Por eso formarse es muy importante, si lo llevamos después a la práctica claro, porque saber para después no utilizar esa información es doblemente preocupante.
A nosotras nos encanta aprender, de los mejores, siempre lo decimos, porque hay cada formación y cada información sesgada que… realmente debería de haber alguien que controlara la calidad.
La cuestión es que cuando encontramos algo que merece la pena y que suma a nuestros conocimientos previos o aporta una nueva visión a algo que no nos cuadraba con nuestras experiencias, no dudamos ni un segundo.
Nos formamos Online, en Cursos Presenciales, en Conferencias y en muchas ocasiones en pequeños encuentros fortuitos en los que un Maestro nos regala su tiempo para compartir con nosotras su vida e incluso la posible aplicación a la nuestra.
¡Hay tanto que saber! Tanto que aún desconocemos pero que existe y que vibra con nosotros, con nuestros valores, pero que todavía no es nuestro momento…
Hay otras cosas que forman parte de nuestro aprendizaje continuo y crecemos años y años al amparo de una dosis adecuada para nuestras capacidades actuales.
Lo importante para nosotras es intentar conocer y experimentar para poder tener una opinión propia, en relación a nuestra vida, y útil para nosotras mismas e incluso para los demás.
Nos interesan muchos temas como la Fascia, la Educación Financiera, la Alimentación Saludable, etc. Y no nos interesan nada otros temas que quizás a otras personas si, como las armas.
Formarse y estar con personas que nos aportan a nuestra vida un plus, es un regalo que nos gusta hacernos a diario.
No hablemos de lo que está en nuestra mente, de lo que nos gustaría que pasara, de lo que conocemos por terceros, de lo que le funciona a otros…
Es su vida, no la nuestra. Para poder opinar con criterio y experimentar realmente lo que nos gusta, no basta con ser un mero espectador, como cuando vemos la TV.
Estamos en la vida real, somos personas y lo que pensamos nos afecta, pero lo que hacemos es lo que somos.
Mejorar nuestra salud, nuestras finanzas, nuestras emociones es tarea nuestra.
Saber que tomar un vaso de agua con limón por las mañanas es muy sano, no sirve de nada si no lo haces. Hasta que lo haces, no caes en que el limón es tan ácido que repetir esta acción todas las mañanas acaba con el esmalte de los dientes, y que es mucho mejor tomarlo con una pajita (de cristal, por supuesto, reutilizable, por supuesto…) para evitar este problema.
La vida se vive, no se sueña, porque los sueños…sueños son.
Todos queremos una vida feliz, en la que seamos libres y que de verdad esté alineada con quiénes somos. Pero conseguirlo en la sociedad en la que vivimos no es a veces fácil.
Comprar comida saludable que nos mantenga lo suficientemente sanos para tener una vida de calidad, no es fácil aún, aunque la versión más consumista empieza a aparecer en grandes superficies. Lo del agua de calidad ya es un imposible, aún embotellada.
Desde pequeños nos crean costumbres, «necesidades» de confort, como hacer un viaje en vacaciones o consumir habitualmente “fast food”, cuando podemos ser felices sin salir de nuestro hogar y disfrutando del día a día.
Y qué decir de la disposición de tiempo, creando nuevos conceptos como “libre de niños” en los restaurantes de moda o dedicándonos a un trabajo horas y horas para competir por no ser despedidos.
Nos han enseñado a remediar los síntomas de la enfermedad con fármacos generalistas y a pasar las tardes de ocio en el centro comercial o entretenidos con la televisión, redes sociales, etc.
Y acabamos, sin darnos cuenta, en una espiral, dándole vueltas al coco y viviendo entre la melancolía o la culpa del pasado y el deseo o la ansiedad del futuro.
En definitiva, vivimos para lo externo y sumidos en el hacer, sin cuestionar nada.
Podemos vivir así, pero también podemos elegir otro estilo de vida, una vida más saludable, feliz y sostenible.
Vivir de forma más consciente, tener una alimentación más saludable, sin dañar el medio ambiente… una vida, en general, más acorde a nuestra naturaleza, donde prioricemos utilizar nuestro tiempo en estar con las personas que queremos y disfrutar del contacto con la naturaleza.
Todo es cuestión de prioridades. Lo importante es alinear nuestras prioridades con lo que es verdaderamente importante para nosotros.
Lo que suele pasar frecuentemente es que queremos llevar una vida más saludable y feliz, pero, a pesar de tener cierta información para poder hacer cambios, finalmente no los realizamos y todo sigue igual.
Nosotras te animamos a lanzarte y dar el primer paso, si realmente quieres cambiar las cosas.
Podemos empezar por no exigirnos ser perfectos en todo. Seamos nosotros mismos en los cambios que queramos realizar, sin hacer daño a los demás, pero libres para tener la vida que deseamos.
Pongamos presencia en todo lo que hacemos porque así nos alinearemos con lo que verdaderamente somos y queremos, independientemente de que usemos más o menos plástico, o que seamos o no vegetarianos.
Somos libres de hacer con nuestra vida lo que queramos. Lo que importa es que lo más genuino de nosotros sea lo que esté presente en cada momento.
Hay fechas en el calendario que están marcadas en el corazón a fuego.
Y hoy es una de ellas.
Si tienes un hijo con Parálisis Cerebral o Trastornos del Desarrollo ya sabrás quien es Leonid Blyum, creador del Método ABR (Advanced Biomechanical Rehabilitation). Pues hoy hace 10 años que entró a formar parte de nuestra vida y lo único que podemos decir es ¡¡GRACIAS!!
Si no has tenido la suerte de conocerlo aún en persona yo diría que…Leonid Blyum es como Papá Noel: grande, viene de un sitio que hace mucho frío, tiene una voz muy grave y siempre viene con regalitos. En vez de decir “Jo,jo,jo” dice “¡OH!”
También lo podemos ver como un gran científico loco de esos de las pelis. Uno de esos investigadores que duerme, se levanta y come pensando en como ayudar a nuestros niños.
O también como un Chef de la Rehabilitación. Voilà. Construye, deconstruye y lo junta todo de una forma sencilla pero impensable para el resto de los mortales, respetando el desarrollo natural del ser humano y cambiando el devenir de las vidas de nuestros hijos. A Leonid Blyum le encanta pensar, estudiar, crear y transmitir ese conocimiento científico llevándolo a la práctica diaria con nuestros niños de una forma sencilla y eficaz. Es un Genio.
Y el resultado de tantos años de Investigación y Desarrollo es ABR. Una Técnica: “viva”, en constante avance, gracias a las investigaciones diarias de Leonid; personalizada, ya que cada niño es un mundo y requiere de una prescripción precisa según los avances conseguidos; y con un gran Equipo que cada vez trata de ayudar a más niños en el Mundo a través de sus satélites.
En el campo de la Fascia se investigan multitud de aplicaciones para multitud de problemas, es el “nuevo” gran campo de Investigación.
Pero el pionero en trabajar con niños con problemas, por más de 20 años, y junto a los grandes en el campo Fascial, compartiendo resultados, puntos de vista y llevándolo a la práctica, es Leonid Blyum, Padre de muchas de las corrientes Rehabilitadoras Fasciales en Niños con Trastorno del Desarrollo actualmente.
¡Nosotras cumplimos ahora 10 años de ABR!. Formándonos, creciendo, aprendiendo, cambiando, mejorando…Es un camino largo, pero así da gusto. Cuando algo funciona y además vibra con nuestros valores y emociones, es como si los sueños se hicieran realidad. Todo tiene sentido y todo da valor a nuestra vida.
ABR es la Rehabilitación para todas esas Familias que se han dado cuenta de que tiene que haber algo más.
ABR es la Rehabilitación para todos los niños que quieren avanzar y tener mejor calidad de vida.
ABR es el Método de Rehabilitación del siglo XXI, es Fascia, es Biomecánica, es Coaching para Padres, es Formación Personalizada, es Terapia en el Hogar, es…
Es MAGIA que llega a nuestras vidas tras un trabajo constante, intenso y una Formación, que a partir de este año será la mejor Formación para Padres de Niños con Problemas en el Desarrollo del Mundo, gracias al trabajo directo de las Familias con Leonid Blyum en España, sin tener que desplazarnos.
Para mi es el regalo más grande que alguien me podían hacer, poder formarme directamente con el mejor en el Campo de la Rehabilitación para poder trabajar a diario con Any.
Hace 10 años que Any volvió a nacer. Desde entonces Any respira, Any digiere, Any mejora continuamente en el campo motórico ( su cuello es robusto, sujeta cabeza, adiós al babeo; en el tronco: no necesita sujeciones, no hay deformaciones, ni operaciones; en las extremidades: la espasticidad se ha reducido al mínimo, utiliza sus manos para todo, y seguimos alcanzando metas a nivel de extremidades inferiores…). Any puede hacer una vida de calidad y es feliz sin verse limitada por las condiciones de su cuerpo…
Y yo, como Mamá, soy feliz de tener las herramientas para insuflar todos los días trabajo a nivel fascial, relajación, avance, movilidad, capacidades…mientras comparto tiempo, amor y vida con mi hija.
¡Por eso celebramos estos 10 años por todo lo alto! Diez años de felicidad, lucha, entrega, crecimiento, paciencia, etc.
¡Felicidades Any! ¡Felicidades Familia! Porque hoy SI hay algo grande que celebrar. HACE 10 AÑOS que Leonid Blyum nos abrió las puertas a UNA NUEVA OPORTUNIDAD PARA VIVIR.
“Cuando abraces a tus hijos, espera a que ellos te suelten primero. Nunca sabes exactamente cuánto amor necesitan en ese momento…” Alfonso Malpica.
¡Todos necesitamos abrazos!
La necesidad de contacto físico se da en todas las especies.
Los abrazos nos ayudan a fortalecer el vínculo con las personas y crean un sentido de aceptación que es muy importante porque afecta a las relaciones y fortalece a la manada.
Y no digamos en los niños. Se están desarrollando y sentir cuánto los cuidamos y los amamos desde un abrazo, enseña más que todos los libros de texto del mundo. Con un abrazo trabajan el concepto de pertenencia, de ser aceptado y amado, mientras se desarrollan mejor un montón de capacidades: desde la autoestima y la confianza, hasta el desarrollo intelectual. Aprenden sobre el tacto adecuado, los límites, lo que sienta bien y lo que no y cómo funcionan las relaciones.
También es una buena forma de comunicar sentimientos y expresar necesidades. Llega un momento, desde muy pequeños, en que entienden el poder de un buen abrazo y se hace la magia de darnos el abrazo que necesitamos cuando estamos teniendo un mal día o cuando quieren compartir con nosotros un momento de felicidad.
Aprendizaje conseguido.
Es una de las mejores cosas que les podemos enseñar en su vida y que utilizará a diario con sus amigos, familia, y siempre cuando vayan creciendo y relacionándose fuera del círculo más cercano.
El amor también se enseña y se practica.
El amor a la naturaleza, el amor a la libertad, pero sobre todo mostrémosles, y practiquemos dando ejemplo, el amor al prójimo.