LA TRANSFORMACIÓN DE UNA MAMÁ ESPECIAL DE ORUGA A MARIPOSA

“Mi hijo me explicó que algunas aspirantes a hadas, las que no consiguen finalmente su diplomatura como tales, deben conformarse con convertirse en mariposas. Es lo que les queda si quieren surcar el cielo de los bosques”. Raimon Samsó.

Duele mucho asumir las dificultades, y más cuando se trata de un hijo.

Tanto, que a menudo nos parece más fácil y liberador dejar las acciones en manos de terceras personas, sin cuestionarnos nada, como una oruga, que tomar las riendas, abrir las alas y transformarnos en las creadoras de los resultados.

Tomar la decisión de participar y asumir cambios, es una elección personal que, por el simple hecho de abrazarla con convicción y con el corazón abierto, activa en nuestro interior un proceso de transformación que abre infinitas posibilidades.

Tomar acción supone un cambio vital muy positivo. Supone una transformación hacia la libertad y la felicidad sabiendo que les ayudamos desde la mayor energía transformadora: el amor incondicional de una Madre.

Durante la metamorfosis, ese paso de oruga a mariposa, no estamos solas, aunque a veces nos lo parezca.

Hay tantas cosas que no vemos, pero sin embargo existen. En los momentos de crisis vitales nuestros guías, los maestros, nuestra parte espiritual y todos los seres que nos aman hacen horas extras.

A veces lo único que necesitamos es ver claro el guion.

Y hay tantas Mamás que han pasado por lo mismo que ya sabemos que el camino para ser felices a pesar de las circunstancias existe… GRACIAS.

Aunque, a veces, pueda ser duro, remontemos. En esos momentos podemos, por ejemplo, buscar un lugar tranquilo, aparcar por unos minutos el desespero y, con la mano en el pecho, limitarnos a sentir ese calorcito de amor que nos mantiene unidas.

Nadie se cura poniendo sal en la herida. El bálsamo para los corazones rotos es el cariño, la suavidad, la gratitud, el perdón, la ternura…

Recordemos todas las veces que hemos sacado fuerzas de la nada para levantarnos, que hemos preparado la comida, que hemos ido al trabajo, que hemos sonreído a nuestros hijos, que hemos cuidado a nuestra familia… Que incluso sintiéndonos tristes, enfadadas, confusas, perdidas, hemos seguido adelante.

Somos luchadoras y nos merecemos caminar felices y confiar en nuestras capacidades además de en las de ellos.

Aprendamos también a PARAR; tenemos derecho a coger aire.

PAREMOS por un instante y sintamos como aplaude el Universo.

Y con esa energía sigamos adelante. Como Mariposas…

#anayany
#amorinfinito
#vidafeliz

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