CONFIAR EN CADA MOMENTO

Por Any Pascual.

Es importante mantener la confianza siempre, pues es la manera de, al fin, materializar lo que visualizamos. Confianza en nosotros mismos, confianza en nuestra visión, confianza en los demás, y ante todo confianza en la vida.

La confianza solo es fácil de lograr cuando estamos en un estado de conciencia elevado; cuando amamos.

En caso de que nuestras vidas estén llenas de lo opuesto al amor (el miedo), la confianza puede resultarnos esquiva, pues es lo que se desprende de un estado de paz.

Para confiar, primero tenemos que conocernos a nosotros mismos conocer nuestra visión, conocer a los demás y conocer la vida. Y, a veces, ese es un proceso doloroso, que siempre reporta mejores resultados, como la oruga que pierde su identidad en la crisálida para transformarse en mariposa.

La confianza, ante todo, independientemente de los resultados, nos hace sentir bien. Nos llena de una vibración poderosa, de apertura. 

Confiar es un paso vital en cada camino, cuando visualizamos lo que queremos, cuando lo verbalizamos y, más aún, cuando damos el llamado “salto de fe” (que tiene ese nombre porque es como saltar de un avión con plena confianza), cuando “salimos del caparazón” y nos encontramos con la incertidumbre porque hemos decidido vivir fuera de la zona de confort y actuar. 

Muchas veces no es fácil simplemente dejar ir los deseos, los “debería ser”, los “tengo que hacer esto, y esto también, y lo otro” (para conseguir nuestros objetivos). A veces, confiar se vuelve complicado, una locura o algo que nos da un tremendo miedo.

Pero al final, cuando ya no nos queda otra alternativa, acabamos confiando, porque eso es lo que la Vida quiere para nosotros (que confiemos en ella, que soltemos el control y el ego) y para eso normalmente nos pone pruebas cada vez más duras.

Aunque no siempre es así. De vez en cuando, simplemente algo en tu mente (o más usualmente en tu corazón) hace click y confías en el discurrir amoroso de las cosas, sin más explicación. Confías, y punto.

La confianza nos ayuda a movernos a través de las dificultades con esperanza.

Como ocurre con la meditación, cuanto menos tiempo queramos (porque es algo que queremos hacer, incluso en el trabajo podemos estar confiados) dedicar a confiar, cuanto más nos boicotee el ego y menos dispuestos estemos a dejar lo que deseamos en manos del Universo, más necesario es confiar.

Tarde o temprano (más temprano cuanto más confiemos en nosotros, en nuestra visión, en los demás y en la fuerza que nos guía) la Vida nos ayudará con nuevas oportunidades, con señales, encubiertas para que a quien no esté preparado le parezcan casuales cuando son causales, y será decisión nuestra (gracias al libre albedrío del que todos gozamos) si aceptarlas, si aprovecharlas, o no.

Confiemos, simplemente confiemos. Porque si vivimos nuestras vidas aunque sea con un 1% más de amor, de paz, de consciencia… de confianza, que de miedo, algo más poderoso nos dará todo lo que siempre hemos buscado, y también nuestros deseos puntuales.

Ah, por cierto. Yo recito una oración cada día, que esencialmente se puede resumir en lo siguiente: “Les pido su protección, su amor, su apoyo, su ayuda, sus bendiciones, sus dones, la capacidad para canalizarles y recibir los mensajes que deseen y puedan darme, su Vida y lo que aportan a la vida, y unas buenas condiciones para vivir y escribir” (con más detalles, es un resumen). Y luego procedo a nombrar a quienes va dirigida, porque los nombres tienen poder.

Pues bien, últimamente estoy añadiendo “poder respirar” libremente, porque debido a mi poliposis ha sido difícil en el último año.

Cuento esto porque es algo que hago absolutamente todos los días desde hace meses (excepto algunas excepciones por descuido hace tiempo con resultados que no quiero destacar) y me ayuda a sentirme confiada en lo que hay más allá de mí y de este plano físico.

Si bien he tomado acción: me hago una hora diaria de ABR en la cara para expulsar los mocos; la homeopatía ha facilitado la caída espontánea de uno de los pólipos; y la acupuntura y las hierbas orientales me ayudan a bajar la inflamación…A parte de todo esto yo a diario aporto mi parte.

Esta mañana he confiado completamente en que se cumpliría lo solicitado, desde lo más hondo de mi alma.

Mientras escribo esto, estoy respirando por el orificio izquierdo (y a veces se abre el derecho), y he estado así durante lo que llevamos de día. Benditas horas respirando nasalmente después de tanto tiempo.

Esto ha estado pasando a intervalos desde el domingo, cuando empecé a incluir ese aspecto en mi oración diaria.

Ese es el maravilloso poder de la confianza desde el amor, por ello yo confío en cada momento. Confiar a todas horas crea resultados.

#anayany

#amorinfinito

#salutogénesis

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