VERANO

«“No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario». Walt Whitman.

En verano nos cuidamos aún más. Agua de Mar, Baños de Sol y Relax. Somos conscientes de la necesidad de hacerlo y utilizamos estas fechas para limpiar y regenerar el organismo. Para osmotizar, descansar y recuperar fuerzas.

Practicamos el silencio y el ayuno, en calma y con tranquilidad. Creamos momentos mágicos, espirituales, de meditación, etc.

Vivir en paz, conectar con el corazón, relajar las tensiones, escribir y estudiar, perdernos en el no hacer, cuidarnos y encontrarnos con nosotras mismas, son nuestros objetivos.

Es también una oportunidad para cultivar, como siempre, el amor en familia y desconectar de todo.

Tiempo para relajarnos, sonreír y leer.

Y para practicar la libertad. Levantarnos muy tempranito y disfrutar de la naturaleza.

Saludos al Sol por las mañanas y atardeceres cenando mientras aprovechamos los últimos rayitos.

En el hogar, felices y sin prisas. Disfrutando de lo que nos rodea y…

Agradecidas.

#anayany
#vidafeliz
#amorinfinito
#vacacionessalutogénicas
#cuidarnosparacuidarlos

TERAPIA PASIVA

“Hoy tengo un lema claro “Nada por la fuerza”, pero ha sido un largo camino antes de que fuera posible.” Leonid Blyum.

Y ese es también uno de nuestros Mantras vitales que aplicamos a todos los campos. 

Y otro concepto básico es “Primum nil nocere” o “lo primero es no hacer daño” tan olvidado en la Medicina del siglo XXI. Asclepio, Dios de la Medicina, tuvo dos hijas, Panacea, Diosa de la Curación, e Higía, Diosa del Arte de Curar a través del Arte de Vivir.

Apostemos por una visión integrativa, que no “integrista” de las intervenciones en el cuerpo humano. Ayudemos a despertar la curación del organismo sin tensiones sino con conocimientos. 

Cuando actuamos desde el amor, la salutogénesis y el conocimiento, ya solo por eso, estamos ganando energía con el gusto, el placer y la alegría de las cosas bien hechas. A partir de ahí, crear es cuestión de tener el conocimiento adecuado y aplicarlo con una técnica, no invasiva, fácil y resolutiva. No hay más. 

Seamos “hacientes” en vez de pacientes.

Para nosotras toda Terapia, además de mostrar resultados, debe de incluir como mínimo estos ingredientes: no hacer daño, ayudar al cuerpo a no consumir más energía de la disponible (sin lucha) y generar placer en el hacer.

El fortalecimiento corporal, por ejemplo, supone un trabajo extremadamente intensivo, pero se puede hacer sin lucha. En comparación con cualquier otra forma de liberación que muestra una respuesta rápida, el fortalecimiento eficaz demanda horas de trabajo realmente significativas para lograr un progreso tangible, pero duradero en el tiempo y regenerador intrinsecamente.

O estamos en el crear o en el destruir, no hay término medio. Y nosotras elegimos CREAR y para crear tenemos que ser prudentes y respetuosas con nuestras características particulares y no forzar. Por eso creemos que las terapias deben ser individualizadas.

Nosotras durante 10 años hemos podido experimentar con la recuperación salutogénica, a través del fortalecimiento pasivo, aplicada por mí tras formarme (porque una persona como Any con Parálisis Cerebral o cualquier persona con discapacidad motora grave, no tiene mucho control voluntario propio en las áreas en las que necesita más fortalecimiento) y con resultados fantásticos. Y sabemos que con una condición mucho más favorable, el resultado es aún más rápido y sorprendente, mucho más que con cualquier técnica forzosa de realineamiento.

Los métodos no invasivos nunca han tenido una oportunidad realmente justa porque los profesionales de la salud, que sólo pueden brindar horas muy limitadas de terapia, no están listos en actitud ni están metodológicamente equipados para pasarnos el rol clave a la Familia en el Hogar, que somos la únicas personas con las reservas suficientes de tiempo y de entusiasmo para tratar las conexiones más débiles durante año. 

Las Familias somos las únicas personas que tenemos tiempo, dedicación y conocimiento REAL de lo que pasa en el día a día de forma holística. Ningún profesional por desgracia, según está establecido el Sistema de Salud, tiene esta combinación. Por eso si nos formamos nosotros adecuadamente, los resultados llegan pronto. Igual que un profesional se forma no solo en su periodo académico, sino continuamente, los padres podemos formarnos para tener las herramientas adecuadas para ayudar a nuestros hijos el resto de su vida. 

Llevo muchísimas más de 10.000 horas prácticas de Terapia con mi hija, formándome continuamente y aprendiendo de los mejores, con resultados impensables para los profesionales tradicionales del sector. No es Magia señores, es trabajo, dedicación y conocimiento.

En el mundo de hoy, que está lleno de consumismo y falta de moderación, muchos no lo verán, pero aquí estamos, una clase diferente de personas dedicadas, personas con valores familiares, listos para hacer sacrificios personales y hacer lo que sea para ayudar a los demás a mejorar. No somos titulados pero si estamos formados, informados y tenemos más práctica que muchos profesionales. Por lo menos merecemos que nos escuchen cuando quieren interactuar con nosotros. Ir a la Universidad no cualifica a nadie para obtener resultados, todos conocemos a personas que simplemente hicieron una carrera para optar a un sueldo fijo cada mes. Los resultados son los que cualifican. Solo pedimos que se nos escuche y se nos tenga en cuenta, ya que en cuanto a nuestros hijos solo les queda rendirse ante la evidencia de los resultados. Hagan el menor daño posible y un poco de humanidad, por favor. 

Mejorar la calidad de vida de Any, en el hogar, en Familia, nos ha cambiado la vida. Somos un Equipo imparable. Nunca nos quedaremos de brazos cruzamos si podemos hacer cosas para mejorar nuestra vida. 

Gracias Leonid. Amor Infinito ABR.

#anayany

#amorinfinito

#vidafeliz

LA DESPENSA ES IMPORTANTE PARA NUESTRA SALUD

“Quien en agosto ara, despensa prepara”. Refrán Popular.

Tener una despensa llena de una gran variedad de alimentos saludables y una nevera repleta de verduras frescas es el primer paso para transformar nuestra alimentación.

Lo que tenemos en casa es lo que va a marcar nuestro estilo de vida, así que la mejor opción es tener una despensa llena de alimentos nutritivos que nos llenen de energía y vitalidad y no llevar a casa enemigos de nuestra dieta saludable.

Algo típico cuando empezamos a cuidarnos de forma consciente es ir a comprar al mismo supermercado de siempre con la idea de comprar solo lo más sano e indispensable…pero, si hacemos esto, acabaremos en la caja con el carrito a tope, y unos cuantos alimentos «poco saludables» que compramos sin pensar y que no nos ayudan. Por eso nosotras empezamos cambiando nuestros hábitos de compra. En vez de ir a un supermercado, realizamos la compra online en un almacén de productos ecológicos. Así ahorramos tiempo, dinero y, al principio, caer sin darnos cuenta en compras compulsivas, aunque sean saludables.

Los buenos hábitos alimenticios empiezan mucho antes de llevar los alimentos a nuestra boca, empiezan con las decisiones de compra.

Podemos hacer una lista de la compra a partir de un menú semanal hasta que nos acostumbremos, incluyendo solo esos ingredientes que reconocerían nuestras abuelas. Y como los adquiriremos ecológicos nos garantizaremos que son frescos, de cercanía, de temporada, etc. porque realmente en las tiendas eco es difícil conseguir cosas que no cumplan estos requisitos.

Lograr comprar sano y llenar la despensa de alimentos saludables es conseguir una buena parte del proceso que nos ayudará a mejorar nuestra salud y nuestro bienestar.

Estos son un ejemplo de los alimentos que podemos tener en nuestra despensa y que entrarían a forman parte de nuestra alimentación.

Cereales integrales y harinas: arroz integral (de grano corto o de grano largo), arroz basmati integral, arroz rojo, arroz salvaje, mijo, quinoa, trigo sarraceno, copos de avena, cereales de desayuno de maíz, de arroz, de quinoa, de trigo sarraceno, pasta integral de trigo sarraceno, arroz o maíz, harina de arroz, garbanzo, maíz, algarroba, etc.

También tenemos una sección de envasados para cuando viajamos.

Legumbres: garbanzos, lentejas, lentejas rojas (o lentejas coral), alubias blancas, rojas, pintas, negras, azukis, guisantes frescos o congelados, judías frescas o congeladas, legumbres de bote para emergencias, etc.

Frutos secos : nueces, almendras, anacardos, pistachos, avellanas, nueces de macadamia, nueces de brasil,etc.

Semillas: de sésamo (blanco y/o negro), de girasol, de calabaza, de lino, de chía, de cáñamo, de amapola, etc.

Aceites y otras grasas: aceite de oliva virgen extra (AOVE), aceite de coco, aceite de sabores (para desayunos,) aceitunas, coco rallado, chips de Coco, leche de coco, cacao, aguacate.

Frutas deshidratadas: uvas pasas, orejones, higos y manzana.

Endulzantes: miel, azúcar de coco y stevia en polvo, en hoja, fresca y líquida.

Aliños: Vinagre de manzana.

Verduras envasadas: alcaparras, pepinillos, palmito, etc. 

Leche vegetal: de arroz, avena, almendras, avellana…etc. Aunque todos los días la hacemos en casa, tenemos siempre envasados para viajes.

Otros: miso, chucrut, algas (kombu, wakame,…), chocolate, atún, melva o caballa en bote de cristal, etc.

Congelados y refrigerados: carne de pollo, ternera, cerdo y cordero, pescado, verduras congeladas en casa, fruta para sorbetes, etc.

Especias secas: cúrcuma fresca y en polvo, jengibre fresco y en polvo, albahaca, ajo en polvo, cebolla en polvo, curry en polvo, laurel, orégano, perejil, pimentón, pimienta negra, romero, tomillo, canela en polvo y en rama, etc.

Germinados: alfalfa, berro de agua, trébol rojo, etc.

Plantas frescas: stevia, aloevera, etc.

Frutas locales y de temporada, por ejemplo: albaricoque, arándano, ciruela, granada, higo, kiwi, lima, limón, mandarina, manzana, mango, melocotón, melón, mora, naranja, nectarina, níspero, papaya, pera, piña, plátano, pomelo, sandía, uva, etc.

Verduras locales y de temporada: acelgas, ajo, alcachofas, apio, berenjena, berros, boniato, brócoli, calabacín, calabaza, canónigos, cebolla, cebolleta, coliflor, champiñones, col (repollo), espárragos, espinacas, escarola, judías verdes, lombarda, patata, pepino, puerro, rabanitos, remolacha, rúcula, setas, tomate, zanahoria, etc.

Somos lo que ingerimos, asimilamos o acumulamos. Cuidemos nuestra compra. 

Conocer nuestro cuerpo nos ayudará a alimentarlo.

#anayany

#vidafeliz

#amorinfinito

VOLVAMOS A LA COCINA

“Antes de cambiar el Mundo da tres vueltas por tu casa” Proverbio Chino.

Todos queremos tener independencia, libertad, empoderamiento, salud, bienestar, creatividad, placer…Seamos entonces conscientes de que, lo que hacemos a diario es lo que nos acerca o nos aleja a eso que nos hace felices.

Entender LA ALQUIMIA EN LA COCINA, es una necesidad imprescindible para nosotras, para nuestra familia y para toda nuestra vida dentro de un estado de felicidad.

Con el conocimiento energético en la cocina, podemos escoger libremente lo que nos conviene en cada momento. Sabemos que cada alimento vibra de una forma diferente, y al consumirlo tendremos unas reacciones diferentes, tanto a nivel físico, como emocional y mental. Un mal ejemplo, pero muy claro, lo encontramos en un “ingerible” como el alcohol.

Cada alimento tiene su carácter y personalidad, su efecto y reacción en nosotros. Cada alimento tiene su fuerza vital y de acuerdo a la cantidad y la forma en que lo consumimos, nos ofrecerá su espíritu y su energía.

Comamos para construir una buena calidad de sangre, que nutra nuestros órganos y nos genere energía y vitalidad.

Cocinar sano es un acto de amor que nos hace libres.

Nosotras tenemos claro que cocinamos para mejorar el estado de toda la familia. Y si salimos a comer fuera, sabemos dónde hacer del almuerzo una fiesta de la vida. O si no, utilizamos el ayuno para evitar lo que sabemos que no nos cae bien. Un ayuno consciente alimenta el alma y depura nuestro cuerpo.

Cada día cocinamos e intentamos equilibrar nuestra microbiota, con una dieta rica en vegetales, así sabemos que estamos trabajando también nuestras emociones. Y tenemos muy claro que somos lo que absorbemos y lo que las bacterias pueden fabricar a partir de los alimentos, así que nutrimos nuestro cuerpo con alimentos, que no es lo mismo que “comestibles”.

Como buscamos una vida salutogénicamente estable e impecable, no fumamos, no bebemos alcohol, ejercitamos nuestro cuerpo, etc. y cocinamos comida eco, así mantenemos sin esfuerzo un peso adecuado, una energía rebosante y un estado óptimo. Este equilibrio nos lleva al bienestar emocional, nos ayuda al descanso, y a respirar saludablemente… y todo esto a meditar, vivir en calma, etc. Es decir, cuando se lleva un estilo de vida saludable, todo encaja.

Por eso para nosotras preparar un plato para alguien o para nosotras mismas es revolucionario, una muestra de amor, y un regalo.

¡Pongámonos el delantal! y empoderémonos para no ser unas esclavas en la cocina, sino hacer del cocinar un placer.

Y enseñemos a nuestros hijos a cocinar, porque sino serán de la generación “Kitchen Orphans” cuyas madres no les han enseñado y por lo tanto para comer solo saben abrir un envases con el mensaje “La receta de la abuela”, “¡Como lo hacía tu madre!”, etc.

Seamos libres para alimentarnos de manera saludable. Cocinemos nuestros alimentos orgánicos manteniendo sus propiedades y enseñemos a nuestros hijos a crucinar, a disfrutar de la comida, a respetar el producto, a agradecer a las personas que han hecho posible tener esos alimentos en la mesa y… en silencio, disfrutemos a diario de la comida en familia, masticando, ensalivando y finalizando con una sobremesa maravillosa para compartir las experiencias del día.

Comer saludablemente es un placer que cada vez menos personas tienen a su alcance. Disfrutemos de nuestra dieta Mediterránea libre de tóxicos.

Y démosle las gracias a cada agricultor consciente.

#anayany.com
#amorinfinito
#vidafeliz

SOMOS NOSOTRAS MISMAS CUANDO HACEMOS LO MÁXIMO QUE PODEMOS HACER

“Mejor que hacer el primer movimiento es aguardar y ver. Mejor que avanzar un centímetro es retroceder un metro. A esto se le llama progresar sin avanzar, rechazar sin emplear las armas”. Tao Te Ching.

Ser impecable no tiene nada que ver con la perfección. Ser impecable es hacer lo máximo que podemos en cada momento y que cada acción haga vibrar a nuestro corazón, y flote sobre nuestros valores y principios.

La palabra «impecabilidad» significa «sin pecado». Un “pecado” es cualquier cosa que hacemos y que va contra nosotros mismos, todo lo que sintamos, creamos o digamos que vaya en nuestra contra.

Entonces cuando no nos juzgamos y no nos culpamos somos “impecables”.

Nosotras, por ejemplo, siempre hemos buscado ser impecables en ABR, la Terapia de Any. Esto implica hacer ABR a diario con compromiso, desde el corazón, sabiendo que estamos dando lo mejor de nosotras en cada acción y más allá del resultado, porque no hay alegría mayor que ser impecable y cumplir. Los resultados vendrán inevitablemente.

Nosotras gracias a nuestro estilo de vida siempre buscamos ser impecables, así que nos damos cuenta enseguida de cuando estamos siéndolo de verdad y cuando no, de si algo se nos pasó por alto, o algo simplemente no está como debería.

Pero como somos humanas y sentimos, sufrimos y nos equivocamos, como estamos vivas y fluimos todo el tiempo con nuestro entorno, y a veces nos dispersamos, ya sea por distracción, por pereza, por estar con otros, o porque sí, entonces nuestro trabajo también consiste en volver sobre nuestros pasos, y reconocer las cosas que nos han desviado del camino. Y para eso nos sirven parar, y algunas herramientas como la respiración y meditación.

Y lo genial que tiene darse cuenta de que nos salimos del camino, es que la revisión no solo nos muestra dónde nos equivocamos, sino que nos abre nuevas perspectivas. Dar unos pasos atrás para nosotras no es retroceder. Muchas veces es lo que nos permite ver con mayor amplitud o con mayor detalle el camino. Y al reeducarnos y crecer, cambiamos de planes y cambiamos de opinión, y eso nos hace más auténticas para seguir adelante tropezando a pesar de todo. Porque sabemos que si queremos avanzar salutogénicamente, tenemos que ser impecables y tenemos que sentir que estamos alineadas con nuestros principios y valores: la verdad, el trabajo, la felicidad, etc.

Y cuando lo que vivimos es bueno, es real y nutre, es cuando resulta muy fácil ayudar a los demás. Y de ahí nace anayany.com , conscientes de que hay mucho todavía por desarrollar en nuestro interior y de que la vida tiene mucho que ofrecernos para que aprendamos día a día, pero en el camino.

Por supuesto que a veces aparecen situaciones y personas, neutras todas ellas, pero que nos suponen un mayor reto, nuevas dificultades, y que hacen florecer lugares oscuros que desconocíamos o que no tenemos tan dominados. Pero nosotras seguimos el camino, en espiral. Porque el camino no es lineal. Giramos y vamos creciendo, dando pasos hacia adelante, viendo las cosas más claras, lidiando mejor con nuestra realidad, perturbándonos menos… Y de repente volvemos a tropezar, a caer y nos da la sensación que hemos involucionado, dando pasos atrás. Pero en esos momentos, ya no nos juzgamos ni rendimos, sino que aceptamos y nos queremos. Porque ya somos conscientes de que esos momentos también forman parte del proceso. Ojalá pudiéramos estar en paz con nosotras mismas siempre, independientemente de las circunstancias, pero la perfección no existe.

Hay momentos de desequilibrio y cambio. Hay rachas malas. Hay momentos de estabilidad, de tranquilidad. Hay momentos en que no nos apetece avanzar, que no nos apetece remover. Hay momentos en que nos apetece dar…

Todo forma parte del proceso, no existe el final.

Los momentos de crisis, de desmoronamiento, sabemos que forman parte del viaje, igual que los momentos de felicidad y de luz. La diferencia es que con los años hemos aprendido a ser antifrágiles y nos levantamos de un salto llenas de energía para continuar. Preparadas para seguir, siendo impecables, poniendo lo mejor en cada paso, desde el corazón y cuidando nuestra propia impecabilidad, porque es fácil dejarse caer, empujar, hundir, desfallecer… lo difícil y lo que requiere de toda nuestra entereza es saber pararnos y continuar el camino, sin tener que empujar a nadie.

En eso consiste para nosotras la felicidad, en disfrutar de lo bueno y aceptar el cambio que debemos hacer para mantener nuestro equilibrio en la convivencia con lo menos bueno, siendo impecables.

#anayany
#amorinfinito
#vidafeliz