APRENDIENDO DE AROMATERAPIA

Nos encanta formarnos en remedios naturales que nos ayuden a compensar los desequilibrios de la vida. La contaminación energética, química, ambiental, etc. forma parte de nuestro Mundo y tener las herramientas necesarias para combatirla de una forma natural es maravilloso.

Una de las formas de cuidado que utilizamos normalmente en casa son los Aceites Esenciales Bio y Ecológicos.

Los aceites esenciales son sustancias que se encuentran en diferentes tejidos vegetales y que se pueden usar con fines terapéuticos siempre que estén quimiotipados, que hayan sido analizados y de los cuales se hayan verificado los componentes. Por eso es importante que no compremos los aceites esenciales en cualquier parte. Cada aceite esencial tiene decenas de moléculas que interactúan con nuestro organismo y “modifican” nuestro estado físico, emocional, etc.

Es importante saber utilizar los aceites esenciales antes de usarlos, y hacerlo de forma adecuada para evitar problemas de fotosensibilidad, dermocaústicos, de irritación de la mucosa o de algún órgano vital sensible a la alta concentración de algunos aceites esenciales.

Por eso nosotras nos formamos como siempre con los mejores para hacer un buen uso terapéutico de los Aceites Esenciales que nos pueden ayudar como antibióticos, regeneradores celulares, antisépticos, inmunoestimuladores, antivíricos, antiinflamatorios, a mejorar la circulación sanguínea y linfática, o a equilibrar las emociones, entre otras muchas cosas.

No solo los perfumes vienen en frascos pequeños, el veneno también, así que estudiemos como hacer un buen uso de estos grandes benefactores salutogénicos para evitar problemas por desconocimiento.

Siempre aprendiendo de los mejores.

Gracias Luis Rodero de TGC por compartir tu sabiduría y por tu cariño.

#anayany
#aceitesesenciales
#salutogénesis

SIGAMOS A NUESTRO INSTINTO

En cualquier situación, por complicada que sea, podemos reconocer una pulsión interior que nos lleva a hacer o decir algo. Es nuestro instinto. En un microsegundo podemos decir Sí a esa pulsión instantánea del corazón, o frenarla.

Cuando seguimos al instinto estamos alineados con la Vida tal y como se nos presenta. El cuerpo mental se rinde en ese momento al cuerpo espiritual.

Se crea un momento mágico, deseado, feliz… junto con la pulsión que nos llega desde el corazón, que es lo que la Vida necesita para crear el siguiente momento maravilloso que disfrutar. Y así vamos de un instante a otro, creando nuestro propio camino.

Primero nos llega el impulso del corazón y, si no hay pensamiento, la reacción es inmediata. Es un momento incontrolable, un proceso creativo completo. Viene la pulsión y, a continuación, una reacción que nos lleva a una acción, ya sea dar una pincelada a un cuadro, añadir un condimento a una comida, decir algo a alguien o levantarse y moverse.

Cuando seguimos nuestro propio instinto estamos abriendo la puerta a nuestro camino por el círculo virtuoso.

Si aplazamos o reprimimos esa acción es debido a que, justo a continuación del instinto llega un pensamiento de autocrítica, una justificación o una creencia limitante que lo más probable es que nos deje atascados en el pasado o imaginando distintos futuros no deseados. Eso hará que nos alejemos de nuestro camino, aunque siempre tendremos la oportunidad de escuchar, ver y regresar.

Si no lo vemos o no vibramos con nuestro instinto, los pensamientos restrictivos o limitantes llenarán nuestra mente inconsciente de dudas. Es otra vez el miedo.

Escuchar y seguir siempre la intuición de forma automática, sin juicios, evita esos pensamientos limitantes que llegan justo a continuación de la pulsación del corazón y empiezan a analizar, valorar o procesar racionalmente la información.

El pensamiento tiende a limitar o recortar nuestras posibilidades. A veces esta limitación simplemente proviene de tratar de mantener a salvo la “buena” opinión que otros tengan de nosotros.

Si reprimimos el instinto por el temor a arriesgarnos, por el miedo o por tratar de evitar sentir, nos provocará tarde o temprano algún sufrimiento. Un pensamiento puede impedir seguir la intuición espontánea del momento y dejarnos atrás en el camino. Nos puede ocurrir continuamente y entonces parecerá que no somos capaces de salir de una espiral viciosa, negativa.

Cuando descubrimos la enorme felicidad que se consigue cuando aceptamos seguir a nuestra intuición es cuando se produce un cambio radical en la forma de disfrutar cada instante de la Vida.

Respetemos a nuestra intuición. Seamos conscientes de sentir claramente la pulsión genuina del corazón y desvinculémosla del pensamiento para poder empezar el camino a la felicidad.

Escuchemos nuestros instintos.

Nosotras ♾autismo 

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#AutismDay2019

#DiaMundialAutismo

VIVIR SIN NEGAR EL MIEDO

“Uno de los mayores miedos del ser humano es destacar, sobresalir y salirse de la conformidad. Sobre todo por los juicios y críticas que puedan recibir por parte de los demás” Borja Vilaseca.

Tener miedo es inherente a estar vivo. El miedo se debe a una falta de conocimiento y de comprensión de lo “desconocido”. Reconocer que no podemos saber todo y controlar todo, transforma el miedo en un recurso beneficioso para nuestro desarrollo personal. Cuando comprendemos esto, el miedo se vuelve nuestro amigo.

Dejemos de tener miedo al saber, al avance, al crecimiento. Comprendamos por qué tenemos miedo y aprovechemos la oportunidad de mejorar.

Una de las peores cosas derivadas del miedo como emoción es la pérdida de tiempo. Y el mayor beneficio de enfrentarse al miedo y superarlo es que no perderemos más tiempo.

De hecho podemos utilizar nuestro miedo para centrarnos más en el presente., porque cada momento es una oportunidad. Hagamos frente a nuestros miedos con coraje, con entendimiento y con bondad hacia los demás y no perdamos el tiempo.

Todos debemos hacer frente a problemas. Si despertamos, utilizaremos la razón y la lógica para comprender la verdadera naturaleza de nuestras emociones, y el miedo puede ayudar a transformarnos y no acumularse hasta volverse aplastante.

Hablemos con nuestros seres queridos, amigos, gente con la que compartamos experiencias vitales, profesionales…hasta ser capaces de convertir lo que en un principio era “desconocido”, en parte de nuestro conocimiento y entonces desaparecerá el miedo.

El miedo no es ni bueno ni malo. El miedo es neutral. Aquello que es positivo o negativo, es nuestra respuesta y nuestra relación con el miedo, la manera en el que lo entendemos, el enfoque, cómo lo canalizamos, etc. El miedo no existe intrínsecamente, si fuera así no experimentaríamos ni paz ni compasión en absoluto, surge de relacionarnos con el Mundo.

Cuando comprendamos que somos nosotros los que tenemos miedo, y el poder de no tenerlo, seremos entonces capaces de canalizar nuestras emociones de una manera positiva. Esto nos ayudará a ser personas nobles, amables y atentas. Y viceversa, una persona amable, de buen corazón, puede gestionar el miedo más fácilmente. Esta forma de círculo virtuoso, de ciclo kármico, constituye la base del desarrollo completo como personas.

Parte de los problemas de nuestra sociedad provienen de una falta de discernimiento, de ese miedo a lo desconocido. Cuando ponemos en tela de juicio esta ignorancia a través de la lógica y del razonamiento, mejorando nuestros recursos internos de sabiduría y de compasión, abrimos la puerta a la esperanza.

Comprender el miedo implica comprendernos a nosotros mismos.

#anayany
#vidafeliz
#antifragilidad

¡RETO TERMINADO!!

Hoy terminamos el RETO de 15 días “Haciendo ABR en España” y nos ha encantado compartir con más familias el trabajo diario y constante que realizamos en el hogar para ayudar a nuestros hijos.

Al fin y al cabo pertenecemos a esta Gran Familia que buscamos alcanzar el máximo potencial de una forma saludable y evitando situaciones forzosas. Por eso nos encanta COMPARTIR nuestra experiencia y VER como todas las familias estamos juntas en este camino.

A diario realizamos este programa de Coaching Terapéutico para padres de niños con problemas en el desarrollo y personas con problemas físicos, creado por Leonid Blyum. En él se combinan: la destreza y la habilidad de las madres o cuidadoras que realizamos los ejercicios consistentemente tras un entrenamiento de calidad técnica, con la parte de crecimiento emocional que debe desarrollar una familia con un miembro con necesidades diferentes.

Trabajamos el tejido fascial para provocar una respuesta tónica de los componentes de la fascia: los músculos, las cápsulas, los huesos, la grasa, etc. liberando la fascia excesivamente apretada y acortada o fortaleciendo la fascia debilitada y alargada.

Llevamos muchos años trabajando esta Terapia con éxitos increíbles en muchos campos: motórico, respiratorio, deglución, habla, digestivo, comportamiento, etc. y nos hace mucha ilusión ver las mejoras también en los demás niños.

Desde anayany.com aquí estamos para participar en cualquier actividad que de alguna forma pueda ayudar a los demás.

#anayany
#ABR
#LeonidBlyum

TRATAR CON EL ENFADO

Todos nos enojamos algunas veces.

No importa cuántas veces repitamos: “no me voy a enojar”, siempre habrá situaciones que pongan a prueba nuestro equilibrio; no enfadarse requiere de un esfuerzo consciente para controlarnos.

El enojo siempre es desaconsejable, así que intentemos que no forme parte de nuestra vida. Es una fuerza negativa capaz de destruir la paz que nos rodea.

Es lo opuesto a estar feliz y como en este mundo la vida no es siempre bonita, fácil, divertida, y las cosas no siempre salen como nosotros queremos, hay momentos en los que la felicidad está más dormida o en nosotros o en los demás. Realmente enojarnos con otros, con las situaciones o con nosotros mismos, no mejora nada. Las demás personas dicen y hacen cosas que no nos gustan independientemente de que nos enojemos o no, porque sus vidas tampoco son perfectas, y quizás no han encontrado como controlar esos enfados.

Pero todos podemos igualmente mantener nuestro equilibrio. No debemos reprimir nuestras emociones pero tampoco permitamos que cualquier pequeña cosa nos desborde.

Paciencia, ese es el truco. La paciencia es considerada por muchos como un signo de debilidad, con la que les permitimos a los demás que se aprovechen de nosotros y obtengan lo que les dé la gana. Sin embargo, la realidad no podía ser más diferente. La paciencia nos hace ser realmente libres, porque no caemos en una sobre-reacción emocional incontrolada siendo capaces de mantener la consciencia bajo presión.

Es imposible que nuestra mente mantenga dos emociones opuestas de forma simultánea. No podemos enfadarnos con una persona y ser felices al mismo tiempo, simplemente no funciona. Así que mantengamos nuestra felicidad y así alejaremos nuestros enfados y los de los demás.

Si algo nos molesta, no lleguemos al enfado. Respiremos profundamente en el instante en que notemos que estamos tensos. No es una frase hecha, es una técnica de relajación. Podemos también contar lentamente hasta cien para evitar decir cosas de las que nos arrepentiremos después. O, si estamos en una confrontación directa, podemos elegir retirarnos antes de que la situación se salga de control. Cada caso es diferente, así que necesitaremos utilizar nuestro cerebro para ver cuál es la mejor opción.

Cuando estamos enojados, la rabia parece llegar como una especie de protector, como nuestro gran amigo que protege nuestros intereses, ayudándonos en el campo de batalla. Esta ilusión nos permite pensar que enojarse es justificable. Pero si observamos con más cuidado, el enojo no es nuestro amigo, sino nuestro enemigo. El enojo nos produce estrés, angustia, pérdida del sueño y de apetito.

Cuando se nos acusa de algo y sentimos que el nudo de defendernos empieza a apretarnos el estómago, tenemos que detenernos y pensar de forma racional. Solo existen dos opciones: la acusación es cierta o es falsa. Si es verdadera, y queremos ser adultos maduros deberíamos de admitirlo, aprender de ello y seguir con nuestra vida. Si no es cierto, la persona que nos acusa, cometió un error, no pasa nada, es humano, como nosotras.

Meditar también puede ser extremadamente beneficioso para combatir el enojo. La meditación es un estado de preparación para la vida real. No tiene sentido que meditemos en el amor y la compasión todas las mañanas pero, tan pronto como algo no está como nosotras queremos, nos enojemos con nuestros hijos, nuestra pareja, etc. Meditando llenamos nuestra mente con pensamientos positivos: paciencia, amor, compasión, y es algo que podemos hacer en todos lados, en cualquier momento y así alejarnos de los negativos que se acumulan hasta el enojo. Es como un «reset» de felicidad.

Si queremos ser personas más pacientes, más amorosas, amables y felices, entonces necesitamos practicar la paciencia. No siempre, por suerte, estaremos rodeados de personas que hacen y aceptan todo lo que nosotros queremos. Si fuera así no creceríamos porque nunca tendríamos ningún desafío. Y no podíamos practicar.

Si lo vemos así la persona con la que podríamos estar enojados nos da la oportunidad de realmente practicar la paciencia. Por eso siempre decimos que nuestro “enemigo” es nuestro mayor Maestro, porque nos pone a prueba a nosotros mismos.

No se trata imaginar situaciones extrañas a la vida diaria, se trata de reconocer que tras siglos de educación y pensamiento hacia lo negativo, la norma parece ser el enojo y reaccionar lo «normal», en vez de mantener el control y el equilibrio.

Cada vez que nos encontremos con una persona que nos pone a prueba nuestra paciencia, busquemos la forma de verlo como lo que es, alguien que tiene realmente más problemas que nosotros y de alguna forma descarga sus cosas con el primero que pasa. Aprendamos a mantener el equilibrio en ese momento y evitemos caer en la trampa de enojarnos también.

Compartamos felicidad y no enfados.

#anayany
#vidafeliz
#fueraenojos