
#amorinfinito
#yomequedoencasa